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sábado, 1 de julio de 2017


la sangre de los expulsados
los que no alcanzaron el perdón
se esparce como río a punto de secarse

el ojo avizor se distrae
con sus propias visiones apocalípticas
en un mundo que no cesa de extinguirse
a pesar de los gritos
de los llantos
de los vientos con nombres extraños

a pesar de las promesas arcaicas
de las utopías por cumplir
de los seres de buena voluntad
del hombre desnudo

y su alma vagando en la espera

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Cae desde la nada
un hilo rojo
oscilando entre las nubes

se escucha la voz de lluvia
antes de su llegada
el canto de las aves lejanas
el eco de los viajantes desnudos
el roce del aire en el vacío

las manos pequeñas rogando
las ausencias entre los brillos
la entrega
la espera
un cielo que se disuelve

y nosotros títeres extraño

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Todo surge con vèrtigo
como anunciando el fin de los oráculos
las hojas lloran con lágrimas incoloras
hay ojos ocultos
alguien cuenta las horas deslizándose
creca de la oscuridad

los pies que huyen de los amaneceres
para refugiarse lejos de los pórticos
las nubes negras llegan con los gritos dormidos
y los pájaros se fugan antes del vendaval

el mar está lejano y moribundo
las naves se hunden lentamente
sin viajeros

sin gritos por la salvación


de Mundo – Tahiel ediciones 2017

sábado, 12 de septiembre de 2015

Oscar Vicente Conde


espejos

Dentro del  espejo
con  enorme marco oscuro
hay ojos que  miran como al descuido
y no son míos.
Tal vez de mi vecino muerto
aquella tarde de invierno
o de su esposa siempre triste
que huyo desnuda
un verano de vacaciones en el Mediterráneo.

Dentro del espejo
siempre hay niños jugando extasiados
después de una suculenta cena
en la larga mesa con mantel blanco
y sillas afelpadas sin marcas en sus respaldos.
Niños sin ganas de irse a otra dimensión.

Dentro de un espejo
la confusión  hace su juego diario
y me recuerda a mi abuelo paterno
muerto en Madrid
cuando mi padre aún era un niño.
Mi padre vino una tarde de otoño
con su pantalón corto y sus piernas velludas
y flacas como alambres de fardo.
Vino en ese enorme buque
con su madre toda de negro
sin que nadie los espere en el puerto.

Ellos quizás estén en el espejo
y me observan con extrañeza,
jugando con la impericia de mi caminar,
las muecas de mi rostro que envejece,
la inquietud de mi mente,
la sobriedad de mis vestimentas.

Dentro del espejo
lo sé
habitan los ojos que ya no están en mi casa.
Dormita lo locura de todos los días
haciendo denodados esfuerzos por salir.

Oscar Vicente Conde ©

martes, 4 de agosto de 2009

"Declaración angélica" Oscar Conde

Maneras de los ángeles del cielo
para buscarme. maneras
de llegar en medio de una lluvia,
luciérnagas tardías en mis tardes.

son otros los silencios que se duermen
en mi acento, otros cantos
sirenamente lejos de mi puerto,
mariposas testigos de mi espanto.

no quiero ser un hombre pasado por fuego,
bastante tengo ya
con ser un hombre pasado por tierra.

maneras asombrosas las que tienen
los ángeles para encontrarme.
maneras delictuosas, diría yo.
revólveres pegados a mi carne.

son otras las tormentas
que pasaron de largo, otros vientos
molestos melenamente cerca,
astillas encendidas con mi aliento.

quisiera ser hombre pasado por el cielo.
pero no lo merezco.


http://www.barcoebrio.com.ar