lunes, 6 de diciembre de 2010

martes, 16 de noviembre de 2010

"el pacto secreto" del autor al lector - Beatriz Isoldi (fragmento)

El primer hombre, el hombre arcaico, un día se encontró con un gesto. No era un gesto propio. Era un gesto de otro. Seguramente no le fue facil reconocer la diferencia, pero lo logró. Ese gesto de un "otro" enseguida le advirtió de un peligro, de la oportunidad de saciar su hambre. o le señaló un profundo sentimiento interno?. Seguramente respondió a su gesto. Y se produjo el milagro. El gesto fue luego canto, fue danza, Los unió. Los desunió. Los volvió humanos.El sonido vuelto voz, fue palabra. Y el hombre se conoció en su pasaje por la palabra. Y la palabra se expandió sobre la tierra y fue instrumento de persuación. modo de atemorizar, paradigma de conducta. Mucho costó y aún cuesta despojar al relato de esta finalidad práctica. Ser relato por el relato mismo. Ser por sí. Y cuando se lo logra qué. ¿Cuál es el sentido de su existencia? ¿Cuál es la finalidad del autor que escribe tal texto? ¿Es posible que la singular aventura de abismarnos en las vicisitudes de una intriga imaginada por otro, nos trastorne, nos transporte, nos vuelva distintos? ¿Es factible que después de compartir aquel encuentro neblinoso, impregnado de nostalgias, de pérdidas, de amor, entre Etsuko y su hija Niki que ha regresado fugazmente a la casa, ese momento de la mañana en que la madre se despierta y le llegan ruidos y canto de pájaros y una pálida luz desde afuera, ese asistir a ello en puntas de pié, vislumbrando la escena casi sin respirar a fin de no romper el hechizo, como lo cuenta Kazuo Ishiguro en Pálida luz en las colinas, ¿es factible que después del inquietante suceso, una parte de mi ser no se haya estremecido? ¿que no sienta que algo ocurrió?. Qué ocurrió. ¿un goce estético? ¿Una inquietud ética? ¿Algún resorte de mí mismo que se puso en juego más allá o más acá de las palabras?Quizás todo eso, quizá el gran ausente en éstas páginas, sea el término "placer". Ese sentimiento provocado por la suspensión de la incredulidad de la que habla Levi Strauss, que nos vuelve niños o, diría yo, nos evoca el sentido de aquel primer gesto.El absoluto e inexplicable placer encerrado en aquel encuentro con el gesto.El placer que ofrece la lectura de una obra de ficción quizás radique en la evocación de aquel pacto secreto que alentó el primigenio gesto de encuentro con otro.
1era. edición Botella al Mar (2009)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Una soledad demasiado ruidosa (fragmento) - Bohumil Hrabal

...De esta manera, a pesar de mí mismo, me he vuelto sabio y ahora me doy cuenta de que mi cerebro es un fajo de pensamientos prensados en la prensa mecánica, mi cabeza calva es la nuez de Cenicienta, y sé bien que los tiempos en que el pensamiento estaba inscrito en la memoria humana tenían que ser mucho más hermosos; si en aquel tiempo alguien hubiese querido prensar libros, tendría que haber prensado cabezas humanas, pero tampoco eso habría servido para nada, porque los verdaderos pensamientos provienen del exterior, van junto al hombre como su fiambrera de fideos y por eso todos los inquisidores del mundo queman los libros en vano, porque cuando un libro comunica algo válido, su ritmo silencioso persiste incluso mientras lo devoran las llamas, y es que un verdadero libro siempre indica algún camino nuevo que conduce más allá de sí mismo...
Capítulo 1:
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miércoles, 8 de septiembre de 2010

"viaje al país de las almas" Jordi Esteva


"... Y en esas me encontraba, tratando de hallar una rendija para escudriñar el mundo del animismo que estaba desapareciendo. Me admiraba una cultura cuyos principales depositarios del saber eran mujeres. Una cultura que respetaba los bosques y conocía sus secretos, las plantas medicinales, y que únicamente tomaba las hojas, raíces o cortezas estrictamente necesarias. Una cultura, sobre todo, que en vez de marginar al diferente sabía aprovechar y encauzar las extraordinarias energías de aquellos que en otras latitudes serían condenados al ostracismo o encerrados por locos, para convertirlos en los depositarios de una sabiduría ancestral, a la que sólo se accedía en estado de trance. Los rituales y las historias de los genios me fascinaban porque eran bellas metáforas, los komian se dejaban poseer por algo que ya se encontraba en su interior, y mediante un gran dominio de las técnicas del trance lograban que aflorara una parte oculta de sí mismos. Lo sagrado, por llamarlo de algún modo”...

jueves, 2 de septiembre de 2010

Raul Feroglio - poemas

Poemas leidos en este audio:

* nunca sería

* la voz

* búsqueda

* palabras son trabajo

* el tiempo

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lunes, 30 de agosto de 2010

Poemas de Daniel Requelme

* internación

* indulgencia

* tu boca

* esta tarde

* el ciego de la peatonal

* la casa

* niños en la calle

*de un amar

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Poemas de Germán Arens



Autoreferencia

por amigos
que
la crítica
ha
desaprobado
la carga
autorreferencial
de
mis escritos.

Me es
preciso
contarle
a esos amigos
que todos los días
a las 19 hs.
paso
por el hospital
español...
y recuerdo
las palabras
de mi padre
al neonatólogo
que tiró
de mis brazos
el 20 de octubre de 1967.

-Si al chico le pasa algo te mato-


A más decir estoy estando


Estoy estando
desde hace años
añado desde nacido
preciso en instantes
aunque en ocasiones
urbano decidor
nunca perfecto
en tiempos verbales
estoy estando pasado
a veces nauseado
de poesía a más decir
de los poetas.


Escena


Hay un orden
definido
en las mañanas,
una certidumbre
donde se suceden
caras, pasos,autos.
Una escena
es la siguiente,
los hombres son
lo que no quiero.

Llevo
en mi respiración
la certeza
de que nada es
cierto.

http://elcosmosurero.blogspot.com/

sábado, 28 de agosto de 2010

"TOKIO BLUES" (Norwegian Wood) - Haruki Murakami

Párrafo de una carta que Naoko escribe a Watanabe, desde una clínica de reposo:
...durante el juego, cuando miro a mi alrededor dejo de discernir quién es quién y todos me parecen deformados.
Un día se lo dije a mi médico y me respondió que mi impresión era, en cierto modo, correcta. Me explicó que no estamos aquí para corregir nuestras deformaciones, si no para acostumbrarnos a ellas. Afirmó que uno de nuestos problemas es la incapacidad de reconocerlas y aceptarlas. Y que, al igual que todos los seres humanos, tenemos un modo peculiar de andar, de sentir, de pensar y de ver las cosas, y que, por más que intentemos corregirlas, jamás lo conseguiremos.
Al contrario, si intentamos corregirlas a la fuerza, unicamente lograremos que se resientan otros aspectos. No hace falta decir que esto es una simplificación y sólo recoger una parte de los problemas que tenemos, pero entendí muy bien lo que trataba de decirme.
Tal vez somos incapaces de adaptarnos a nuestras deformaciones. Pero en este pequeño mundo la deformacón es la premisa. La llevamos en nuestro cuerpo, al igual que los indios llevaban en la cabeza las plumas que indicaban la tribu la que pertenecían. Vivimos en silencio para no herirnos los unos a los otros
Tusquets Editores 2007

domingo, 22 de agosto de 2010

Poemas - Luis Raul Calvo

- Antigua soledad de la casa

- Transmutación

- La grotesca

- La consigna

- Aproximación de los cuerpos

- Cuerpo de la voz

- Cuatro razones para explicar un final

- Poema XXII


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martes, 17 de agosto de 2010

Cuando la idea del yo se aleja - Alberto Guirri

De lo que va adelante
y de lo que sigue atrás,
de lo que dura y de lo que cae,
me deshago
abandonado quedo
del fuerte soplo,
del suave viento,
y quieto, las espaldas
apoyo en el suelo,
vueltas las manos hacia arriba,
corazón,
abjurando de armas, faltas,
de oraciones donde borrar las faltas,
blando organismo, entidad
que ignora cómo decir: Yo soy,
y en la enfermedad y muerte,
vejez y nacimiento
ya no encontrarán lugar,
como no lo encontraría el tigre
para meter su garra,
el rinoceronte el cuerno,
la espada su filo.

Antes hacía, ahora comprendo.

http://www.poeticas.com.ar/index.html

lunes, 5 de julio de 2010

Amores Humores horrores (Audio 2) - Grupo Literario Cruzagramas

EL NEGRO (Irene Flor de Ceibo)
Un cuarto y otra puerta; inviolable
Los sueños astillados de los locos
Botas que abren puertas a patadas: entran, buscan, encuentran, queman libros...

ARENA (Luis Gazzola)

...Tal vez quiera decirle a ese falo metálico que ella ha estado allí por millones de años, que ha resistido los embates del mar, del viento implacable y del sol. Que ha sabido moverse, renovarse y regenerarse...

FRÍO, PÓLVORA Y VIOLÍN (Marina Arévalo)

Zoilo se desliza por las calles arboladas. Acaricia y besa los capullos de las flores. Bailotea descalzo alrededor de la plaza grande en busca de una moneda y un aplauso. Guarda su violín sin cuerdas en el hueco del árbol. Con una caña y un sueño enhebra las notas...


París será una fiesta (Máximo Ballester)

En París con aguacero te veré vestida de papel de caramelo caerán serpentinas de carnaval con olor a adoquines de Buenos Aires un marinero con sueño y codos viejos te prestará su gorra llena de humo...

Al amanecer (Jorge Castagna)

...Sus labios no se posaron en los míos. Sus labios tenían otro dueño, más allá. Me molestó tanto no haber sido más para abarcarla...
de "Amores Humores Horrores" vol. 1 (Micros cruzagramísticos para viajar a donde quieras)
Ediciones Artilugios
http://www.edicionesartilugios.com.ar/
Grupo Literario "Cruzagramas" http://www.cruzagramas.com.ar/



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Amores Humores Horrores (Audio 1) - Grupo Literario Cruzagramas

LAVANDAS (Nelais Regazzoni)

...Una Lucía de tierra húmeda y esmalte tostado. Una que guarda entre las arrugas, desde el cuello al cordón del vientre mi carcajada, mi voz quebrada, su miedo.
Un parque maduro de nunca ausente, dos capas de lana que no se mojan, lavanda y dulce de pupila.
Mi cuento preferido, Lucía.

DESAMPARO (Patricia Justina Jimenez)

Mi abuelo me contaba en sus cuentos de abuelo, que la muerte se disfraza. Que la muerte se ríe de todos, al menos una vez en la vida...


ESQUIRLAS (Sebastián "El Zaiper" Barrasa)

...lo cierto es que quedaron fragmentos de tus ojos incrustados en los míos, y me está costando un poco (sólo un poco, no te asustes) ver el resto de las cosas con naturalidad...

DESHIELO (Sebastián Olaso)

...después de tanto silencio en los relojes, de tanto silencio en el deseo, de tanto silencio en las guitarras que pasaban. Despues de tantas guitarras maldecidas, de tantas guitarras de lujurias maldecidas, de tantas guitarras de ternura amurallada...

BUEN VIAJE... (Vanina Kuszczyc)

Quién se anima a encontrar el misterio de sus ecos, sus murmuraciones, los sonidos y las huellas de sus pazos. Quién se anima a que nadie lo persiga y lo cuestione. A que nadie lo tome de la cintura o apoye su mano en un hombro. Quién pretende no aburrirse de su propia sombra en el camino. Ser el único en las fotos...
de "Amores Humores Horrores" vol. 1 (Micros cruzagramísticos para viajar a donde quieras)
Grupo Literario "Cruzagramas" http://www.cruzagramas.com.ar/


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miércoles, 23 de junio de 2010

"Zoetrope - all story (La fábrica de sueños) de Francis Ford Coppola

...Mi idea cuando lancé Zoetrope: All-Story era construir el departamento de historias más grandes del mundo, y me estremezco al darme cuenta de que lo denomino de esta manera...
...Pensé que el mejor lugar para empezar sería el cuento, porque es lo que más se aproxima a las dimensiones promedio de las películas. Las novelas tienden a abarcar demasiado material, pero los cuentos contienen en un solo paquete todos los elementos básicos que un film necesita: personaje, trama y escenario. Al igual que las películas, los cuentos pueden consumirse de una vez. Los buenos nos transportan, los grandes nos cambian y los malos... bueno, al menos son cortos...
...Sabían que las películas Eva al desnudo, A la hora señalada, Psicosis, Blow-up, La Mosca y Que bello es vivir, entre otras, empezaron todas como cuentos? Coppola
(introducción)

...Cerré los ojos y soñé con Madota en algún sitio futuro y distante donde jamás podía encontrarla. Ella acunaba a un infante en los brazos, una niña que se parecía a su madre, pero de ojos azules y un matiz jenjibre en el pelo. Extendí la mano para tocar a mi familia perdida, pero la piel de ellos era tan rugosa como la lana de la camisa militar de Madota, y mis dedos se apartaron pegajosos de sangre en el lugar donde ella había yacido, pero ya no estaba. Si el caobo no hubiera hundido las raíces profundamente en la tierra a lo largo de los siglos, se habría dado vuelta cuando yo corrí hacia la oscuridad del bosque, pues ya había visto suficiente...(La pandilla del leopardo - George Makana Clark)

ZOETROPE All Story
Traducción de Eduardo Hojman
Emecé Editores, 2001

Nota: un fragmento de "las babas del diablo" de Cortázar que inspiró "Blow-up" aparece en una entrada a este blog

miércoles, 9 de junio de 2010

Poemas de Héctor Berenguer

Despedida


Cuenta mi vida a partir del final
Como si alguna vez fui alguien dentro tuyo
No hay palabras que vuelvan al origen
A veces una explosión de latidos dentro de un sueño
No hay modo de revivir el tiempo que se ha ido
nada puede suceder de la misma manara
Vivir es otra cosa
que sucede al mismo tiempo que vivir
Es la ilusión de estar en este mundo
para inventarnos
estar juntos
e imaginar que somos verdaderos.


solo lo minimo


Cuesta tanto cada amanecer
Hay tanto dolor en la gratuidad de esta luna diurna
Por qué no quedar así constelado de belleza inexplicable
erguido aún en donde estuve siempre
entre la nada y el asombro
Por esta fragilidad de hombre acabado
por confianza,
nada mas que por confianza
por estar en este mundo
y merecerlo.


el parque de los sueños (I)


No sé que traerá el mañana…
Fueron las últimas palabras de Pessoa.

Sus ojos de argonauta
vieron lo múltiple del ser.
El declinar de lo viviente,
en el desierto de los dioses muertos.

Cosmopolitismo
que encanta y desencanta la entronizada razón.
.
Cuando la superficie deja ver el fondo
es preferible el arroyo de la aldea.

Y no recordar
el tiempo en que celebraban
mis cumpleaños.

Heisemberg
vio en este mundo la grieta de otro paralelo.
¿Y si fuéramos espejo de esa luz.?
Este lugar sería un paraje en fuga.
Y el hombre su morador imposible
un desconocido de sí mismo.

Siempre es igual…

De todos modos,
nadie se cae del universo
ni escapa de su tiempo.

¿Habrá un eterno Estévez
en cada una de mis pesadillas.?

Tabaquería del alma. Monótono universo

Ya sin metafísica.

Escuchar éstos y otros poemas en:

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lunes, 10 de mayo de 2010

Claudio Simiz - poemas

Siva

No sé si es la vida
o la muerte
la que me va horadando
y aligera mis huesos
y se hospeda en mi sombra

No sé si alguien o algo
me va desdibujando contingencias
o si definitivamente
la existencia es un río nomás
que nos va apresurando hacia el mar

No sé si estas palabras
serán un tul de sueño
o si tanta intemperie me ha ido abandonando
quedamente desnudo
como un muerto
como un niño.

Responso

Los últimos instantes discurren en tus ojos
tantas cosas se fueron de mi vida
tantos días
llenaron de citas las agendas
de ruido las esquinas
en el lugar el tiempo exactos
en que no iba a encontrarte.

Desde mi espejo

Aquí están mis palabras
dolientes o dolidas
aquí está mi silencio
yo no estoy aquí .

Aquí está mi pellejo
trasegado de esquirlas y caricias
aquí mi subrepticia
mi rotunda osamenta
yo me he ido hace tiempo.

Aquí yace un obstinado corazón
un náufrago solitario y espléndido
después del desamor y el desolvido
no le tengas piedad
Los sueños saben ser generosos con su presa.

El dolor de los otros

Uno lo ve pasar
surcar de rojo tardes anodinas
golpear de puñetazo o de gotera las espaldas del sueño

Uno oye su respirar terco
el eco asordinado
el esternón vibrante
el diapasón en carne viva

Uno siente a su lado su densa sombra verde
ese procaz acidulado almizcle
y acaso tarde
maravillosamente tarde
se reconoce labio de la herida
sílaba atónita de años
y se desencandila del espejo
apenas casi sin entornar los párpados
uno empieza a llorar
sin traducir las lágrimas.

de Tríadas (2009, La Luna Que)

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Cirugía psíquica de extirpación - Macedonio Fernández

Se ve a un hombre haciendo su vida cotidiana de la mañana en un recinto cerrado. Es el herrero Cósimo Schmitz, aquél a quien, en célebre sesión quirúrgica ante inmenso público, le fue extirpado el sentido de futuridad, dejándosele prudencialmente, es cierto (como se hace ahora en la extirpación de las amígdalas, luego de reiteradamente observada la nocividad de la extirpación total), un resto de perceptividad del futuro para una anticipación de ocho minutos. Ocho minutos marcan el alcance máximo de previsibilidad, de su miedo o esperanza de los acontecimientos. Ocho minutos antes de que se desencadene el ciclón percibe el significado de los fenómenos de la atmósfera que lo anuncian, pues aunque posea la percepción externa e interna, carece del sentido del futuro, es decir de la correlación de los hechos: siente, pero no prevé.
Y contémplasele, con agrado, levantarse, lavarse, preparar el mate; luego se distrae con un diario, más tarde se sirve el desayuno, arregla una cortina, endereza una llave, escucha un momento la radio, lee unos apuntes en una libreta, altera ciertas disposiciones dentro de su habitación, escribe algo, alimenta a un pájaro, quédase un momento aparentemente adormilado en un sillón; luego arregla su cama y la tiende; llega el mediodía, ha terminado su mañana.
Sacuden fuertemente su puerta y la abren con ruido de fuertes llaves, y aparécensele tres carceleros o guardias y que se apoderan violentamente de él, pero sin resistencia. (Comprenderéis que la mañana cotidiana que estaba pasando transcurre en un calabozo.) Se queda muy asombrado y sigue donde ellos lo llevan; pero al punto de entrar en un gran salón se presenta en su espíritu la representación detallada de una sala con jueces, un sacerdote, un médico y parientes, y a un costado la gran máquina de electrocución. En ese lapso de los ocho minutos de futuro previsible, recuerda y prevé que se le había notificado la sentencia de muerte el día antes y que aquella máquina lo esperaba para ajusticiarlo.
Recuerda también que un tiempo antes, cierta tarde recurrió a un famoso profesor de psicología para que le extirpara el recuerdo de ciertos actos y más que todo el pensamiento de las consecuencias previsibles de esos actos, había asesinado a su familia y quería olvidar el posible castigo. ¿Qué ganaría con huir, si el temor lo turbaba incesantemente? Y el famoso especialista no había logrado producir el olvido, pero sí reducir el futuro a un casi presente. Y Cósimo andaba por el mundo sin sentido de la esperanza, pero también sin sentido del temor.
El futuro no vive, no existe para Cósimo Schmitz, el herrero, no le da alegría ni temor. El pasado, ausente el futuro, también palidece, porque la memoria apenas sirve; pero qué intenso, total, eterno el presente, no distraído en visiones ni imágenes de lo que ha de venir, ni en el pensamiento de que en seguida todo habrá pasado.
Vivacidad, colorido, fuerza, delicia, exaltación de cada segundo de un presente en que está excluida toda mezcla así de recuerdos como de previsión; presente deslumbrador cuyos minutos valen por horas. En verdad no hay humano, salvo en los primeros meses de la infancia, que tenga noción remota de lo que es un presente sin memoria ni previsión; ni el amor ni la pasión, ni el viaje, ni la maravilla asumen la intensidad del tropel sensual de la infinita simultaneidad de estados del privilegiado del presente, prototípico, sin recuerdos ni presentimientos, sin sus inhibiciones o exhortaciones. Esta compensación es lo que alegaba, en explicaciones que nos dio, el famoso profesor, para superar a las desventajas que resultaban de su operación. Es así que Cósimo vivía en el embelesamiento constante, total y continuo, y se compadecía del apagado vivir y gustar lo actual de las gentes.
Conmueve verlo en el embebecimiento de cada matiz del día o la luna, en el deslumbre de cada instante del deseo, de la contemplación. Es el adorador, el amante del mundo. Tan todo es su instante que nada se altera, todo es eterno, y la cosa más incolora es infinita en sugestión y profundidad.
Todo tenso y a la vez transparente, porque mira cada árbol y cada sombra con todas las luces de su alma, sin cuidados, sin distracción. La palabra se retrasa, rige la inefabilidad de lo que se agolpa y renueva irretenible.
A mí, que lo cuento, me enternece contemplar el dulce y menudo vivir la mañana del pobre Cósimo Schmitz, un automatista de la dicha sorbo a sorbo, un cenestésico. Siento que las cosas hayan sucedido así; como psicólogo psicológico, no psicofisiológico, concibo perfectamente obtener el mismo resultado, sea de desmemoria, sea de desprevisión, sin necesidad de la aparatosa, biológicamente cara, extirpación quirúrgica, que, como toda intervención química, clínica, dietética o climática en los gustos y espontaneidades con que nacemos, es una universal ruinosa ilusión. Para no prever, basta desmemoriarse, y para desmemoriarse del todo, basta suspender todo pensamiento sobre lo pasado.
Así, pues, querido lector, si este cuento no te gusta, ya sabes cómo olvidarlo. ¿Quizá no lo sabías y sin saberlo no hubieras podido olvidarlo nunca?
Ya ves que éste es un cuento con mucho lector, pero también con mucho autor, pues que os facilita olvidar sus invenciones. leer completo:

jueves, 29 de abril de 2010

"La habitación cerrada" (fragmento) Paul Auster

Las vidas no tienen sentido, argumenté. Un hombre vive y luego muere, y lo que sucede en medio no tiene sentido. Pensé en la historia de La Chère, un soldado que tomó parte en una de las primeras expediciones francesas a América. En 1562, Jean Ribaut dejó a cierto número de hombres en Port Royal (cerca de Hilton Head, Carolina del Sur) bajo el mando de Albert de Pierra, un loco que gobernaba por medio del terror y la violencia. «Ahorcó con sus propias manos a un tamborilero que había caído en desgracia ante él», escribe Francis Parkman, «y desterró a un soldado, de nombre La Chère, a una isla desierta, a tres leguas del fuerte, donde le abandonó para que muriese de hambre.» Finalmente Albert fue asesinado por sus hombres en un levantamiento, y La Chère, medio muerto, fue rescatado de la isla. Uno pensaría que La Chère estaría a partir de entonces a salvo, que, habiendo sobrevivido a su terrible castigo, estaría exonerado de nuevas catástrofes. Pero nada es tan simple. No hay probabilidades que vencer, no hay reglas que pongan límites a la mala suerte, y en cada momento empezamos de nuevo, tan a punto de recibir un golpe bajo como lo estábamos en el momento anterior. Todo se vino abajo en la colonia. Los hombres no tenían talento para enfrentarse a un territorio virgen, y la hambruna y la nostalgia se adueñaron de ellos. Utilizando unas cuantas herramientas improvisadas, gastaron todas sus energías en construir un barco «digno de Robinson Crusoe» para regresar a Francia. En el Atlántico, otra catástrofe: no había viento, los alimentos y el agua se agotaron. Los hombres empezaron a comerse sus zapatos y sus justillos de cuero, algunos bebieron agua de mar por pura desesperación y varios murieron. Luego vino la inevitable caída en el canibalismo. «Lo echaron a suertes», escribe Parkman, «y le tocó a La Chère, el mismo desdichado hombre que Albert había condenado a morir de inanición en una isla desierta. Le mataron y con voraz avidez se repartieron su carne. La espantosa comida les sostuvo hasta que apareció tierra a la vista, momento en el que, según se dice, en un delirio de alegría, ya no pudieron gobernar su navío y lo dejaron a merced de la marea. Un pequeño barco inglés recaló sobre ellos, los trasladó a bordo y, después de desembarcar a los más débiles, llevó al resto como prisioneros ante la reina Isabel.

"Los testamentos traicionados" (Fragmento) Milan Kundera


Por supuesto, todos los artistas modernos conocieron la incomprensión y el odio; pero estaban al mismo tiempo rodeados de discípulos, teóricos, ejecutantes que los defendían y, desde el principio, imponían la auténtica concepción de su arte. En Brno, en una provincia en la que pasó toda su vida, Janácek también tenía a sus fieles, ejecutantes con frecuencia admirables (el Cuarteto Janácek fue uno de los últimos herederos de esta tradición), pero su influencia era demasiado débil. Desde los primeros años del siglo, la musicología oficial checa arrojó sobre él su desdén. A los ideólogos nacionales, que no conocían en música a otros dioses que Smetana, otras leyes que las smetanescas, les imtaba su alteridad. El papa de la musicología praguense, el profesor Nejedly, que pasó a ser al final de su vida, en 1948, ministro y omnipotente amo de la cultura en la Checoslovaquia estalinizada, no conservaba, en su belicosa senilidad, más que dos grandes pasiones: venerar a Smetana, execrar a Janácek. El único apoyo que Janácek obtuvo en toda su vida fue el de Max Brod; al traducir éste, entre 1918 y 1928, todas sus óperas al alemán, les abrió las fronteras y las liberó del poder ejecutivo de la celosa familia. En 1924, Brod escribió su monografía, la primera que se le dedicó; pero Brod no era checo, de modo que la primera monografía janacekiana es alemana. La segunda es francesa, publicada en París en 1930. Sólo treinta y nueve años después de la de Brod vio la luz su primera monografía completa en checo4. Franz Kafka comparó la lucha de Brod a favor de Janácek a la anteriormente librada en favor de Dreyfus. Sorprendente comparación que revela el grado de hostilidad que se abatió sobre Janácek en su país. Obstinadamente, el Teatro Nacional de Praga se negó, entre 1903 y 1916, a montar su primera ópera, Jenufa. En Dublín, en la misma época, entre 1905 y 1914, sus compatriotas rechazan el primer libro en prosa de Joyce, Dublineses, e incluso queman las pruebas de imprenta en 1912. La historia de Janácek se distingue de la de Joyce por la
perversidad del desenlace: fue obligado a ver el estreno de Jenufa dirigido por el director de orquesta que durante catorce años lo había rechazado, que durante catorce años no había manifestado más que desprecio por su música. Se vio obligado a mostrarse agradecido. A partir de esta humillante victoria (la partitura, recordémoslo, quedó embadurnada de correcciones en rojo, de tachaduras, de añadidos), terminó, en Bohemia, por ser tolerado. Digo: tolerado. Si una familia no consigue aniquilar al hijo malquerido, lo rebaja mediante una indulgencia maternal. El discurso corriente en Bohemia, y que dice estar a su favor, le arranca del contexto de la música moderna y lo amuralla en la problemática localista: pasión por el folclore, patriotismo moravo, admiración por la Mujer, la Naturaleza, Rusia, lo eslavo y otras jerigonzas. Familia, os odio. Ninguno de sus compatriotas ha escrito hasta hoy ningún importante estudio musicológico analizando la novedad estética de su obra. Ninguna escuela influyente de la interpretación janacekiana ha podido hacer inteligible al mundo su extraña estética. Ninguna estrategia para dar a conocer su música. Ninguna edición completa en discos de su obra. Ninguna edición completa de sus escritos teóricos y críticos.
Y, sin embargo, esa pequeña nación jamás ha tenido un artista más grande que él.
Dejémoslo. Pienso en la última década de su vida: su país independiente, su música finalmente aplaudida, él mismo amado por una mujer; sus obras pasan a ser cada vez más audaces, libres, alegres. Vejez picassiana. En el verano de 1928, su amada, acompañada de sus dos hijos, va a verle a su pequeña casa de campo. Los niños se pierden en el bosque, él parte en su busca, corre por todas partes, se enfría, cae víctima de una neumonía, es llevado al hospital y, pocos días después, muere. Ella está allí, a su lado. Desde los catorce años, oigo murmurar que murió haciendo el amor en su cama de hospital. Poco verosímil, pero, como solía decir Hemingway, más verdadero que la verdad. ¿Qué otra culminación para esta desencadenada euforia que fue su edad tardía?
Los testamentos traicionados - 1992

martes, 27 de abril de 2010

Joaquín Gianuzzi - poemas

Ni angel ni rebelde

No arriesgó nada
no practicó la irreverencia
no mordió el sexo del paraíso
no padeció la pesadilla de vivir
no aulló por falta de demonios en el vientre
no enturbió el agua de ninguna academia
no gozó la locura de la realidad
no destruyó su propia fisiología
no reveló lo insensato de la sensatez
no orinó ni escupió ni eyaculó fuera de foco
no hizo de la palabra la enemiga total
no metió ningún dedo en la llaga
de ninguna cosa hizo destino
no tuvo miedo de sí mismo
no metió mundo ni absoluto en sus venas
no arrulló entre sus brazos una bomba ni siquiera pacífica
no tuvo pensamiento ni ademanes
ni colores militantes
no se encamó con el monstruo de sí mismo
no hizo del vacío una utopía
no amo ni para nacer ni para morir
no telefoneó al otro mundo, no arrojó
bocanadas de sangre sobre el orden y el lenguaje.
Fue correcto adecuado municipal y obvio
o sea una buena persona en el peor sentido de la palabra.

La peste

Estas calles y sus días se alargan con mucho sufrimiento
a total disposición del mal.
Por algún milagro que desconozco
por la ciudad camino todavía.
La época dispara su metralla hacia distintas direcciones
y toda cosa viva se ofrece como un blanco propicio a la peste.
Cómo se entiende esto, la intensidad
con que una mano se justifique
en el aniquilamiento de otra.
Sigo de pié, no destruido sino hecho a un lado,
apartado hasta que se agote la humanidad de mis ojos
y todas sus rotas convicciones.
Antes de caer baleado
-y todo el mundo ignorando en nombre de qué fue mi blanco/elegido-
me pregunto si llegaré a tiempo para morir sin asco ni locura.

Demasiadas preguntas

¿A qué justicia habían apostado para él
desde la oscuridad del huevo?
¿Acaso a este fraude
a este despertar a la historia sin saber para qué?
¿A este levantarse de la cama
como si lo que sigue significara algo?
¿A este lamentable compatriota
sobre el que de pronto disparan en la calle
desde la sombra de esquinas infinitas
y todo el mundo ignorando
en nombre de qué fue ese blanco elegido?

de "un arte callado" Ediciones del Dock 2009

sábado, 24 de abril de 2010

"los pájaros ciegos" Gocho Versolari

...y los pájaros han enceguecido
y a tientas
buscan la montaña amarilla
mientras el viejo demonio de los cielos
se inmoviliza en una carcajada
y se convierte en águila de sal.

Tordos, cuclillos, avutardas
vuelan sin control
y el crepúsculo alista sus acordes
y la luna se convierte´
en un túnel de pan.

Los pájaros ciegos
oscurecerán valles y laderas
ríos y bosques
y a lo lejos
ignotos marineros
verán como se extinguen
las tenues luminarias de las noches
y el sol ausente creará abismos
para engullirlos atronantes

En las montañas de mi pueblo
las oscuras avescontagiarán ceguera
y los labriegos y los niños
se hundirán en las sombras de los días
mientras un águila de pan
volará por debajo del mundo
hacia estrellas lejanas

Como en el cuadro de Chagall
una niña en el cielo
navegará cabeza abajo
y los pájaros se estrellarán uno por uno
contra el silente farallón del sol

http://gochoversolari.blogspot.com/

miércoles, 7 de abril de 2010

Edgar Bayley - poemas

ES INFINITA ESTA RIQUEZA ABANDONADA

esta mano no es la mano ni la piel de tu alegría
al fondo de las calles encuentras siempre otro cielo
tras el cielo hay siempre otra hierba playas distintas
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada
nunca supongas que la espuma del alba se ha extinguido
despues del rostro hay otro rostro
tras la marcha de tu amante hay otra marcha
tras el canto un nuevo roce se prolonga
y las madrugadas esconden abecedarios inauditos islas remotas
siempre será así
algunas veces tu sueño cree haberlo dicho todo
pero otro sueño se levanta y no es el mismo
entonces tú vuelves a las manos al corazón de todos de cualquiera
no eres el mismo no son los mismos
otros saben la palabra tú la ignoras
otros saben olvidar los hechos innecesarios
y levantan su pulgar han olvidado
tú has de volver no importa tu fracaso
nunca terminará es infinita esta tristeza abandonada
y cada gesto cada forma de amor o de reproche
entre las últimas risas el dolor y los comienzos
encontrará el agrio viento y las estrellas vencidas
una máscara de abedul presagia la visión
has querido ver
en el fondo del día lo has conseguido algunas veces
el río llega a los dioses
sube murmullos lejanos a la claridad del sol
amenazas
resplandor en frío

no esperas nada
sino la ruta del sol y de la pena
nunca terminará es infinita esta riqueza abandonada

A SER OTRO

he venido a ser otro
a ser el mismo
a entrar salir estar despierto
no quiero eternizarme en una cara
en un traspié canál en un cuidado

he venido a ser otro
a convertirme
en cal en hoy en calle
en mi enemigo
he venido a mezclarme
a estar parado
a darme a ser a no mirarme
a no decir ya está he terminado

he venido a estar a empobrecerme
a seguir con mi apuesta
entre los hombres

he venido a morir o no morir
enamorado

a partirme en cielotierra
entre dos pasos
habitando el desamor
y la alabanza

UN SENTIDO ILUMINADO Y CIERTO

digo amiga y digo lentamente
las formas del viento y la madera
digo un momento un fuego
una bondad un río una fé
un nacimiento un aire
un sentido iluminado y cierto

digo amiga con palabras con horas
con ojos con adioses
con claridad y sombras
y una estrella

y tan especial
tan solo
y verdadero
es este amor
y tan cumplido en sí mismo
tan abierto
y rico y generoso
que dejémoslo ya
sin tocarlo
mirándolo a distancia
o demósle la mano
y marchemos con él
adonde quiera
sin ver
y sin dudar
y sin cuidado.

de Todo el viento del mundo
Selección Daniel Freidemberg
Grupo Ed. Mondadori Grijalbo - 2000

jueves, 1 de abril de 2010

"el regresamor" Daniel Calabrese

Aquello que terminó
está sucediendo todavía.

Aquel amor que fue regresa.
Porque todo lo que lleva sangre o música
tarde o temprano se reanuda.

Pero cuidado.
Mi carne te conoce,
mis dedos caminaron ya cien veces
en la luz señera de tu cuerpo.

Y no es agua la sed.

No es clavar un puñal en el cielo
y desatar una tormenta.

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martes, 23 de marzo de 2010

Argentina (1976) - Daniel Impaglione

He visto los hombres trepar a la sombra
tensando los arneses aún dormidos
y marchar unidos en el esfuerzo bestial
hasta montar el sol sobre la tierra.

Entonces salían de todas partes los niños y las madres
y luego los mercados llenaban las veredas
de silbos y manzanas.

¡La alegría de las gestas domésticas
coronadas por la dignidad del almuerzo!

He visto largas caravanas de obreros en el alba
marchar hacia el metal de la sirena.
Ágiles bicicletas con la vianda, l
a radio colgando del manubrio.

Hasta que el estrépito de ráfaga
de cañón maldito de horrorosa muerte
abrió un boquete en cada casa y entró la niebla negra.

Todo se retorció como un pez en la arena,
hasta ser tragado por el miedo.

Desapareció la fábrica.
También el hombre.
Y los hijos, y los mercados con silbo, y las radios
que no fueron sino un espejo del infierno roto a veces.
La universidad de Luján fue clausurada.
Encadenaron la luz en los sangrientos sótanos,
persiguieron los brotes del canto asesinado.

El abrazo fue un código secreto
la patria un dolor ahogado bajo la tortura.
Y el sol deseo apenas musitado
entre los nombres de los
que ya no estaban.

sábado, 20 de marzo de 2010

"Llueve" Pablo Javier Resa

Llueve a manos llenas
y nadie o casi nadie
permanece inmune
los versos de la lluvia babean los cristales
los caballos se abren paso en la lluvia
en oleadas el agua gana los baldíos
y como siempre pasa
en la casa del pobre
la lluvia es demasiada

llueve y en las radios
se pronostica que no ha de parar nunca
llueve sobre las plazas y las estatuas públicas
y no se ven los rostros
detrás de tanta lluvia
desde el pavimento las gotas se levantan
y llueven lo que resta
para ahogar la memoria
de todos los que faltan

llueve y es necesario
cruzar la calle a nado para alcanzar las veredas
la lluvia es un gigante que se traga a la lluvia
y espera en las esquinas para escupir los pasos

muchos perdieron el rumbo en la lluvia
y es que esta lluvia es homicida
pero hace tanto que llueve
que nadie o casi nadie
puede o quiere darse cuenta.

miércoles, 17 de marzo de 2010

"Salmo en las calles" (fragmento) Hector Bianciotti

He venido a espantaros hablándoos al oído
porque Dios se ha trepado al hondo campanario del tiempo
y bate sordamente la dimensión del aire:

los peces de la multiplicación mueren a diario
inútilmente multiplicados,
los comedores dominicales de Dios
hacen su digestión
charlando por los atrios,
los oficinistas doblan su alma de papel y la olvidan
en algún viejo saco
entre sucias boletas,
y yo que clamo al borde de aceras abismales
buscando las antiguas almohadas de piedra
y las escalas de ángeles que no ascendí,
no soy más que un absurdo discurso
en el pozo absoluto donde caminan astros,
que pare las resecas astillas de su grito
desesperando el aire con sus brazos de náufrago.

Oh andanza del hombre por la ciudad que sueña,
con la sangre cruzada de tranvías chiquitos
y las manos desiertas
donde se adunan la tristeza y el hambre.
Entre las hojas de los expedientes
que paso y miro y paso, a diario
se me mueren en larva quinientas mariposas.

(¡Oh duración sin término del hombre caminando,
oh música impedida!)
Y como un lento hilo de grasa por la espalda
me recorren los lunes
y todos los domingos
frente a las calles muertas
sin palabras
creo que voy a disolverme en lunes,
muerto sin nombre por los abiertos corredores del lunes,

del lunes hacia la semana, hacia el mes, hacia el año
y otro año
amor, bodas de plata, nacimientos,cajón de pino con crespones
y campanas de lunes.
Y ando, rutino,
y apremiado, vencido, roto, caigo
y me doy con mi cara,
me encuentro y me recojo
y huyo desesperadamente hacia zonas oscuras
para salvarme y muero
con las manos inútiles y un río dentro ahogado para siempre,
un río buscamarque se extravió por los torcidos bulevares
y se perdió en las vastas maderas de las oficinas.
Ando, rutino, se me descuelga el alma en trapos de cocina,
caigo crucificadamente, rotamente,
sin un grito ni un nombre
en el silencio anónimo
de un traje gris con venas de ceniza.

(Algún día estaremos todos locos
nosotros los pulcros desesperados de traje y corbata
y estallaremos en las blancas paredes asexuadas
infinitas mariposas de tinta.
Entonces los largos adolescentes curvados hacia el sueño
se levantarán de su horizonte de máquinas portátiles
y romperán el cielo con sus almas en lanza!)
Pero hoy es hoyy yo soy yo
y no mañana

Y este es el tiempo de padecer.

¡Oh ciudad de los tristes
de tanta sed y tanta hambre de arriba!
Aquí está el bulevar con sus cajones de basura
y mujeres tristísimasde night-club-taxi-hotel-llanto-cosmético,
aquí los cuartos
donde besé mirando sillas y cómodas opacas
y rodé en un final de frustraciones
hacia la cenital hondura de los nacimientos
el triste amor, la pobre vida
resbalada por calles de anemia, blandamente.

Ah las ventanas
de los cuartos oscuros agrietados de angustia,
ventanas de la huida ilusoria:
un pañuelo olvidado en un alambre:
mi alma transida por las azoteas
donde la noche evoluciona gatos
que me miran sin término.

En esta plaza
huyeron de redondas las últimas naranjas
y volaron
los pájaros heridos de mis sueños
y en aquellas esquinas
me llenaron de voces y de manos
pero yo no entendí, todo era tarde,
porque mi corazón estaba muerto,
todo yo suspendido como un Cristo sin clavos
en una cruz de aire,
detenido por dentro
entre relojes impertérritos hasta toda la arena.


Gracias a http://www.antologiapoetica.com.ar/index.php3

lunes, 15 de marzo de 2010

Escena de Maniquí - Bruno Serrano Navarro

Un cuerpo se arrastra entre las sábanas

Un cuerpo;
ventriloquia, los reflectores sobre las espinas.

Hace ya mucho que mi sangre
es blanca
y aún así
intuyes la arcilla.

Luego el cuerpo
que tú no reconoces
repta entre las sábanas
Va a ti
Y quieres morder el cielo

Quieres morder
Por que sabes que sólo si la fe era demasiada
tendrías la fuerza para arrancarte
tu ropa por ti misma.

Una mano brota hacia tu espalda
y en todo cuanto asecheses
el beso como una cicatriz

Luego
es tu forma y la del pez.

http://lavquen.tripod.com/brunoserranonavarro.htm

martes, 9 de marzo de 2010

un poema de "Rapaces" Joyce Mansour

Sueño con tus manos silenciosas
Que bogan sobre las olas
Rugosas caprichosas
Y que reinan sobre mi cuerpo sin equidad
Me estremezco me marchito
Pensando en las langostas
De antenas ambulantes y ávidas
Que raspan el semen de los barcos dormidos
Para extenderlo luego sobre las crestas del horizonte
Las crestas perezosas espolvoreadas de peces
En las que yo me repatingo todas las noches
La boca plena las manos cubiertas
Sonámbula de mar salada de luna

(De Rapaces)

Gracias a http://bitacoraparalugaresreencontrados.blogspot.com/

sábado, 20 de febrero de 2010

"el edificio" (fragmento) Mario Capasso

El carácter lúdico presente en esta obra casi sin pausa -consolidado en un ameno juego de palabras- pareciera ser la característica relevante de esta novela de Mario Capasso. Sin embargo, el momento en que nuestra imaginación se expande, conducidos por el autor en un viaje sin pautas ni restricciones, nos sorprende en medio de otro juego: el de la libertad que nos ofrece asumir nuestra propia audacia como lectores.


En el edificio circula desde tiempos remotos una historia, tal vez se trate sólo de una leyenda de fin de temporada, pero sería injusto omitirla. Se dice que alguien alguna vez lo cruzó por algún pasillo y que gracias a la lucha de clases y a lo avanzado de la hora, lo reconoció por la remera y le clavó la mirada. El SUPER se deshizo de los clavos y corrió entonces escaleras arriba y su perseguidor, por las dudas de atrás, le siguió el rastro sin verle el rostro. El SUPER se refugió en el archivo de cosas olvidadas y el perseguidor esperó afuera pues los horarios no coincidieron por cuestión de segundos. Mientras aguardaba, al perseguidor se le dio por cerrar los ojos en un momento dado y el SUPER, dado el momento, pasó frente al perseguidor sin voltear el cubilete y de esta forma o de otra o de ambas alcanzó luego la azotea. Allí lo localizó más tarde el perseguidor que, para distraerlo, empezó a comprobar si la ropa tendida estaba seca o si aún le faltaba. El SUPER, como era de suponer y como ya casi era de noche, no cayó en la húmeda y estúpida treta y, con la rapidez que se le atribuye en las charlas de café, tiró el pocillo y se disfrazó de perseguidor y con esa maniobra desconcertó al perseguidor que procedió a pestañear repetidamente, al tiempo que se rascaba la cabeza, como extrañado. El breve instante de perplejidad sufrido por el perseguidor fue bien aprovechado por el SUPER para tomar la carrera necesaria y saltar al edificio vecino más lejano. Ante esta situación, el perseguidor, al verse a sí mismo realizar tan complicada acrobacia, quedó asombrado y orgulloso de semejante hazaña y se fue de lo más contento silbando una chacarera trunca por las escaleras. Como producto visible y palpable de este suceso, se puede afirmar que nada cambió en el edificio, lo que hace a la leyenda singularmente inútil. Y en todo caso esto ocurrió, si es que en realidad ocurrió, hace muchos años. Hoy por hoy, las cosas son bien distintas, ya nadie corre en el edificio, nadie persigue nada.

viernes, 19 de febrero de 2010

"el siglo del individualismo 2/2" Adam Curtis

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"el siglo del individualismo 1/2" Adam Curtis

"The century of the Self" (El siglo del individualismo) es un documental de la BBC, en el que Adam Curtis explica la influencia de la psicología de masas y la propaganda en la creación de la sociedad de consumo y el Poder en sí mismo del siglo XX. El documental nos introduce en las entrañas del poder sobre las masas, en la publicidad, la propaganda, las relaciones públicas y los medios de comunicación.


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miércoles, 17 de febrero de 2010

"poemas" Daniel Freidemberg

El mago

Por la memoria van caballos
La luz entra en la pieza
a hacer reales, por un rato, las cosas
Algo se mueve en un rincón
(duendes? ratones?
restos sueltos por ahí
de algo así como un corazón?
telas de araña rotas
por un aire imprevisto?)
reclama un lugar
donde caballos vienen a beber
Eso es -ahora- lo importante:
un ruido de cascos
sobre la memoria

Versión

No por miedo a caer
sino a volar
cerró ahora la ventana
que aún refleja la
cara soleada de las cosas
"Todo era real", suspira o
lo inventa,
en el aire su voz
se hace pequeña
cae
como una piedra en la penumbra
Espera, a ver si
toca fondo

Otra versión

Tras de los bordes, pude ver
desde otro punto
cada cosa y
debo decirlo: aquel lugar
tiene sus ecos, no es fácil dejarlo
Uno, si
vuelve, vuelve y las
trompetas cantan
(como en sordina) pero
no necesariamente sabe más:
mira ahora lo que pisa, prefiere
lo que resiste al tacto. "Mi
propia sombra -dice- sólo prueba que hay luz
y un cuerpo opaco la intercepta"

Como resacas de la mar...

Como resacas de la mar.
Ojos en todas todas las cosas.
Cosas dejadas por el mundo.
Como es dispersa la verdad.
Cosa insistente la verdad,
mira como agua ahí en las cosas
que la resaca nos dejó
cuando se fue a contar otra historia:
necesidades de la historia,
que no acostumbra a preguntar,
y ahí quedaron a su paso
cosas que miran no sé a quién.

sábado, 13 de febrero de 2010

Laberintos - Adriana Valmayor

Rasgás
cortás
hacés grietas
hundís tus dedos en el callejón de su silencio
cuando presentís que hay ecos lejanos de pesadas mansedumbres
y nanas fantasmales por estallar en tus oídos fatigados
de tanto escudriñar el tiento de su lengua seca.
reptás
gateás y
a tientas apurás las negras aguas de la noche desollada de luna...
desde que se fue triturando deseos y desbarrancando el sueño.
Creerás que es llorar, reir, aullar...
cada pantomima por ganar la primera y última imagen frente al espejo...
pero será inútil.
más vivo y lúcido que nunca fuera de ella y
lejos...

Cuando ya noches mías... Idea Vilariño

Cuándo ya noches mías
ignoradas e intactas,
sin roces.

Cuándo aromas sin mezclas
inviolados.

Cuándo yo estrella fría
y no flor en un ramo de colores.

Y cuando ya mi vida,
mi ardua vida,
en soledad
como una lenta gota
queriendo caer siempre
y siempre sostenida
cargándose, llenándose
de sí misma, temblando,
apurando su brillo
y su retorno al río.

Ya sin temblor ni luz
cayendo oscuramente.

martes, 9 de febrero de 2010

"Ensayo" Villo Argumanez

Gracias a Villo Argumanez

La muerte llega: Pájaro en una tormenta (tu libro, el mío, el de ellos, nada..) Todas las censuras y censores se pusieron de acuerdo en acallar a uno de los más inspirados escritores. Las censuras institucionales, las corporativas, el redil, la pústula de los resentidos apagaron máquinas, para olvidar que se pueden decir verdades como puños, como puños que fuesen de verdad y comenzar un libro, que lo tiene todo, así: "Como todos los regalos que el cielo envía, a éste lo empaquetaron tambien la mañana en que el padre Adán perdió el suyo".

ENSAYO

de negro sin miedo y sin saliva
tantos años ya
tragando el nombre de las chaquetas que murieron
absorvo la entidad de los perdidos
y asumo mi rol de moribundo,
moribundo para el recuerdo
que no te lloren los que te echaron tierra
la llama roja de la sangre hueca deja el resquicio justo para tomar tu aire y nombre
se morirán los otros
para que verdegueen tus ojos asustando días timoratos y poco transgresores
asco de relojes de las 24 horas, de las 12 y de los números
que te ignoren
el síntoma es claro, sus ojos nieve, el corazón escarcha
el intento vano de asirte...
hielo oscuro donde no caben narcisos muertos
magarzas y colores
el día, manido y sin tiempo
recuerda a diario a los injustos olvidados
sois ¡ maldita sea!
la savia de los mediocres y el consuelo de los descubridores
hoy 11 S. ya lo dije: horribles números, los del reloj y los días
adios Isaac Montero

*El chico asintió y dio media vuelta.



"poemas" Gabriel Impaglione

Voy de un lado al otro de mi círculo
llevando la soledad repleta de colmillos.
No alcanza silencio para eludir dentellada,
ni desandarse en puntas de pié para alejarse
de semejante dentadura.
Duele a cada instante la carnívora!
Y cuando no duele
en su intermitencia de aguijones
se echa en el umbral a espantar los pájaros.
Gruñe sus zarpazos a la luna.
A veces pienso que un buen día
se hartará de mis huesos.
Mientras tanto espero haciendo
como que no me importa.

***

Esa mujer tiene miles de tentáculos,
está llena de imanes azules,
de abrazos constrictores.
El aire, a su alrededor,
gira como un tornado.
Esa mujer es adhesiva.
Su sangre es un cemento de contacto
y su cabello lanza
increibles nudos marineros.
Echa dardos atados a una soga.
Esa mujer es centrífuga.
Tan llena de luz encandila
tejiendo su red vertiginosa.
Tiene dulces rejas de atraparme.
Esa mujer succiona
como remolino, me naufraga.
Termino en su centro girando
hasta la hondura mansa
de sus ojos magnéticos.

***

Urgencia
Partir la cáscara
del tiempo a golpes
tibios de tu nombre
abrirle un hueco
nombrarte
nombrarte
hasta partirlo!
Y echarse por la luz
goteando
hasta tus labios.

***

Saliva despertando colmillos,
tensando el hambre.
El instinto se agazapa
y salta.
Mezcla de humedades.
Saliva y tréboles,
sangre goteando y mordedura.
Tu cuello exacto
se eriza
vibra
late rojo
y tenso
y se relaja.
Mi boca rodea
tu nunca vencida
boca y me vence.
Un solo estertor
victorioso
acaba con mi furia
y me entrego.

sábado, 23 de enero de 2010

Sucede en los poemas - Tito Muñoz

Agradezco a Tito Muñoz la generosidad de haber compartido este poema inédito y su autorización a postearlo en este espacio previamente a ser publicado en su próximo poemario: "Sobras escogidas". Gracias, Tito, SIEMPRE, gracias

Para la madre de Rafa Iglesias

Sucede en los poemas solamente
que pálidas muchachas languidecen
y al filo de la luna se desangran
alféreces jugando con la muerte.

En la vida de usted, es diferente,
no hay luna llena en el supermercado,
y los pescados no llevan diéresis.
No torea en su plaza el Minotauro.

Pero es usted quien forja la poesía
con un vestido camisero estampado,
alimentando plantas y familia
en zapatillas, con un rigor diario.

Por usted viven los furiosos geranios,
la radio canta para usted, querida,
coplas de rejas y mujeres llorando,
con su café construye un nuevo día.

jueves, 14 de enero de 2010

"Érica de los pájaros" Abelardo Castillo

...–Erika, sabes, tengo la cabeza llena de fuego y fuego. Erika muchacha de las guirnaldas, amor, sabes, esto no es más que un sueño. ¡Ríete!, porque esto es solamente un sueño, despertaré, despertarás mañana, y los dos estaremos en la aldea, en la aldea donde hay casas de paja y amarillo tibio, muchacha mía, pequeña de andar entre las flores cantando, mañana, oye, despertarás y yo despertaré en la aldea.
–No grites –dice Erika.
Él grita, me duele la garganta de gritar, él grita y cami¬na por el cuarto con piso de madera, duelen los pies deshechos. Grita:
–Un sueño, Erika. Una pesadilla, nada más que sombras que dan miedo, pero mañana seremos niños, casi niños, y yo volveré a encontrarte junto al estanque, en el claro donde las hojas de los ceibos son verdes y hay flores rojas, muy rojas, y entre el follaje se ve el agua azul. Erika, sabes, hubo un tiempo en el que aún no tenías catorce años y yo te amaba, catorce años cuando nos que¬damos dormidos, entre las guirnaldas y los pájaros.
Ella lo mira con sus ojos selváticos, es bella, bella como una estampa viejísima y ajada pero bella, igual a sí misma, hermosa como sólo ella puede serlo y luego dice:
–Catorce años, sí, cuando nos quedamos dormidos, amor, y yo te amaba.
–Yo iba, Erika, lo recuerdas, iba por las noches al borde del agua, y te encontraba allí, y sabía canciones. Tú no las sabías, yo sí, y te enseñaba entonces todas las cosas, y por eso mañana des¬pertaremos en la aldea.
–Despertaremos, sí, despertaremos hace mucho...


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"Porque se escribe" de "Ser escritor" - Abelardo Castillo

La literatura, por lo poco que sé de ella, nace quizá de una fuerte tendencia a la incomunicación o a la mala comunicación. Un escritor de ficciones es alguien que en la vida cotidiana muy raramente puede comunicar lo que siente, sus miedos, sus admiraciones, sus pasiones, su amor. Es algo así como esa mirada de sorpresa ante lo real de la que hablaban los griegos: la que al filósofo le permite reflexionar y, al escritor, escribir. El único lugar donde un hombre que escribe se comunica es en sus libros, y son sus personajes quienes hablan por él. Los escritores, en general, son grandes tímidos. Tal vez porque saben que los sentimientos más profundos sólo pueden manifestarse con palabras triviales. De qué modo decir te quiero, o estoy desesperado, o tengo miedo, o la belleza me conmueve. No hay más palabras que esas, pero uno no puede andar pronunciándolas en voz alta. Recuerdo una serie de televisión inglesa sobre la vida de Shakespere, en la que hay una escena memorable. Se sabe que Shakespeare tuvo un gran amor, la famosa dama morena de los sonetos. En esa escena, ella le pide que por favor le diga palabras hermosas, como las que escribe en sus dramas, y no que meramente quiera arrastrarla a la cama. Shakespeare, que ha escrito los diálogos de Romeo, debe recurrir a uno de sus actores para que le explique cómo se habla con las mujeres reales. Al ver esa obra, yo pensé. Shakespeare debió de haber sido realmente así.

martes, 5 de enero de 2010

una alegoría del destino que hoy me remite Grillo

Comparto este bellísimo dibujo, del mismo modo en que Tito Muñoz lo ha hecho conmigo, respetando el cáracter lúdico desde donde nos conduce hasta otra de las formas de la poesía.

"Metralla" Tito Muñoz

Celebro recibir la llegada de un aparentemente nuevo, pero tal vez antiguo amigo: Tito Muñoz.
Y él es muchos, muchos dones, muchos silencios, muchos modos de la poesía. Me llega de la mano del inefable Villo Argumanez, gracias...

Me duele algunas noches
la metralla de entonces,
las cartas como ráfagas
de tu tiempo en la cárcel
y reconozco voces
como cristales rotos
que ocupan los rincones
donde el tiempo resbala.

Quiero que nos devuelvan
algo de aquel tiempo
,entrar a un probador luminiscente
en plena planta joven
y calzarme una chupa
que reviva el milagro
de mis catorce años
y en ti sugiera
la añorada indolencia
que anoche proclamabas.

Luego, con las rodillas
llenas de mataduras
y algún ganglio en el cuello,
marchar de vacaciones a dar tumbos
por un verano eterno
concurrido de rosales y amigos
y comer berberechos con aquella salsita
y echarnos en tumbona,
untado todo el cuerpo
con bálsamo de coco.

Y ya no volvería a resentirme
del antiguo dolor de la metralla.
Y tú tampoco.

de Metralla (1999)
http://www.jmserrat.com/serrat/bio/tito.html

Audio: [audio="http://www.ivoox.com/poemas-sueltos_md_96525_1.mp3"] Ir a descargar