Mostrando entradas con la etiqueta F. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta F. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de agosto de 2019

OSVALDO VICTOR FERNANDEZ




No es
la suicidalidad del pétalo en su caída
la que me preocupa

es la indiferencia del suelo al recibirlo

no es lo frágil del instante
en que me visitan tus pájaros
sino que se mojen sus alas

en el resplandor de una moneda de dos caras

tampoco es la inocencia con la que el jacarandá
se desviste de sus flores violáceas
sino la incapacidad de mis ojos
para escuchar el mensaje

lo que me preocupa entonces
no es este dolor clavado en mi costado

es no poder continuar mi vuelo
en viaje a la última estación

-----

sabés

todas las tardes
esperaba que vinieras a jugar conmigo

tenía guardado entre mis juguetes el Universo
quería que juntos

le sacáramos la piel
para ver que tenía debajo

A ningún lugar

allí donde los pájaros
van a morir de viejos
van a parar las palabras
que no se han dicho
y los abrazos
que no han sido dados.

un rumor de fuego

se enciende en las mariposas de enero

el silencio sacude las calles de tierra
y el polvo apoderado de la brisa
enmarca las horas de siesta

allá lejos y en el tiempo
viven
el olor a tierra regada
las carreras de barquitos en las zanjas
y el potrero al regresar del colegio

asími niñez se trepó a la vida
y la vida me trajo en hombre

allá a lo lejos

todavía pueblo
sembré sueños en las vigilias
que hoy resurgen en estas letras
habitadas en la memoria.

A Cañuelas, mi ciudad natal)

de Luz de Luz tahiel 2015

con despojos de sal
el mar
teje un laberinto
en la última playa
el horror
es el embudo
que traiciona al niño
en su ilusión por la belleza
la asfixia de la muerte
la mierda del hombre
y su máquina de matar
lo exhiben
para la foto

----

se prostituye 
el que las dice
el que se esconde detrás de ellas
de las palabras hablo
de la perversidad moral
que se alía con la lengua
y la estafa
en cambio
el poema
      el poema te deja en ridículo

----

te congela
luego te quiebra de un golpe
de pronto
sos sólo pedazos por el piso
como si la muerte hubiera hecho su trabajo
sin embargo ha sido 
la vida

----

el cielo
del que te hablo
universo
tiene
significancia en su levedad
desmesura en su manifestación

-----

tal vez sea esta
la muerte
estos
los manotazos
para volver de ella
tal vez este peso
sea la conciencia
que me pasa la cuenta
el tiempo consume
hasta la sangre
que parece inagotable

soy
lo último que queda de mí
algunas palabras
amontonadas por el apuro
la necesidad
de creer en la revancha

y
la mujer siempre
en
el
final
de
las
cosas

de desmesura, Tahiel ediciones, 2017

domingo, 10 de marzo de 2019

OSVALDO VICTOR FERNANDEZ





Lectura de Osvaldo Victor Fernandez durante la emisión del programa un caos lúcido por la ragna rock número 16, el 25 de octubre de 2018

miércoles, 27 de junio de 2018

Mariana Finochietto


2

En el piso de la casa de mi infancia
de prolijo establo de madera,
un agujero,
hijo de un nudo de algún tronco, 
regía el universo.

Allá abajo, 
donde el hueco se expandía,
contaban de un sótano en la tierra
que fue cava 
alguna vez.

Yo lo dudaba.
Con la sabiduría de los chicos
presumía
que en lo subterráneo, 
lejos de las luces que mamá
encendía, 
latía, agazapada, 
una oscuridad
más honda que las otras.

Cada noche
de muchas noches de mi infancia,
las pasé tirando papelitos
a ese enorme vacío
que fue mi primera idea de la soledad. 

31

Te vas,
gastándote de a poco, 
borrándote despacio
como en esas polaroid
de los setenta
donde nos buscamos, 
inútilmente, 
perdidos
en la bruma.
Te vas porque es ley
que debas irte.
Te voy a extrañar,
como han extrañado
todos los hijos de la tierra.

Ojalá
que donde vayas
haya un río
donde naden
bagres
que se entreguen al anzuelo,
pero por dios,
que no te resulte
demasiado fácil.

que vas a tener
caballos cerca,
siempre con la montura lista
para cuando yo te encuentre. 

48

¿Dónde el azul
que ardía en mi memoria
con la furia 
del linar al sol?

¿Dónde el río
que guiaba
la crudeza
de la hoja en blanco?

¿Dónde el lenguaje
pronunció significados?

Lo que nombro me evade.
Huye de mí
como los pájaros de la tormenta.

Todas las palabras dicen
la muerte de mi padre. 

de La hija del pescador - Editorial La Magdalena, 2016

martes, 22 de diciembre de 2015

Gabriel Francini


el latido del perro

los días de la muerte se deshacen
como nieve navegando la sangre
son soles de arena del desierto
y sienten que la vida es un agujero
de agua en medio de la sed
que el fango asola hasta el abismo

las horas del descenso se iluminan
llorando sangre sobre el mar
cuando el pájaro baila en el atardecer
que nace de un círculo de luz
y van a morir inmóviles
al borde de una eternidad en llamas

el tiempo me agrieta en sus ángulos
me arranca y pasma y anula
junto al aire todo vacío
por los vientos que vienen de la nada
y soy un instante al costado
de sendas que arriban al infinito



un pájaro en mi ser

eco del instante
mi alma baja a la tormenta
negra y transparente
como un pájaro al callar
entre canciones lunáticas

tengo alma de bosque
porque todas las distancias de la soledad
se reflejan en la sangre

ah lejos de mí
en el borde del barro que es oro
viajando a un pozo o invierno
y abajo de las estrellas subterráneas

insomnio de las entrañas
encerrado en un terremoto
enterrado en energía

mi alma es un espacio que gira
estrellas adentro de mares
albas detrás de la muerte
cadenas rotas por olas de infinito
y en la danza cósmica
un vuelo invisible y mágico
dibuja el tiempo con círculos sin centro



clavada en mi aguijón

Súbitamente rompe el cristal
y cada viento tiembla de resplandor.
Ella parece un halo virtual, que hace esfumar
los aleteos del alba perlada,
cuando se vuelve desconocida para los imanes.

Sigue la ruta de los seres mitológicos
que entran a la vida después de mi canto
y se anula frente a su propio ardor.

Ella encarna un mundo nuevo
donde nadan en silencio los bichos subterráneos
erizados de palpitaciones soñadas,
y yo, transmigrado en profundo fósil
y en dos almas a la vez,
voy tras las huellas de sus chispas sobrenaturales.

Y arrasando el mismo desierto
por un agujero en el cielo,
sus ojos son la espina clavada en mi aguijón.

Tengo que morir, para caerme del viento.
Los acentos del diluvio sobre mi canción
me inundan de su relampagueo,
su ebriedad de vida. ¡Oh candor de la urgencia!

Nubes de mañana, ¿cuándo me extinguiré
contra su corazón nebuloso?

Y si ella fuera sólo la sombra de mi voz...



sábado, 9 de mayo de 2015

Celia Clara Fischer


La poesía
se explica
como un día
               con la madre
un día de otros tantos días en su casa
es verano
ella está en la cocina
               y yo en el jardín
la veo      no me mira
qué hace
               no sé
hay un rebaño
               de compromiso entre
                          nosotras.


http://celiaclarafischer.blogspot.com.ar/


domingo, 8 de marzo de 2015

Zulma Fraga


1

ella está feliz

pero no hay felicidad en

ninguna parte

su marido ha vuelto a casa


y en algún lugar

alguien


                   ¿yo?

está llorando tanto


24


andan/ mis muertos

                   ellos

los queridos

de espaldas por el mundo


28


por un rato fue

flor

sobre el pavimento

los ojos en el cielo

de la mañana radiante

                    de febrero

con un pelo casi naranja

y la blusa turquesa



después

la cubrieron


con una bolsa negra


de cuerpos en tránsito - Piso 12 Ediciones - 2012

domingo, 6 de febrero de 2011

Luz - Raúl Feroglio

A Alicia Pastore

Y si un rayo de esta luz
traspasara
la lágrima del niño
se descompondría su alma
en la dulce furia del espectro?
Esa lágrima
en cuanto gota o prisma
se rompería en sueños rojos y naranjas?
Dejaría llevar sus humedades
en el mágico silencio del índigo?
Y si así fuera:
Atribuirían los hombres
semejante escándalo de luz
a sus propiedades físicas
o a la simple y redonda
tristeza del niño?
La veríamos siquiera?

http://poesiadelinteriorargentina.blogspot.com/2011/01/luz.html

Gracias, Raúl Feroglio,,,

jueves, 1 de mayo de 2008

Robert Frost



Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como pude,
Hasta donde se perdía en la espesura;
Entonces tomé el otro, imparcialmente,

Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y requería uso;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.
Y ambos esa mañana yacían igualmente,

¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro

De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.


(Traducción: María Fernanda Celtasso)

lunes, 21 de abril de 2008

Erich Fromm



Dato importante: la primera edición de este libro data de 1968. Según Erich Fromm "tener esperanza significa estar presto en todo momento para lo que todavía no nace, pero sin desesperarse sino ocurre en el lapso de nuestra vida". Fromm falleció en 1980. A no desesperarnos entonces.

"Un espectro anda al acecho entre nosotros y sólo unos pocos lo han visto con claridad: una sociedad completamente mecanizada, dedicada a la máxima producción y al máximo consumo de materiales y dirigida por máquinas computadoras. En el consiguiente proceso social, el hombre mismo, bien alimentado y divertido, aunque pasivo, apagado y poco sentimental, está siendo transformado en una parte de la maquinaria total. Con la victoria de la nueva sociedad, el individualismo y la privacía desaparecerán, los sentimientos hacia los demás serán dirigidos por condicionamiento psicológico y otros expedientes de igual índole, o por drogas, las que tambíén proporcionarán una nueva clase de experiencia introspectiva. Como Zbigniew Brzezinski lo indica: "en la sociedad tecnetrónica, el rumbo al parecer lo marcará la suma del apoyo individual de millones de ciudadanos incoordinados que caerá facilmente dentro del radio de acción de personalidades magnéticas y atractivas, quienes explotarán de modo efectivo las técnicas más recientes de comunicación para manipular las emociones y controlar la razón". Esta nueva forma de sociedad ha sido vaticinada en la literatura de ficción por Orwell en "1984" y por Aldous Huxley en "un mundo feliz". Quizá el aspecto más ominoso de lo anterior sea hoy que parecemos perder el control de nuestro propio sistema. Cumplimos las decisiones que los cálculos de nuestras computadoras elaboran para nosotros. Como seres humanos no tenemos más fines que producir y consumir más y más. No queremos nada ni dejamos de quereer algo. Las armas nucleares amenazan con extinguirnos y la pasividad -que nuestra exlusión de las decisiones responsables engendra-, con matarnos internamente"...