martes, 30 de diciembre de 2008

"Las Paulas del espejo" Vazquez Paula

Es esta imagen como un conjuro a aquella presunción en un poema a tus diez años: ...Y te extrañaré/te extrañaré de alegres tardes/y de zapatillas de baile/de cantos de disfraces/de corpiños prematuros/y de hermosa en los espejos...

martes, 23 de diciembre de 2008

un cuento de "El hombre que calculaba" de Malba Tahan



No todo se trata de matemática. O por lo menos, en este caso, la magia se halla en el desprendimiento. Beremiz es inteligente y la inteligencia lo lleva a solucionar los problemas de los otros en forma matemática -que es su habilidad- de manera que todos salen beneficiados (incluso él). Este resultado deviene de despojarse de la única posesión (imprescindible para ellos) con que cuentan Beremiz y su compañero. La recompensa es mayor. El cuento:

Habían pasado unas horas de viaje cuando Beremiz, mi compañero, demostró sus habilidades de genio de las matemáticas:
En las cercanías de un antiguo y casi abandonado refugio de caravanas, vimos a tres hombres que discutían apasionadamente a un lado de un grupo de camellos. Entonces Beremiz intentó informarse sobre el tema de discusión.
Somos hermanos -explicó el mayor de los hombres- y hemos recibido como herencia 35 camellos. Según la voluntad de mi padre, me corresponde la mitad de los animales; a mi hermano Hamet Namir, la tercera parte; y a Harim, el más joven, la novena parte. Pero no sabemos como realizar la división, y en cada intento de reparto propuesto, la palabra de uno de nosotros va seguida de la negativa por parte de los otros dos. Si la mitad de 35 camellos es 17 y medio, si su tercera parte y también la novena de la cantidad en cuestión, tampoco son exactas, cómo proceder a la división?
Muy fácil -dijo el hombre que calculaba-. Me comprometo a realizar con equidad el reparto, pero antes permítanme que junte a los 35 camellos heredados este maravilloso animal que hasta aquí nos trajo en buena hora.
Aquí intervine en la situación: -¿cómo puedo aprobar semejante desatino? ¿cómo podremos seguir con nuestro viaje si perdemos el camello?
-Que no te preocupe, bagdalí -dijo, en voz muy baja, Beremiz- conozco bien lo que estoy a punto de hacer. Préstame el camello y verás a que conclusión arribamos.
El tono de seguridad empleado hizo que le entregara, sin la menor duda, mi hermoso jamal que, al instante, pasó a ingresar la cáfila que sería repartida entre los tres hermanos herederos.
-Amigos -dijo-, voy a hacer la división de los que ahora, como pueden apreciar, son 36 camellos, de manera justa y exacta.
Se volvió hacia el mayor de los hermanos, y habló de esta manera:
-Deberías recibir, amigo mío, la mitad de los 35 animales, o sea: 17 y medio. Ahora bien, recibirás la mitad de 36 y, por tanto, serán 18. No tienes reclamo que hacer, ya que sales beneficiado en esta operación.
Se dirigió al segundo de los herederos y dijo:
-Tú, Hamed,deberías recibir un tercio de 35, o sea, 11 y un poco más. Entonces tendrás un tercio de 36, esto es 12. No habrá protestas, porque tu también sales con ventaja de esta división.
Por último dijo al más joven:
-Tú, joven Harim Namir, según la última indicación de tu padre, tendrías que beneficiarte con una novena parte de 35, es decir, 3 camellos y parte de otro. Pero te entregaré la novena parte de 36, o sea 4. Será también apreciable tu ventaja y bien podrías decirme gracias por el resultado.
Luego terminó la cuestión con la mayor claridad:
- Debido a este generoso reparto que a todos ha ayudado, corresponde 18 camellos al primero de ustedes, 12 al segundo y 4 al tercero. La suma de las cantidades(18 + 12 + 4)da como resultado 34 camellos. De los 36 camellos, quedan sobrando 2. Uno, como bien saben, es propiedad del bagdalí, mi amigo y compañero aquí presente; y el restante es lógico que me corresponda a mí, por haber solucionado, en forma satisfactoria, este enredado problema de la herencia. Eres inteligente, viajero -pronunció el más viejo de los hermanos-, y aceptaremos el reparto propuesto con la confianza de que fue justo y equitativo.
El hábil Beremiz hizo suyo uno de los más hermosos jamales del grupo y me dijo, alcanzándome la rienda de mi animal:
-Ahora si podrás, estimado amigo, seguir el camino en tu camello, tranquilo y confiado. Ya que tengo otro animal a mi servicio.

lunes, 22 de diciembre de 2008

"Cordón" Chico Novarro

Si alguien es un poeta puede ver toda esta belleza en el simple cordón de una vereda:

Viejo cordón de mi vereda...
Paredón de suelas,
tropezón de amor.

Mientras nadie habla de vos
mientras nadie te recuerda
sos el costado que encierra,
por derecha y por izquierda,

un siglo de procesión.

Sos la escolta sin barullo

de un barrendero y su orgullo,

de un trasnochado botón.


Duro, como el alma de un frontón
sos un penal, de curdas y mosquitos,
largo y pisoteado cinturón
de una ciudad, que va creciendo a gritos.
Si te habrás mamado de alquitrán,

de pucho y celofán, de correntadas,

panteón de rata enamorada

que cruza sin mirar, el callejón.

Sobre el almanaque de tu piel
corrió la miel,
de trompos y monedas

viejo cordón de mi vereda,

la luna y el hollín te hicieron gris.

Contame un poco más, del tiempo aquél,

en que el tranvía te afeitaba

cuando la noche era un festín,

de taco y de carmín, en la enramada.
Hablame del zaguán, del verso aquél

que se llevó la alcantarilla

si en este mundo sin orillas

el único peatón sos vos.


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domingo, 21 de diciembre de 2008

"Hay que vivir sin imposturas" Boris Pasternak

Hay que vivir sin imposturas
Vivir de modo que con el tiempo
Nos lleguemos a ganar el amor del espacio,
y oigamos la voz del futuro.
Hay que dejar blancos
En el destino y no en el papel
y en los márgenes anotar
Pasajes y capítulos de la vida entera.
Debemos sumirnos en el anónimo
Y ocultar en él nuestros pasos
Tal como se oculta el paisaje
Tras una niebla espesa.
Otros siguiendo tus huellas frescas
Recorrerán tu camino palmo a palmo,
Pero tú mismo no debes distinguir
La derrota de la victoria
No debes renunciar ni a una brizna de ti mismo.
Tú debes estar vivo.
Solamente vivir
Hasta el final.

Versión de Gabriel Barra

Entrevista a Christian Bobin por Marie de Solemne




"Creo que para vivir –porque uno puede pasar por esta vida sin vivir, y es un estado sin duda peor que la muerte– hay que tener una cosa que, desgraciadamente, no es muy corriente, y se trata de una gracia. Para vivir, hay que haber sido mirado al menos una vez, haber sido amado al menos una vez, haber sido sostenido al menos una vez... Y después, cuando eso ha sido dado, uno puede estar solo... La soledad ya no será nunca más mala. Incluso si ya no te sostienen, incluso si ya no te aman, incluso si ya no te miran, aquello que ha sido dado, verdaderamente dado, una vez, lo ha sido para siempre. En ese momento, puedes ir hacia la soledad como una golondrina puede ir hacia el pleno cielo."


Este es sólo un párrafo. Si les agrada, no se priven de la entrevista completa:


www.terra.es/personal/javierou/con-bobin.htm

jueves, 18 de diciembre de 2008

María Elena Walsh


esencia

Nunca nombrarla, nunca.
Ni callarla siquiera.
Solamente crecer de sus raíces
con asombrado llanto.
Ser y morir tan solo para justificarla
como naturaleza
y sumisa costumbre.
Madurará con pausa
y exactitud de necesaria estrella
y solo incertidumbres
me probarán su órbita,
su doloroso amor, su cumplimiento.
Será un desgarramiento
elemental, constante.
Desesperada espera
-lo sé- desesperada.
Y sin embargo, nada
persistirá más cierto
que su sabiduría,
que sus sencillas fiestas.
Como el rosal seguro de la rosa.
Y yo seré la sombra
de su florecimiento,
yo viviré acatando
su voz y su silencio,

en indefensa tierra, irrenunciablemente.

jueves, 27 de noviembre de 2008

"Poema" - Paula Vazquez

La vida y la muerte, los colores.
La intensa zona oscura de la mente, los miedos alimentándose entre segundo y segundo.
La justicia incorruptible del tiempo y todos sus destinos.
La masa viscosa y húmeda (que es la humanidad misma)
La caja que abrimos y en la que, en ocasiones quisiéramos caber, tal vez en forma de juguete o recuerdo.
La luna dulce y tibia.
Las horas del día que quisiéramos recuperar.

sábado, 22 de noviembre de 2008

"La hora improbable" Máximo Simpson

La hora estaba ahí, como alusión, como promesa.

El momento inasible, la hora incierta,

que anunciaba el derrumbe de los trajes,

el ocaso de cascos y jinetes.

El tiempo transcurría bajo un cielo difuso,

y esa hora

no llegaba a instalarse entre nosotros.

Pero a tientas nosotros esperábamos.

Cada día esperábamos,

cada brizna de polvo,

cada oscura gaviota,

cada insomnio.


http://www.poeticas.com.ar/Directorio/Poetas_miembros/Maximo_Simpson.html

"La danza de la vida" Mario Capasso

Desde un costado del camino,
mientras miro las nubes permanecer y cambiar,
la siento, lejanamente reconocible, pasar a mi lado,
rozándome apenas con nuevo fervor las viejas quemaduras.
Y si distraigo un instante el mirar de lo eterno,
y abstraigo la mirada en lo concreto de lo efímero,
la veo.

La veo volar por avenidas anchas de urgencias vanas.
Despegar en airosos aeropuertos, buscando lejos lo que está cerca.
La veo tropezar hablando con celulares muertos de silencio.
Fumar en bares clandestinos, mientras el semen germina
para toser su rutina de irremediables hoteles.
La veo subir en el ascensor malhumorado de los lunes,
bajar corriendo las escaleras de los viernes,
saltando peldaños de brisa fresca.
La siento languidecer en escritorios de piedra,
cerrarse en tornos enmudecidos por el aceite oxidado,
prosperar en largas mesas de marfil y esbeltas siluetas.
La veo buscando la salvación eterna en remotos casinos,
o en pozos profundos y generosos de ilusiones cansadas.
La veo arrodillarse en iglesias que no se humillan,
palidecer y temblar, desobedecer en los inevitables hospitales blancos.

La veo, en fin,
esperar la noche para bailar en los cementerios innombrables.

http://www.textos-en-escombros.com.ar/

Entrevista a Mario Capasso por Elios Buira, nuestro amigo de Moreno-arte en:

http://www.morenoarte.com/

"Crónica de una muerte anunciada" Fragmento -Gabriel Garcia Marquez-

Clotilde Armenta creía que los hermanos Vicario le contaban a todo el mundo que iban a matar a Santiago Nasar para que alguien se los impidiera. Creo que a diario hacemos lo mismo que los Vicario y cómo a ellos nos va. Contamos nuestras cosas esperando que un afuera nos apruebe o desapruebe?, nos permita o nos impida?. Esto es azar. Y en última instancia, un gran malentendido. Veamos:

"Recuerdo
con seguridad que eran casi las cinco y empezaba a llover" me dijo el coronel Lázaro Aponte. En el trayecto, tres personas lo detuvieron para contarle en secreto que los hermanos Vicario estaban esperando a Santiago Nasar para matarlo, pero sólo uno supo decirle dónde. Los encontró en la tienda de Clotilde Armenta. Cuando los vi pensé que eran puras brabuconadas -me dijo con su lógica personal-, porque no estaban tan borrachos como yo creía". Ni siquera los interrogó sobre sus intenciones, sino que le quitó los cuchillos y los mandó a dormir. Los trataba con la misma complacencia de sí mismo con que había sorteado la alarma de la esposa. -¡Imagínense -les dijo- qué va a decir el obispo si los encuentra en ese estado! Ellos se fueron. Clotilde Armenta sufrió una desilusión más con la ligereza del alcalde, pues pensaba que debía arrestar a los gemelos hasta esclarecer la verdad. El coronel Aponte le mostró los cuchillos como un argumento final. Ya no tienen con que matar a nadie -dijo. -No es por eso -dijo Clotilde Armenta-. Es para librar a esos pobres muchachos del horrible compromiso que les ha caído encima. Pues ella lo había intuido. Tenía la certidumbre de que los hermanos Vicario no estaban tan ansiosos por cumplir la sentencia como por encontrar a alguien que les hiciera el favor de impedírselo.

"El acoso moral" (fragmento del capítulo "el acoso en la empresa") Marie-France Hirigoyen

En un momento de crisis, tenemos una tendencia a acentuar el registro en el que nos encontramos: una empresa rígida se vuelve más rígida, un empleado depresivo se vuelve más depresivo, otro empleado agresivo se vuelve más agresivo, etc. Acentuamos lo que somos. Una situación de crisis puede sin duda estimular a un individuo y conducirlo a dar lo mejor de sí mismo para encontrar soluciones, pero una situación de violencia perversa tiende a anestesiar a la víctima, que, a partir de ese momento, solo muestra lo peor de sí misma.
Se trata de un fenómeno circular. De nada sirve buscar quién ha originado el conflicto. Se llega a olvidar incluso su razón de ser. Una serie de comportamientos deliberados del agresor está destinada a desencadenar la ansiedad de la víctima, lo que provoca en ella una actitud defensiva, que a su vez, genera nuevas agresiones. Tras un determinado tiempo de evolucion del conflicto, se producen fenomenos de fobia reciproca: la vision de la persona odiada provoca una rabia fria en el agresor, la vision del perseguidor desencadena el miedo de la victima. Se trata de reflejos condicionados, uno agresivo y el otro defensivo. El miedo conduce a la victima a comportarse patologicamente, algo que el agresor utilizara mas adelante
como una coartada para justificar retroactivamente su agresion. La mayoria de las veces, la victima reacciona de un modo vehemente y confuso. Cualquier cosa que emprenda o que haga se vuelve contra ella gracias a la mediacion de sus perseguidores. El objetivo de la maniobra de estos ultimos consiste en desconcertarla, en confundirla completamente y en conducirla al error.

miércoles, 22 de octubre de 2008

"Una historia de la lectura" (Fragmento) Alberto Manguel

"Una historia de la lectura" es un trabajo de investigación contado en forma amena y prolífera por un inagotable Alberto Manguel, quien nos lleva a través de sus páginas al conocimiento del desarrollo de la lectura en las diferentes épocas desde la escritura cuneiforme hasta nuestros días. Los siguientes son dos párrafos elegidos entre los muchos que me hubiera agradado traer:


"En los libros -escribió De Bury- hallo a los muertos como si estuvieran vivos; en los libros preveo las cosas que sucederán; en los libros se ponen en marcha asuntos de guerra; de los libros surgen las leyes de la paz. Todas las cosas se corrompen y decaen con el tiempo; Saturno no deja de devorar a los hijos que engendra: toda la gloria del mundo quedaría enterrada en el olvido si Dios no hubiera proporcionado a los mortales el remedio de los libros" (Nuestro autor no lo menciona, pero Virginia Woolf, en un trabajo escrito en sus años de estudiante, se hacía eco de la opinión de De Bury: "He soñado a veces -escribió- que cuando amanezca el día del Juicio y los grandes conquistadores y abogados y juristas y gobernantes se acerquen para recibir su recompensa -coronas, laureles, sus nombres tallados de manera indeleble en mármol imperecedero -el Todopoderoso se volverá hacia Pedro y dirá, no sin cierta envidia, cuando nos vea venir con nuestros libros bajo el brazo: *Mira, estos no necesitan recompensa. No tenemos nada que darles. Les gustaba leer*")



"Que un libro no exista (o no exista aún) no es razón para desentenderse de él, como tampoco haríamos caso omiso de un libro sobre un tema imaginario. Se han escrito volúmenes sobre el unicornio, sobre la Atlántida, sobre la igualdad de los sexos, sobre la dama oscura de los sonetos de Shakespeare y sobre el joven igualmente oscuro. Pero la historia que este libro recoge ha sido especialmente dificil de captar; está compuesta, por así decirlo, de sus digresiones. Un tema llama a otro, una anécdota trae a la mente otra historia en apariencia sin relación alguna, y el autor sigue adelante como sino le preocuparan ni la casualidad lógica ni la continuidad histórica, como si definiera la libertad del lector en el proceso mismo de escribir sobre la lectura. Y, sin embargo, en este aparente desorden existe un método: el libro que tengo delante no es solo la historia de la lectura sino también de los lectores corrientes, de los individuos, que a través de las edades, prefirieron determinados libros, aceptaron en algunos casos, pocos, el veredito de sus mayores, y en otros rescataron del pasado títulos olvidados o colocaron en los estantes de sus bibliotecas a los elegidos entre sus contemporáneos. Esta es la historia de sus modestos triunfos y de sus padecimientos secretos y de la manera en que se sucedieron esas cosas. Cómo ocurrió todo ello está minuciosamente detallado en este libro, en la vida diaria de unas cuantas personas corrientes, rastreada aquí y allá en nuestras memorias familiares, historias de ciudades y descripciones de la vida en lugares distantes y hace mucho tiempo.

lunes, 6 de octubre de 2008

"Que me palpen de armas" Oscar Martinez

Creo en el amor como en la experiencia más maravillosa de la existencia, como generador de toda clase de alegrías. Y en el amor correspondido, como la felicidad misma. Pero no fui educado para él, ni para la felicidad, ni para el placer. Porque fui advertido malamente contra la entrega y el gozoso abandono que supone.Cada día, entonces, todavía es una ardua conquista, una transgresión, una desobediencia debida a mí mismo, una porfía. La laboriosa tarea de desaprender lo aprendido, el desacato a aquel mandato primario y fatal, aquel dictamen según el cual se gana o se pierde, se ama o se es amado, se mata o se es muerto. La vida, por tanto, no me ha endurecido, ese sea tal vez mi mayor logro. Que me palpen de armas. Dejo a un lado, si es que alguna vez tuve o me queda, toda arma que sirva para volverse temible, para someter, para acumular, para ser poderoso, para triunfar en un mundo de mano armada, en el que la felicidad se compra con tarjeta de crédito. No quiero que la lucidez me cueste la alegría, ni que la alegría suponga la necedad o la ceguera… Pero no me es fácil, me cuesta vivir a contratiempo, con la sensación de ser testigo de un desatino histórico gigantesco, de un extravío descomunal, tan irracional, absurdo o desolador como la bomba de neutrones. No entiendo al mundo. Me parece, como dice Serrat,que ha caído en manos de unos locos con carnet. Me siento ajeno a la debacle, pero en el medio de ella. Mi vida es apenas un instante en el océano del tiempo y es como si quisiera que ese instante fuera sereno y hondo, en el medio de una ensordecedora discoteca o de un holocausto definitivo, siempre a punto de estallar. Me desazona la banalización de la vida. El pavoneo de la insensatez. El triunfo de la prepotencia y de la ostentación. La deshumanización salvaje de los poderosos, la aceptación y el elogio del “sálvese quien pueda”. La práctica y la prédica del desamor y de la histeria. Me descorazona la idiotez colectiva. La idealización de lo superfluo. El asesinato de la inocencia. El descuido suicida de lo poco que merecía nuestro mayor esmero. El desconocimiento o el olvido de nuestra propia condición. Me conmovió, no hace tanto, que el cosmólogo Sagan, en un artículo extenso, escrito como desde un punto perdido en el infinito del espacio desde el cual el mundo se observa como una bolita cachuza, terminara diciéndonos: “Besen a sus hijos". Escuchemos a esos hombres, sigámoslos. Leamos a los poetas, no permitamos que el misterio de la existencia deje de estremecernos cada día, porque es el costo más alto que podemos pagar por nuestra necedad y nuestra omnipotencia. La vida de un árbol merece nuestra devoción y nuestro más grande regocijo; al amparo gozoso de su sombra, acariciados por la tibieza de la luz del sol y arrullados por el sonido mágico e irrepetible de su follaje, mecido por la mano invisible del viento, estaremos a salvo de la alienación y de la orfandad; siempre y cuando seamos capaces de apreciar esa gloria mientras nos sea posible de reconocer en ella nuestra mayor riqueza. Que la muerte no nos hiera en vida, que la ferocidad no nos pueda el alma. Que nada troque nuestra dicha de estar despiertos. Que una caricia nos atraviese como una flecha jubilosa y radiante. “Besemos a los que amamos. Amémonos”.

viernes, 3 de octubre de 2008

"Mi vida en la música" (Fragmento) Daniel Barenboim

Fue dificil la elección de un párrafo de esta autobiografía de Daniel Barenboim. Mi admiración por él me impedía separarme del concepto de que lo que escogiera debía referirse a su gran calidad humana. La misma dificultad me mostró el camino: Barenboim no habla sobre sus virtudes porque está ocupado reconociendo la generosidad de los otros. Con esta nueva pauta, pude elegir uno de sus tantos elogios a compañeros y amigos músicos que dicen mucho más sobre su persona que lo que yo (erróneamente) estaba buscando.

"...Desde el principio existió una afinidad especial entre Zubin y yo. Es probablemente, la única persona que se convirtió muy pronto en mi alma gemela y ha seguido siéndolo desde entonces. Nos han unido muchos acontecimientos, sobre todo relacionados con Israel. Fue no sólo muy conmovedor sino también admirable que, en 1967, cuando estalló la Guerra de los Seis Días, cancelara todos sus compromisos y volara a Israel, simplemente para estar con sus amigos, lo cual nos incluía no sólo a Jacqueline y a mí, sino también a sus amigos de la orquesta. Sus sentimientos con respecto al Estado de Israel han sido un permanente leitmotiv, tanto en su vida como en la de la Filarmónica de Israel.
Para mí Zubin Metha es, además, el primer y principal ejemplo de alguien que ha internacionalizado la música, en el mejor sentido de la palabra. A través de Zubin comencé a interesarme por una gran cantidad de música que no conocía, en especial de ópera, y también la de Strauss y Bruckner. Zubin procede de una familia de origen parsi. Los parsis son un pequeño grupo minoritario (son sólo cien mil en todo el mundo) y son partidarios del zoroastrismo. Se cree que son descendientes de Ciro, el rey persa que deolvió la independencia y la libertad a los judíos en Israel. Tenemos aquí a un indio que estudió en Viena y que no sólo ha logrado identificarse casi por completo con la música occidental, sino que además es uno de los directores actuales más eclécticos, que se siente tan cómodo con Wagner y Strauss como con Puccini y Verdi, en ópera, para no hablar de su amplio repertorio sinfónico. Es muy cosmopolita y encaja bien en cualquier sociedad.

"Soy mi padre" Luis Colombini

Soy mi padre
un nudo soy
la mano que nos damos como un nudo.

Soy
el corazón detenido de un destierro
y la voz de él soy.

Soy mi padre
el vestigio de saber que nunca más
en la imagen del exilio definitivo.

Soy los dos
cerrando la piel hasta el último círculo.

Soy mi padre
y los muertos de mi padre
y también todos los muertos que no conoció.

Soy la noche más sola
en el efímero abrazo de mi padre.

De dioses, exilios y otras desesperaciones (2007).


http://versosobreverso.blogspot.com

"Cómo arreglar el mundo" Gabriel García Marquez

Un científico que vivía preocupado con los problemas del mundo estaba resuelto a encontrar los medios para aminorarlos.
Pasaba días en su laboratorio en busca de respuestas para sus dudas. Cierto día su hijo de 7 años invadió su santuario decidido a ayudarlo a trabajar.
El científico nervioso por la interrupción le pidió al niño que fuese a jugar a otro lado.
Viendo que era imposible sacarlo, el padre pensó en algo que pudiese darle con el objetivo de distraer su atención.
De repente se encontró con una revista en donde había un mapa con el mundo, justo lo que precisaba. Con unas tijeras recortó el mapa en varios pedazos y junto con un rollo de cinta se lo entregó a su hijo diciendo: como te gustan los rompecabezas te voy a dar el mundo todo roto para que lo repares sin ayuda de nadie.
Entonces calculó que al pequeño le llevaría 10 días componer el mapa, pero no fue así. Pasadas algunas horas escuchó la voz del niño que lo llamaba calmadamente. Papá, papá, ya hice todo, conseguí terminarlo. Al principio el padre no creyó en el niño. Pensó que sería imposible que a su edad hubiera conseguido recomponer un mapa que jamás había visto antes.
Desconfiado el científico levantó la vista de sus anotaciones con la certeza de que vería el trabajo digno de un niño.
Para su sorpresa el mapa estaba completo. Todos los pedazos habían sido colocados en sus debidos lugares. ¿Cómo era posible ?¿Cómo el niño había sido capaz de hacerlo? De esta manera el padre preguntó con asombro a su hijo
- Hijito tú no sabías cómo era el mundo ¿cómo lo lograste?
Papá respondió el niño, yo no sabía como era el mundo, pero cuando sacaste el mapa de la revista para recortarlo vi que del otro lado estaba la figura de un hombre. Así que di vuelta los recortes y comencé a recomponer al hombre que sí sabía como era. Cuando conseguí arreglar al hombre, di vuelta la hoja y vi que había arreglado al mundo.

lunes, 29 de septiembre de 2008

"El concepto de la angustia" (fragmento) Sören Kierkegaard



En uno de los cuentos de los hermanos Grimm se relata la historia de un mozo que salió a correr aventuras con el solo fin de aprender a horrorizarse. Dejemos a este aventurero que siga su camino, sin preocuparnos ahora de si llegó o no llegó a encontrar algo capaz de infundirle espanto. Lo que si quisiera dejar claro es que esa es una aventura que todos los hombres tienen que correr, es decir, que todos han de aprender a angustiarse. El que no lo aprenda, se busca su propia ruina: o porque nunca estuvo angustiado, o por haberse hundido del todo en la angustia. Por el contrario, quien haya aprendido a angustiarse, ha alcanzado el saber supremo. El hombre no podría angustiarse si fuese bestia o ángel, pero es una síntesis y por eso puede hacerlo. Es más, tanto más perfecto será el hombre, cuando mayor sea la profundidad de su angustia. Esto no debe entenderse en el sentido de una angustia por algo exterior, por algo que está fuera del hombre, sino de tal manera que el hombre mismo sea la fuente de la angustia.

sábado, 6 de septiembre de 2008

"Comprobación de la poesía" Gustavo Esmoris

vertical
por mil causas
la poesía existe
el hombre la conduce como puede
sobre el urgente contorno
de sus tragedias
Dolorosa génesis
con solitario testigo
la poesía
creánme
de verdad existe
aunque esta noche no sepa muy bien
que hacer
con ella

http://www.palabravirtual.com/

martes, 2 de septiembre de 2008

"ángeles de rotundo culo" Carlos De Bella

Carlos De Bella es un amigo al que hace años no veo. No obstante, en algunas fechas nos saludamos por correo electrónico. Hoy no logré comunicarme y es su cumpleaños... Confío en que "un caos..." lo encontrará y le alcanzará mi cariño de siempre...

Recuerdo que cuando era pequeño mi madre al despedirme por las noches me decía:-¡Que descanses y sueñes con los angelitos! -
Desde entonces siempre desee encontrar ángeles. Pero de verdad, en la realidad, en la calle quizá, en la vida. No diría que era una obsesión pero sí un deseo.
Pasaron muchos, muchos años hasta que ¡este domingo encontré dos! Ni yo mi mismo lo podía creer, pero sí eran ángeles.
Bueno, ellos me dijeron que lo eran.
Ocurrió en una feria de pulgas a la cual voy siempre; para mí era un tenderete nuevo, ellos luego dijeron que estaban allí hace tiempo. Como siempre en el lugar hay mucha gente, camino y dejo vagar mi mirada, si algo la atrapa me detengo. Eso pasó hoy en el puesto de la esquina oeste, bajo un toldo improvisado de gasa blanca, había ¡plumas! ¿solo plumas? Pero, plumas raras, expuestas ordenadamente sobre un terciopelo rojo.
-Son plumas de ángeles -dijo una voz.
Entonces levanté la vista y les ví. Eran dos... no, era un hombre y... no, eran... bueno no se como decirlo.
-¿Así que estas son plumas de ángel? -pregunté.
-Tal cual, puras plumas de ángel -me contestó el de la derecha.
-Gracias - y me alejé.
En la feria estaba acostumbrado a ver los vendedores más estrafalarios y los objetos más inverosímiles, pero esto superaba todo. Avancé unos cuantos pasos y apoyado sobre una pared los miraba en diagonal cuando la gente que iba y venía me permitía hacerlo.
Eran rubios, de cabellos ensortijados, mofletudos, edad indefinida, sonreían beatíficamente a cuanto humano pasara por allí ¿hombre y mujer? No sé. Vestían una especie de poncho amplísimo por el que asomaban sus manos y cubría las formas de sus cuerpos, que se imaginaban voluminosos. Entonces se me ocurrió ¿Serán ángeles? ¿Este sería el momento tan deseado?
La feria se iba despoblando de paseantes, el frío a la caída del sol aceleraba el proceso. Ellos comenzaban a guardar las plumas en unos bolsones extraños como de piel de ante. Las tomaban delicadamente y me pareció que les hablaban muy bajo, ¡sí, como si hablaran con las plumas!
Me volví a acercar y entonces, ambos, me sonrieron como si nos conociéramos de toda la vida.
Realmente no les creo que sean plumas de ángel - dije con una sonrisa en mi boca.
-¡Qué lástima, pues así es!
-¿Y de dónde las sacan?
-¡Ah! Esa es una larga historia. Si Ud. nos espera que terminemos de guardar todo, vamos a sentarnos a algún lugar y le contamos.
Lo que siguió es muy difícil de repetir y de creer. Pero así fue.
Sentados a una mesa del café casi en penumbras escuché la historia más fantástica que nunca había oído.
Primero, que eran ángeles, esto lo decían con la naturalidad que un abeto diría ¡soy un árbol!.
Que venían de muchos lugares, de tiempos diferentes, que habían recorrido mucho mundo. No se quedaban en ningún lugar porque tenían problemas para trabajar, nadie quería emplearlos.
-¿Por qué? ¿Ustedes. qué hacen?- interrumpí.
-Por la sencilla razón de que nuestros... culos, perdón, son muy rotundos -dijo en un sonrojo uno de ellos y el otro asintió bajando la cabeza.
Entonces relataron que los ángeles trabajan posando para pintores, escultores, artistas que plasman la belleza humana y angélica. Que eso ha sido así desde todos los siglos. Como se necesita un modelo humano también esto ocurre cuando en la obra hay un ángel.
Al momento que se presentaban ante un artista y se desnudaban, recibían la misma contestación en diferentes tonos.
-¡Con esos culos no pueden posar!
Así deambulaban por diferentes países siendo rechazados una y otra vez, entonces se empleaban de meseros, equilibristas, barrenderos, vendedores de cometas y otros oficios, pero duraban poco, pues ellos querían que alguien los inmortalizase en una tela, en un mármol, y entonces seguían su camino.
Una vez comenzaron a trabajar para un fotógrafo, pero huyeron escandalizados cuando descubrieron que lo que pretendía era hacer tomas pornográficas.
Entonces llegaron aquí, pues les habían dicho que quizá en este país alejado se usaran modelos como ellos.
La ilusión duró muy poco, fueron rechazados visto que no tenían experiencia. Así fue que una tarde de domingo que estaban muy tristes llegaron a la feria y vieron la gente, los puestos, las cosas que allí se ponían y pensaron ¿por qué no ofrecemos plumas de ángel?
Un viejo que vendía sombreros antiguos les ofreció el puesto; él no podía utilizarlo por un tiempo, y allí se quedaron.Y desde entonces están felices, porque como no pudieron servir de modelos para una obra de arte, que alguien lleve una pluma significa que lleva una parte de ellos.
-¿Pero entonces... las plumas, se las...? -volví a interrumpir fascinado con el relato.
-Sí, pero no duele y vuelven a crecer fácilmente - dijo el que estaba más cerca de mí, al tiempo que levantaba la tela y dejaba ver un ala plegada cubierta de plumas pequeñas.
La noche ya había llegado, nos despedimos en la esquina porque estaban cerrando el café. Allá se alejaban calle abajo, moviendo acompasadamente sus rotundos culos.
En mi mano derecha sostenía una pequeña pluma que me habían regalado y todavía escuchaba su saludo: -¡Hasta el domingo, que descanse y sueñe con nosotros!

domingo, 31 de agosto de 2008

"De las cosas que pueden ponerse en duda" (fragmento) René Descartes

...Así pues, ahora que mi espíritu está libre de todo cuidado, habiéndome procurado reposo seguro en una apacible soledad, me aplicaré seriamente y con libertad a destruir en general todas mis antiguas opiniones. Ahora bien, para cumplir tal designio, no me será necesario probar que son todas falsas, lo que acaso no conseguiría nunca; sino que, por cuanto la razón me persuade desde el principio para que no dé más crédito a las cosas no enteramente ciertas e indudables que a las manifiestamente falsas, me bastará para rechazarlas todas con encontrar en cada una el más pequeño motivo de duda. Y para eso tampoco hará falta que examine todas y cada una en particular, pues sería un trabajo infinito; sino que, por cuanto la ruina de los cimientos lleva necesariamente consigo la de todo el edificio, me dirigiré en principio contra los fundamentos mismos en que se apoyaban todas mis opiniones antiguas...

www.temakel.com

sábado, 23 de agosto de 2008

"El obstáculo" Olga Orozco

Quiero creer que lo lograste. Que el otro lado es sutil y complaciente. Que te esperaba liviana, sin la memoria del cuerpo ni la carga del amor. Que no te hicieron falta embestidas ni artilugios para entrar. Y que al llegar te sumaste a una danza espiralada sin objeto y sin retorno.

Es angosta la puerta
y acaso la custodien negros perros hambrientos y guardias como perros,
por más que no se vea sino el espacio alado,
tal vez la muestra en blanco de una vertiginosa dentellada.
Es estrecha e incierta y me corta el camino que promete con cada bienvenida,
con cada centelleo de la anunciación.
No consigo pasar.
Dejaremos para otra vez las grandes migraciones,
el profuso equipaje del insomnio, mi denodada escolta de luz en las tinieblas.
Es difícil nacer al otro lado con toda la marejada en su favor.
Tampoco logro entrar aunque reduzca mi séquito al silencio,
a unos pocos misterios, a un memorial de amor, a mis peores estrellas.
No cabe ni mi sombra entre cada embestida y la pared.
Inútil insistir mientras lleve conmigo mi envoltorio de posesiones transparentes,
este insoluble miedo, aquel fulgor que fue un jardín debajo de la escarcha.
No hay lugar para un alma replegada, para un cuerpo encogido,
ni siquiera comprimiendo sus lazos hasta la más extrema ofuscación,
recortando las nubes al tamaño de algún ínfimo sueño perdido en el desván.
No puedo trasponer esta abertura con lo poco que soy.
Son superfluas las manos y excesivos los pies para esta brecha esquiva.
Siempre sobra un costado como un brazo de mar o el eco que se prolonga porque sí,
cuando no estorba un borde igual que un ornamento sin brillo y sin sentido,
o sobresale, inquieta, la nostalgia de un ala.
No llegaré jamás al otro lado.

www.antoniomiranda.com.br/ Iberoamerica/argentina/olga_orozco.html

domingo, 17 de agosto de 2008

"La insoportable levedad del ser" (fragmento) Milan Kundera

En el momento de tomar la decisión que cambiará su vida, Tomás, el protagonista de esta novela, repite en voz baja imitando la melodía de Beethoven: "Muss es sein? Ja, es muss sein!
"...La última frase del último cuarteto de Beethoven está escrita sobre estos dos motivos: Muss es sein? Es must sein! Es must sein! (¿Tiene que ser? ¡Tiene que ser! ¡Tiene que ser!). Para que el sentido de estas palabras quedase del todo claro, Beethoven encabezó toda la frase final con las siguientes palabras: Der schwer gefasste Entschluss (una decisión de peso). Para Beethoven el peso era evidentemente algo positivo "Der Schwer efasste Entschluss" va unida a la voz del destino: "Es muss sein"; el peso, la necesidad y el valor son tres conceptos internamente unidos: sólo aquello que es necesario, tiene peso, solo aquello que tiene peso, vale.
Esta convicción nació de la música de Beethoven y, aunque es posible que sus autores hayan sido más bien los comentaristas de Beethoven y no el propio compositor, hoy la compartimos casi todos: la grandeza del hombre consiste en cargar con su destino...
La verdadera historia del famoso motivo "muss es sein" es la siguiente: Cierto señor Dembscher le debía a Beethoven cincuenta marcos y el compositor se los reclamó: Muss es sein?" suspiró desolado el señor Dembscher y Beethoven se echó a reir alegremente: "Es muss sein"; inmediatamente anotó aquellas palabras y su melodía y compuso sobre aquel motivo una pequeña composición para cuatro voces: tres voces cantan "es muss sein, es muss sein, ja, ja, ja", y la tercera voz añade: "heraus mit dem Beutel" (saca el monedero)"

sábado, 9 de agosto de 2008

"Balada para mi muerte" Horacio Ferrer


Hoy que Dios me deja de soñar,
a mi olvido iré por Santa Fe,
sé que en nuestra esquina vos ya estás
toda de tristeza, hasta los pies.
Abrazame fuerte que por dentro
me oigo muertes, viejas muertes,
agrediendo lo que amé.
Alma mía, vamos yendo,
llega el día, no llorés.
Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
que es la hora en que mueren los que saben morir.
Flotará en mi silencio la mufa perfumada
de aquel verso que nunca yo te supe decir.
Andaré tantas cuadras y allá en la plaza Francia,
como sombras fugadas de un cansado ballet,
repitiendo tu nombre por una calle blanca,
se me irán los recuerdos en puntitas de pie.
Moriré en Buenos Aires, será de madrugada,
guardaré mansamente las cosas de vivir,
mi pequeña poesía de adioses y de balas,
mi tabaco, mi tango, mi puñado de esplín.
Me pondré por los hombros, de abrigo, toda el alba,
mi penúltimo whisky quedará sin beber,
llegará, tangamente, mi muerte enamorada,
yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis,
cuando sean las seis, ¡cuando sean las seis!

http://www.todotango.com/


martes, 5 de agosto de 2008

"Justicia, filosofía y literatura" (fragmento) Alain Badiou

...Esa ideología de la especialización se hizo explícita en los EE.UU. en los años 50. La figura negativa del intelectual fue creada en esa época, conoció su cumbre durante el machartismo. Y sigue hasta hoy con Bush. El intelectual fue mostrado en muchos textos americanos de aquella época como una figura inútil y negativa precisamente porque no aceptaba la especialización técnica del saber. Un ejemplo es la empresa americana de química que tenía como emblema para las personas que trabajaban en su laboratorio: "aquí no hay genios". Era efectivamente un imperativo: "acá solamente aceptamos la especialización técnica de los saberes". Es en esa época cuando se comenzó a considerar la capacidad del trabajo en equipo como un criterio fundamental para reclutar a las personas, a los empleados. Por las mismas razones podrán ustedes advertir que esta historia de la especialización tiene también una función de control. No es para nada una objetividad inocente, es una forma esencial de control social, de control productivo (y, lo sostengo, también de control universitario) (...) Lo que me parece importante observar es que la ideología de la especialización es también una lucha por prohibir la soledad porque el solitario no puede ser controlado...


viernes, 1 de agosto de 2008

"Cuanto puedas" Constantine Cavafy


Cuanto puedas
Si imposible es hacer tu vida como quieres,
por lo menos esfuérzate
cuanto puedas en esto: no la envilezcas nunca
por contacto excesivo
con el mundo que agita movedizas palabras.

No la envilezcas nunca
en el tráfago inútil
o en el necio vacío
de los rostros diarios
y al cabo te resulte un huésped importuno.

http://amediavoz.com/cavafy.htm

miércoles, 30 de julio de 2008

"El país de las últimas cosas" (Fragmento) Paul Auster

Anna Blume cuenta en una carta enviada desde una ciudad sin nombre, lo que sucede en "El país de las últimas cosas". Describe una tierra en la que la búsqueda de la muerte ha reemplazado a los avatares y negocios de la vida. Pero Anna intentará sobrevivir en ese país devastado, donde todo lo que existe es posiblemente el último ejemplar de su especie. Me acobarda el sentimiento de descubrir en éste párrafo (extraído de una obra escrita en 1987 y perteneciente al género de ficción) algo así como un poder profético en fuga hacia la realidad más verosímil.

¡Tantos de nosotros nos hemos convertido otra vez en niños! No es que lo hayamos buscado ni que seamos conscientes de ello. Pero cuando la fé desaparece, cuando comprendes que ni siquiera te queda la esperanza de recuperar la esperanza, entonces tiendes a llenar los espacios vacíos con sueños, pequeñas fantasías y cuentos infantiles que te ayuden a sobrevivir. Hasta a la gente más endurecida le resulta difícil contenerse; de repente dejan lo que están haciendo y se sientan a hablar de los deseos que han ido brotando en su interior. La comida, por supuesto es uno de los temas favoritos. Es frecuente escuchar a un grupo de gente describiendo una comida hasta en sus más mínimos detalles (...) Uno no debe reírse ni permitir que el hambre lo consuma, nada de estallidos emocionales, ni de suspiros imprevistos (...) Para obtener los mejores resultados hay que dejarse llevar por las palabras de los demás, de este modo, es posible olvidar el hambre y penetrar en lo que la gente llama "el ámbito del limbo alimentario". Incluso hay algunos que creen que estas conversaciones pueden tener un valor nutritivo si se llevan a cabo con la concentración suficiente y un sincero deseo de creer en las palabras de aquellos que participan.

Todo esto pertenece al "lenguaje fantástico" (...) Cuestiones absurdas e infantiles, sin significado ni posibilidad de convertirse en realidad. (...) Puedo entender por qué la gente se presta a este tipo de juegos, pero yo no podría hacerlo. Me niego a hablar el lenguaje fantástico y en cuanto escucho a otros haciéndolo, me aparto o me cubro los oídos con las manos.

martes, 29 de julio de 2008

"Amy Lowell" de *Las condiciones de la época* Joaquín O. Giannuzzi


"Cuando me alejo de ti
El mundo palpita en silencio
Cual un relajado tambor
Grito por ti contra las distinguidas estrellas
Y grito en los caminos del viento..." A.L.


Hace 40 años que Amy Lowell está muerta en los Estados Unidos./ Sin embargo, uno de los poemas que escribió/ refiere las cosas que abandonó en el sol/ mientras ella persiste en la costumbre del sepulcro/ y los días siguen entrando en su habitación./ Ahora no podemos sino imaginar sus huesos finos de mujer/ delicadamente amontonados en un trozo de sombra./ Las cosas que amó, que poblaron su historia personal/ hecha de uvas, vestidos, collares, libros, muñecas,/ se alejan dispersas y se integran profundamente/ con nuevas cosas que ella no pudo conocer./ Nos hubiera gustado, a pesar de todo,/ provocar el encuentro que hizo visible el desafío de su poesía,/ reunir otra vez la lejanía de aquella dulce materia/ y situar en medio de los objetos recuperados/ los blancos huesos devueltos al conocimiento./ Que todo esto resulte claro para nuestra locura/ y una prueba para nuestro desorden sin fé:/ mientras miramos desde el jardín, esperando/ que algo suceda en la habitación soleada de Amy Lowell,/ mientras el mundo presente se hace remoto/ y asiste ruidosamente al desencuentro de sí mismo.

viernes, 18 de julio de 2008

"La felicidad, desesperadamente" (fragmento) André Comte-Sponville

Ya saben que no creo en Dios. Pero esto no me impide hacer la siguiente experiencia de pensamiento; imaginar que Dios existe y comprender porque o como podría amarnos. Sin embargo, existen experiencias más sencillas, más reales. ¿Creen ustedes que aman a sus hijos mucho más que a los de los otros porqué son más amables? No. Al contrario, son, para ustedes, más amables que los otros porque los aman más. El amor crea el valor, mucho antes que depender de él. También hay que decir que, cuando amamos solamente a algunos individuos (a nuestros hijos, a nuestros mejores amigos, a veces a nuestra esposa o nuestro esposo), tenemos miedo porque tememos perderlos. Mortales y amantes de mortales. El día que amen al prójimo, quedarán liberados de la angustia porque quedarán liberados de sí mismos. Yo, que soy un ansioso, estoy bien situado para saber hasta que punto estamos lejos de ello; pero es claramente el camino. No se trata de que haya que amar a todo el mundo, se trata de que, si hubiese una felicidad verdadera, una felicidad liberada, desatada de uno mismo, de la posesión y por lo tanto del miedo de perder, una felicidad sin angustia, (sin pertenencia, como dice Bobin), esa felicidad estaría del lado del amor universal. No solamente el amor de los hombres, de las mujeres, sino también el amor de lo real, de un paisaje, de un cuadro, de una música, el amor de un pájaro, el amor de todo lo que es, de todo lo que no falta. Hace un momento, decía que todo es presente, que todo está aquí. La paradoja es que todo, para nosotros, no es suficiente: nos pasamos el tiempo deseando una cosa distinta de lo que es, es decir exactamente, deseando una cosa distinta de todo. ¿Qué es sino esperar? Sé bien que no somos Buda, Jesucristo ni Spinoza. No se trata de decretar que vamos a amar a los pájaros, al universo y al prójimo por encima del mercado, con su cara de pocos amigos, sus malos olores o su necedad. Se trata de avanzar un poco: de esperar un poco menos, de actuar y de amar un poco más. Partimos de tan bajo, unos y otros, que no debiéramos tener muchas dificultades para avanzar al menos un poco.

jueves, 17 de julio de 2008

"El milagro de la atención" (fragmento) Jiddu Krishnamurti

...Las vidas de la mayoría de las personas son pobres y vacías. Aunque puedan poseer muchísimo conocimiento, sus vidas son míseras, contradictorias, infelices, faltas de integridad. Todo eso es la pobreza, y esas personas desperdician sus vidas tratando de hacerse interiormente ricas, cultivando varias clases de virtudes y todo el resto de ese absurdo desatino. No es que no sea necesaria, pero la virtud es orden, y usted solo podrá comprender el orden cuando haya investigado el desorden dentro de sí mismo. Llevamos vidas desordenadas; ese es un hecho. El desorden es la contradicción, la confusión, los diversos deseos agresivos, el decir una cosa y hacer otra, el tener ideales, y la división entre los ideales y uno mismo. Todo eso es desorden, y cuando se da cuenta de él y le presta toda su atención, de esta surge el orden, el cual es virtud, algo vivo, no algo fabricado, practicado y afeado...

miércoles, 16 de julio de 2008

"El río es lo que vale" de *en busca de uno mismo* de Jaime Barylko

Nunca sabés que hacés, por qué lo hacés, para que lo hacés. Te declarás a ti mismo tus intenciones, es cierto; te enroscas en tus versos -versiones- y demás análisis para justificar tus acciones. Es una ilusión, ya que entre la premeditación y la realización, ésta última es la que vale. Eso eres, la consecuencia impensable de tus intenciones jamás realizadas. Pero crees saber...
Pobreza de la conciencia humana, que se impone saber gallardamente, no por amor a la verdad, sino por amor a la seguridad, al cauce, no al río. Lo viviente, sin embargo es el río. Y el cauce, aunque no lo quieras, se modifica con el río.
Uno mismo sabe que ha de aprender todos los días a dejar de saber, y a fluir el sabor que no se envasa ni lleva etiquetas ni figura en diccionarios.
Perfume y desvanecimiento. Apertura de poros al acecho de la eventual sensualidad.

viernes, 11 de julio de 2008

Reescritura de ("Cuando ya me empiece a quedar sólo" de Charly García) Alicia B. Pastore -agnesyelnomeolvides-

La reescritura de este tema surgió hace tiempo, respondiendo a una pauta en un taller literario. Ironías...

Cuando empiece a quedar sólo,
sólo él y el fantasma,
sólo él, el fantasma...
Cuando la vida repose
en una cama inmóvil
dentro de su prisión...
Cuando no escuche la radio a todo volumen
ni lea los diarios apilados
-porque una flor ya no lo cuida
y la caridad ajena
es un dibujo destruído
por una gata medio loca
aplaudida por un millón de manos...
Cuando ahueque el pecho
en el escritorio vacío
con los ojos muy lejos...
Desde una ventana agitada
un televisor le ofrecerá
compañía eléctrica,
sentirá temor a la vejez
y escuchará un rumor de voces que le gritan
desde un libro muerto de pena.

"El hombre en busca de sentido" (fragmento) Viktor Frankl

"El modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que éste conlleva, la forma en que carga con su cruz, le da muchas oportunidades —incluso bajo las circunstancias más difíciles— para añadir a su vida un sentido más profundo. Puede conservar su valor, su dignidad, su generosidad. O bien, en la dura lucha por la supervivencia, puede olvidar su dignidad humana y ser poco más que un animal. Aquí reside la oportunidad que el hombre tiene de aprovechar o de dejar pasar las ocasiones de alcanzar los méritos que una situación difícil puede proporcionarle. Y lo que decide si es merecedor de sus sufrimientos o no lo es."

domingo, 29 de junio de 2008

"Suele suceder" de *Bajos fondos del alma* de Luis Raúl Calvo

Suele suceder que el tiempo
transforme los recuerdos
en otros recuerdos
las miradas en otras miradas
las sospechas en otras sospechas.

Cada familia celebra sus ritos
cotidianos, crea de la nada
sus propios fantasmas, inventa
por las noches monstruos clandestinos.

De esa lúgubre orfandad, venimos
a este mundo, para iniciar
un extraño pacto con la vida.

http://www.palabravirtual.com/

"La especie" Patricia Damiano

Bajo apercibimiento de morir decapitado, convócame. Todo es atroz en el mundo de los insectos.Vuelve al criterio único: salvar la especie.
El poema es eso, sobrevivir a toda costa. Somos el peor de los infiernos y decimos ser dichosos si el sol se alza, ineludible. Mira la lapicera deslizándose sobre el papel, ella es sierpe y perjura en la nieve.Una noche barroca, las rodillas sobre el suelo, la inquietud de algunas danzas.Ve por el borde hasta reconocerme. Allí me tuerzo, como una alimaña, en el estupor.Sólo el candor te destruye al nacer, larva y placenta y túnica. Un secreto en ciernes.Todo podría ser mentira.

viernes, 27 de junio de 2008

"Inteligencia" de *Uno y el Universo* - Ernesto Sábato -

Entender es relacionar, encontrar la unidad bajo la diversidad. Un acto de inteligencia es darse cuenta de que la caída de una manzana y el movimiento de la Luna, que no cae, están regidos por la misma ley.
Como una especie de detective secular en una Gran Novela Policial, la inteligencia persigue interminablemente a la verdad, buscándola hasta en los lugares menos sospechosos, está abierta a todas las posibilidades y por eso debe combatir a cada instante contra la rutina, el lugar común, el dogma y la superstición, que pretenden en cada caso haber aclarado el enigma, ignorando o queriendo ignorar que la verdad tiene infinitos cómplices e infinitos lugares diferentes.
Porque combate contra todos los dogmas y supersticiones la inteligencia es capaz de comprender lo que hay de verdad en cada uno de ellos; un hombre inteligente no se caracteriza porque no comete errores sino porque está dispuesto a rectificar los cometidos; los hombres que no cometen errores y que tienen todo definitivamente resuelto son los dogmáticos; se caracterizan por tener siempre una Iglesia, una Ortodoxia, un Papa infalible, una Inquisición; no hay que creer que estas organizaciones sólo aparecen para defender a Dios: algunas aparecen para demostrar su inexistencia.
La creación de estas Iglesias es lo que hace tan difícil la búsqueda de la verdad. Porque entonces no basta la inteligencia: se requiere la intrepidez... ... Este valor intelectual es lo que los fanáticos de la secta llaman confusionismo.
Lo difícil de esta tarea está en que la inteligencia debe proceder en forma helada e imparcial en este interminable pleito siendo que a la vez aparece encarnada en forma humana y, por lo tanto, mezclada con la debilidad, la simpatía, la violencia, el fanatismo y la furia, que son nuestros atributos más frecuentes.

miércoles, 25 de junio de 2008

Elizabeth Azcona Cranwell



Conservo ésta página desde hace mucho tiempo. La fotocopia amarillenta no me dice el título, el único dato que aporta es: Exclusivo para Clarín, Buenos Aires, 1989. Pero me apenaba no traerlo. Les dejo aquí:



- 1 -
Se ha vuelto peligroso el goce puro. Elogiar el instante es alabar la fuga
sin sentido de todo lo viviente. No se puede retener su belleza,
su escándalo, ni beber sin castigo de pozos de dolor. Hoy se sostiene
apenas por un gesto de orgullo o de ceguera, de la repetición de la
palabra en sombra, de tanta vida sin vivir.
El cuerpo que escapó del naufragio no sirve para el rito. Las plegarias
se unen y piden pan. Lloramos a los muertos que nunca conocimos
y a los propios que parecen rendirse en las llamas del alba.
Ellos nos muestran desde un vidrio opaco sus rezos y los frutos
de la desolación. ¿A qué reglas acuden cuando se escapan de la piel,
quién trama todavía leyes para la tierra?
- 2 -
Nada tengo que ver con el deseo de los que me engendraron, la semilla
suntuosa o miserable y el vientre que buscaba llenar una oquedad.
Tal vez yo no responda a los sueños confusos de aquel amor o su
avidez por una permanencia que tan solo se roza en los comienzos.
¿Quién eligió su tierra el cuarto para el primer sollozo, los brazos,
cuna o cárcel para espiar el mundo? Triste momento es la creencia
de poseer el ámbito, sentirse como el fruto de un conocido tronco
y no saber cómo habitar el diálogo que se crea en las ramas con el
cielo, los pájaros o las figuras que desde el sol le nacen al rocío.
- 3 -
Alumbrémonos.
Perduro en la oración sellada. Iluminemos la tiniebla que nos marca
los límites; hablemos del dolor como de un manto que a todos
nos encierra, hablemos del amor como la luz que pocos alcanzamos.
Alumbrémonos.
¿Cuántas maneras de morir o de amar habremos de vivir, cuántas veces
deberemos partir con el alma enfriada con tanta cercanía, por una
sed de posesión que al fin no es más que soledad, el espejo más
próximo que nos borra la vista y paraliza nuestros pasos hacia
el único destino?
No pronunciemos cosas que pertenecen al silencio. Todo discurso es un
saber helado y ya no corresponde al corazón. Pero el adiós no es
cierto y tampoco la casa que se inventó nuestra orfandad. Seguimos
balbuceando mientras alguien nos cuenta desde lejos asuntos de su
vida marcada por la niebla o una lluvia de invierno, un sol remoto.
Alumbrémonos.
Cumpliremos el capricho de Dios, que sólo es un capricho cuando ya nadie

entiende su sabia voluntad secreta.



viernes, 13 de junio de 2008

"El loco" Khalil Gibrán

Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió:
Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que
me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había
confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de
gente, gritando:
-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!
Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a
refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su
casa, señalándome gritó:
-Miren! ¡Es un loco!
Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el sol besó mi desnudo rostro, y mi alma
se inflamó de amor al sol, y ya no quise tener máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:
-¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!
Así fue que me convertí en un loco.
Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser
comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.
Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón
encarcelado está a salvo de otro ladrón.

viernes, 23 de mayo de 2008

"El ser genuino" cuento zen (selección, traducción y comentarios: Guido Tavani)

Un discípulo acude a su Maestro y le plantea un acuciante problema:
-Maestro, inopinadamente me asalta una ira que no puedo gobernar ¿Qué debo hacer para sobreponerme a ella?
-En verdad, es algo muy extraño, dijo el Maestro, no puedo ayudarte a menos que me la enseñes ahora mismo.
-Es que no puedo mostrársela en este momento, repuso el discípulo.
-¿Ycuando podrías mostrármela?
-Ocurre que me sobreviene sorpresivamente, respondió el discípulo.
-Entonces, no reside en tu naturaleza, si acaso formara parte de ti, podrías mostrármela en cualquier momento.
  • Todo lo que reside genuinamente en el ser le pertenece pues, ha sido conquistado y adquirido por éste, en consecuencia, se halla bajo su gobierno y está siempre disponible. Por el contrario, si no se lo puede suscitar, se debe a que no le pertenece y es obra de la contingencia, de lo transitorio, de lo mudable, y está condenado a extinguirse. Las convenciones socialmente pactadas y a las cuales adscribimos por el sólo hecho de pertenecer a una comunidad cualquiera, introducen contradicciones, discrepancias y desacuerdos con lo más esencial y genuino del ser y, en ocasiones, suele mezclarse con su materia. De ahí que la cólera, la irascibilidad, o cualquier otro temple anímico adverso, puede ser considerado como uno de los esfuerzos del ser por obtener su curación.

domingo, 18 de mayo de 2008

"Aquel Naufragio" (fragmento) de "La borra de café" -Mario Benedetti-

  • Es sorprendente que un párrafo tan pequeño nos haga pensar en dos cuestiones tan importantes: En primer lugar: todos esos eventos que nos apartan cotidianamente de nuestros planes y consideramos hechos desafortunados, ¿en cuantas oportunidades -si supieramos- les estaríamos agradecidos?Y en segundo lugar: la existencia de Dios justificada tanto por ateos como por creyentes. En unos florece el agradecimiento y en otros el odio. Unos lo aman y otros lo culpan pero todos parecen hacerlo responsable de los bienes o males de este mundo. Me pregunto si en algún momento Dios SERA en un lugar distinto de "nuestros humores".
..."El abuelo Vicenzo una vez me contó como se había salvado de un naufragio famoso. Le pregunté si se había librado porque sabía nadar. "no, cómo se te ocurre. Siempre he tenido más afinidad con las aves que con los peces. Pero la verdad es que tampoco sé volar". Su carcajada florentina resonaba en el patio como un carrillón. "¿y enonces como te salvaste?" "Muy sencillo: perdí el barco en Génova, Llegué al puerto media hora después de su partida asquerosamente puntual. Traté de conseguir una lancha que me llevara hasta el vapor (aún estaba a la vista). Para mi suerte fracasé en el intento. Cuando diez días despues me enteré de que el buque se había hundido en pleno Atlántico, no se me ocurrió nada menos egoísta que celebrarlo con una damajuana de Chianti. Ya sé que está mal, que debía pensar en los otros; hoy no lo habría hecho así, pero en aquella época era muy joven y aún no había aprendido a ser hipócrita", Y aquí otra carcajada. Yo en cambio no me reía. Enseguida me di cuenta que el abuelo no habia leído Corazón, el libro de Edmundo de Amicis que era mi Biblia, ya que, de haberlo leído, no habría tenido una actitud tan mezquina, y si de todos modos hubiera decidido empinarse la damajuana de vino, lo habría hecho con tristeza y hasta llorando un poco por los que se ahogaron. Pero no, al abuelo todavía le duraba el regocijo de haber escapado a la muerte casi por milagro, aunque ni siquiera eso lo había reconciliado con el cura de su parroquia, pues toda su vida fue un ateo militante y arremetió contra Dios como si éste fuera un mero organizador de descarrilamientos y naufragios".

domingo, 11 de mayo de 2008

"El anticristo" (fragmento) Friedrich Nietsche

No nos dejemos engañar: los grandes espíritus son escépticos. La fortaleza, la libertad proveniente de la fuerza y del exceso de fuerza del espíritu se demuestra mediante el escepticismo. Los hombres de convicciones no merecen ser tomados en consideración para todos los principios fundamentales de valor y no valor. Las convicciones son prisiones. Los convencidos no ven bastante lejos, no ven por debajo de sí, detrás de sí...
...La libertad de toda clase de convicciones forma parte de la fuerza, de la facultad de mirar libremente...
Por el contrario, la necesidad de creer, la necesidad de un absoluto en el sí y en el no, es una necesidad de los débiles. El hombre de la fé, el creyente de todo género, es necesariamente un hombre dependiente, un hombre que no puede ponerse como fín, que no puede en general poner fines sacándolos de sí. El creyente no se pertenece a sí mismo, solo puede ser un medio, debe ser empleado, tiene necesidad de alguien que se valga de él...
...Si pensamos cuan necesario es a la mayor parte de los hombres un regulador que les ligue y les fije desde el exterior, y cuánto la contricción, o en sentido más elevado, la esclavitud, es la única y última condición en que prospera el hombre débil de voluntad, se comprende también la convicción o la fé.

"1984" George Orwell (fragmento)

Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelerán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Este es el problema.
...(los proles) tenían un estilo de vida que parecía serles natural. Se regían por normas ancestrales. Nacían, crecían en el arroyo, empezaban a trabajar a los doce años, pasaban por un breve período de belleza y deseo sexual, se casaban a los veinte años, empezaban a envejecer a los treinta y se morían casi todos ellos hacia los sesenta años. El duro trabajo físico, el cuidado del hogar y de los hijos, las mezquinas peleas entre vecinos, el cine, el fútbol, la cerveza y, sobre todo, el juego, llenaba su horizonte mental. No era dificil mantenerlos a raya. Unos cuantos agentes de la Policía del Pensamiento circulaban entre ellos, esparciendo rumores falsos y eliminando a los pocos considerados capaces de convertirse en peligrosos; pero no se intentaba adoctrinarlos con la ideología del Partido. No era deseable que los proles tuvieran sentimientos políticos intensos. Todo lo que se les pedía era un patriotismo primitivo al que se recurría en caso de necesidad para que trabajaran horas extraordinarias o aceptaran raciones más pequeñas. E incluso cuando cundía entre ellos el descontento, como ocurría a veces, era un descontento que no servía para nada porque, al carecer de ideas generales, concentraban su instinto de rebeldía en quejas sobre minucias de la vida corriente. Los grandes males, ni los olían. La mayoría de los proles ni siquiera era vigilada con telepantallas. La policía los molestaba muy poco. En Londres había mucha criminalidad, un mundo revuelto de ladrones, bandidos, prostitutas, traficantes en drogas y maleantes de toda clase; pero como sus actividades tenían lugar entre los mismos proles, daba igual que existieran o no. En todas las cuestiones de moral se les permitía a los proles que siguieran su código ancestral. No se les imponía el puritanismo sexual del Partido. No se castigaba su promiscuidad y se permitía el divorcio. Incluso el culto religioso se les habría permitido si hubieran manifestado la menor inclinación a él. Como decía el Partido: "los proles y los animales son libres".

viernes, 9 de mayo de 2008

"Soy lo que hago" Alberto Guirri

Soy lo que hago,
lo que hago me cambia
y adviene entonces
un reverbero, una descarga,
desde alguien presente en mí,
alerta y llamado
del mismo hombre que soy,
de la misma gravitación
que hacia lo bajo tira.

No reniega,
no frena el alma ese caudal,
y aspirándolo
fija un instante mi contorno.

jueves, 8 de mayo de 2008

"La caverna" José Saramago (fragmento)

  • Siempre ando husmeando en libros que ya he leído. Se abren solos en cualquier página y me gusta jugar a que tienen algo que decirme en ese instante. Así sucedió con éste párrafo. Lo comparto:
"Autoritarias, paralizantes, circulares, a veces elípticas, las frases de efecto, también jocosamente llamadas pepitas de oro, son una plaga maligna de las peores que pueden asolar el mundo. Decimos a los confusos, Conócete a ti mismo, como si conocerse a uno mismo no fuera la quinta y más dificultosa operación de las aritméticas humanas, decimos a los abúlicos, Querer es poder, como si las realidades atroces del mundo no se divirtiesen invirtiendo todos los días la posición relativa de los verbos, decimos a los indecisos, Empezar por el principio, como si ese principio fuese la punta siempre visible de un hilo mal enrrollado del que basta tirar y seguir tirando para llegar a la otra punta, la del final, y como si, entre la primera y la segunda, hubiésemos tenido en las manos un hilo liso y continuo del que no ha sido preciso deshacer nudos ni desenredar marañas, cosa imposible en la vida de los ovillos y, si otra frase de efecto es permitida, en los ovillos de la vida... ...Puro engaño de inocentes y desprevenidos, el principio nunca ha sido la punta nítida y precisa de un hilo, el principio es un proceso lentísimo,demorado, que exige tiempo y paciencia para percibir en que dirección quiere ir, que tantea el camino como un ciego, el principio es sólo el principio, lo hecho vale tanto como nada

viernes, 2 de mayo de 2008

Afinación diaria de la conciencia

  • Un amigo nos envía periódicamente una invitación: "afinación diaria de la conciencia". Algunas veces logro vencerme, otras quedo expuesta. Comparto ésta:
Es una ley universal que juicio atrae juicio. Si ése es el estado de pensamiento en el que conscientemente escogemos estar, entonces eso es lo que crearemos para nosotros. Lo que realmente queremos hacer es inyectar compasión, o lo que los Kabbalistas llaman misericordia, en toda situación. ¿Esto significa que tenemos que permitir que las personas nos traten como basura? Por supuesto que no. Lo que significa es que cuando alguien nos trate mal, ya sea accidental o no, nos debemos preguntar por qué esto está en nuestra película. Por qué nos está sucediendo a nosotros, no desde el punto de vista de víctima, sino más bien de lo que podemos aprender. Hoy, escoge la misericordia en vez del juicio. La Luz va a actuar contigo de igual manera en reciprocidad.

jueves, 1 de mayo de 2008

"El camino no elegido" Robert Frost (Traducción: María Fernanda Celtasso)

Un aporte de nuestro amigo Pablo Ponsowi. Gracias

Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como pude,
Hasta donde se perdía en la espesura;
Entonces tomé el otro, imparcialmente,

Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y requería uso;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y ambos esa mañana yacían igualmente,

¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro

De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.

lunes, 21 de abril de 2008

"La revolución de la esperanza" de Erich Fromm (fragmento)

Dato importante: la primera edición de este libro data de 1968. Según Erich Fromm "tener esperanza significa estar presto en todo momento para lo que todavía no nace, pero sin desesperarse sino ocurre en el lapso de nuestra vida". Fromm falleció en 1980. A no desesperarnos entonces.

"Un espectro anda al acecho entre nosotros y sólo unos pocos lo han visto con claridad: una sociedad completamente mecanizada, dedicada a la máxima producción y al máximo consumo de materiales y dirigida por máquinas computadoras. En el consiguiente proceso social, el hombre mismo, bien alimentado y divertido, aunque pasivo, apagado y poco sentimental, está siendo transformado en una parte de la maquinaria total. Con la victoria de la nueva sociedad, el individualismo y la privacía desaparecerán, los sentimientos hacia los demás serán dirigidos por condicionamiento psicológico y otros expedientes de igual índole, o por drogas, las que tambíén proporcionarán una nueva clase de experiencia introspectiva. Como Zbigniew Brzezinski lo indica: "en la sociedad tecnetrónica, el rumbo al parecer lo marcará la suma del apoyo individual de millones de ciudadanos incoordinados que caerá facilmente dentro del radio de acción de personalidades magnéticas y atractivas, quienes explotarán de modo efectivo las técnicas más recientes de comunicación para manipular las emociones y controlar la razón". Esta nueva forma de sociedad ha sido vaticinada en la literatura de ficción por Orwell en "1984" y por Aldous Huxley en "un mundo feliz". Quizá el aspecto más ominoso de lo anterior sea hoy que parecemos perder el control de nuestro propio sistema. Cumplimos las decisiones que los cálculos de nuestras computadoras elaboran para nosotros. Como seres humanos no tenemos más fines que producir y consumir más y más. No queremos nada ni dejamos de quereer algo. Las armas nucleares amenazan con extinguirnos y la pasividad -que nuestra exlusión de las decisiones responsables engendra-, con matarnos internamente"...

domingo, 13 de abril de 2008

"Sobre el resentimiento y el odio" Jiddu Krishnamurti

Hay una razón para este nombre: "Agnés y el nomeolvides". Es mi identificación con el personaje, con la visión del mundo y de la época que Milan Kundera nos trae a través de él. Pero como es éste un verdadero caos - y como tal, implica eyección, descontrol, desapego, duda, miedo, asombro, inquietud, ruptura y más- este texto de Krishnamurti llega para desanudarme. Si lo leen, que les diga lo que sea, que haga impacto en nosotros un desprendimiento lúcido, que nos deje desamparados como el amor, ("como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio" Cortazar) que haga la diferencia...

Pregunta: Si he de ser perfectamente honesto debo admitir que casi todo el mundo me provoca resentimiento y a veces odio. Eso hace que mi vida sea muy desdichada y penosa. Entiendo intelectualmente que soy ese resentimiento, ese odio, pero no puedo hacerle frente. ¿Puede Ud. mostrarme el camino?
KRISHNAMURTI:
Veamos qué entendemos por "intelectualmente". Al afirmar que comprendemos algo intelectualmente ¿qué queremos decir con eso? ¿Existe algo que pueda llamarse comprensión intelectual? ¿O es que la mente sólo comprende las palabras, porque ese es nuestro único medio de comunicarnos unos con otros? ¿Comprendemos algo verbalmente? Eso es lo primero en que tenemos que ser bien claros: si la llamada "comprensión intelectual" no es un impedimento a la comprensión.
La comprensión, por cierto, es integral, no dividida ni parcial. O comprendo algo, o no lo comprendo. El decirse a uno mismo: "yo comprendo algo intelectualmente", es sin duda una barrera para la comprensión. Es un proceso parcial, y, por lo tanto, no es en modo alguno comprensión.
Pues bien, la pregunta es ésta: yo, que estoy resentido, que estoy lleno de odio, ¿cómo he de librarme de ese problema, o cómo he de hacerle frente? ¿Cómo hacemos frente a un problema? ¿Qué es un problema? Sin duda, un problema es algo que perturba. Por favor, ¿me permitís que os insinúe algo? Prestad simplemente atención a lo que estoy diciendo. No tratéis de resolver vuestro problema de odio y resentimiento, observadlo no más. Aunque es difícil penetrar el problema de modo que al final os veáis libres de él, veamos si podemos hacerlo ahora. Será un experimento bastante interesante si lo intentamos juntos.
Yo estoy resentido, lleno de odio; detesto a la gente, y eso me causa dolor. Y me doy cuenta de ello. ¿Oué he de hacer? Este es un factor que perturba mucho mi vida. ¿Qué tendré que hacer? ¿Cómo estaré realmente libre de ello?
No se trata tan sólo de desprenderme de ello por el momento, sino de librarme fundamentalmente de ello. ¿Cómo habré de proceder?
Ahora bien, esto para mi es un problema porque me perturba. Si no fuera una cosa perturbadora, no sería problema para mí, ¿verdad? Porque causa dolor, perturbación, ansiedad, porque creo que es feo, quiero librarme de él.
Por consiguiente, es a la perturbación que yo me opongo, ¿no es así? Le doy diferentes nombres en distintos momentos, en diferentes estados de ánimo; un día lo llamo esto, y otro día otra cosa. Pero el deseo, en el fondo, es no verme perturbado. ¿No es eso? Como el placer no perturba, lo acepto. No deseo librarme del placer porque en él no hay perturbación, al menos por el momento. Pero el odio, el resentimiento, son factores muy perturbadores en mi vida, y yo deseo librarme de ellos.
De suerte que mi Interés es no ser perturbado, y estoy buscando una manera de no ser nunca perturbado. ¿Y por qué no he de serlo? Yo tengo que ser perturbado para des-cubrir algo, ¿no es cierto? Yo tengo que pasar por tremendos trastornos, disturbios, ansiedades, para poder descubrir, ¿no es así? Porque si no me veo perturbado, me quedaré dormido. Y tal vez sea eso lo que la mayoría de nosotros desea en realidad: que se nos apacigüe, que se nos haga dormir, alejarnos de toda perturbación, hallar aislamiento, reclusión, seguridad. Si a mí no me importa ser perturbado (realmente, no superficialmente) si no me importa ser perturbado porque deseo descubrir, entonces mi actitud hacia el odio, hacia el resentimiento, sufre un cambio, ¿verdad? Si no me preocupa el estar perturbado, entonces el nombre no tiene importancia ¿no es así? La palabra "odio" no es importante; ¿lo es acaso? O el "resentimiento" contra la gente carece de importancia, ¿no es así? Porque entonces experimento directamente el estado que llamo resentimiento sin verbalizar esa experiencia. No sé si me explico bien.
En otros términos: la ira es una condición muy perturbadora, como lo son el odio y el resentimiento; y muy pocos de nosotros experimentamos la ira directamente sin verbalizarla. Si no la verbalizamos, si no la llamamos "ira", la experiencia es por cierto distinta, ¿verdad? Como la definimos, con ello reducimos la experiencia nueva a lo viejo o la fijamos en términos de lo viejo. Mientras que si no la nombramos, hay entonces una experiencia que se comprende directamente, y esta comprensión efectúa una transformación en el momento de esa vivencia. ¿Me explico con claridad? Por favor, esto no es sencillo.
Consideremos por ejemplo la mezquindad. La mayoría de nosotros no nos damos cuenta si somos mezquinos -mezquinos en cuestiones de dinero, mezquinos para perdonar a la gente; mezquinos simplemente, bien lo sabéis.
Estoy seguro que esto nos resulta familiar. Ahora bien, dándonos cuenta de ello ¿cómo vamos a libramos de esa condición? No se trata de llegar a ser generosos que no es lo importante. El estar libre de mezquindad implica generosidad; no necesitáis volveros generosos. De suerte que, evidentemente, hay que darse cuenta de ello. Puede que seáis muy generosos al hacer un gran donativo a vuestra sociedad a vuestros amigos, pero terriblemente mezquinos en cuanto a dar más propina; bien sabéis lo que yo entiendo por "mezquino". Uno no es consciente de ello. Cuando uno llega a darse cuenta de ello, ¿qué ocurre? Nos esforzamos por ser generosos, tratamos de vencer nuestra mezquindad, nos disciplinamos con el fin de ser generosos. Pero, después de todo, el ejercitar la voluntad para ser algo sigue siendo parte de la mezquindad, dentro de un círculo mayor. Así pues, si no hacemos ninguna de esas cosas y simplemente nos damos cuenta de lo que implica la mezquindad, sin aplicarle un término, veremos que ocurre una transformación radical. Consideremos la ira: si no le dais un nombre y simplemente la experimentáis, no a través de la "verbalización", ya que la "verbalización" es un proceso que menoscaba la experiencia; si no le dais un nombre, entonces ella se agudiza, se torna muy violenta y actúa como una sacudida; y sólo entonces es posible ser libre.
Tened a bien experimentar con esto. Primero, uno tiene que ser perturbado; y es obvio que a casi ninguno de nosotros le gusta ser perturbado.
Creemos haber hallado una norma de vida -el Maestro, la creencia, lo que sea- y ahí nos establecemos. Es lo mismo que tener un buen puesto burocrático y en él vegetar por el resto de la vida.
Con esa misma mentalidad abordamos diversas cualidades de las cuales queremos deshacernos. No vemos la importancia de ser perturbados, de estar interiormente inseguros, de no ser dependientes. Es sólo en la inseguridad, sin duda, que descubrís, que podéis ver, que comprendéis. Queremos tener, como el hombre de mucho dinero, una vida fácil. Pero él, por cierto, no será perturbado; él no quiere ser perturbado.
Así, pues, la perturbación es esencial para el entendimiento, y cualquier intento de hallar seguridad es un obstáculo a la comprensión; y cuando queremos librarnos de algo que nos perturba, ello es por cierto un obstáculo. Mas si podemos experimentar un sentimiento directamente, sin nombrarlo, creo que es mucho lo que en ello encontraremos. Entonces ya no hay pugna con el sentimiento, porque el experimentador y lo experimentado son una misma cosa; y eso es esencial. Mientras el experimentador verbalice el sentimiento, la experiencia, él se separará de ella y actuará sobre ella; y tal acción es artificial, ilusoria. Pero si no hay "verbalización", el experimentador y lo experimentado son una sola cosa. Esa integración es necesaria, y hay que enfrentarla radicalmente. Espero que esto sea claro.
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