Mostrando entradas con la etiqueta O. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta O. Mostrar todas las entradas
sábado, 13 de julio de 2019
lunes, 8 de octubre de 2018
MARTA ORTIZ
Poemas de Marta Ortiz leídos durante la emisión Nª 11 del programa un caos lúcido por la ragna rock el 20 de serptiembre de 2018
Etiquetas:
O,
Ortiz Marta,
un caos lúcido en radio
sábado, 2 de julio de 2016
Marta Ortiz - Casa de viento
No se vuelve
nunca nos
recobramos de nuestro lugar de origen Wiliam Goyen
No se vuelve
-delta azul que
resguardó la infancia-
de un antiguo
patio en sombras
de la dama de
noche y su corola china
-ruta de la seda
en ese mismo patio rojo-
del lila fragante
en el aura del paraíso.
No regresa
la que contaba
lunas en noches de ronda
y relatos a la
luna biselada:
vertiginosa
telaraña
Increpaba al
espejo un gran poeta nacional.
No se vuelve
de la lámpara
quemada colgando del techo
que nadie
cambiará
de la bisagra
desaceitada y la respiración arrítmica
no del tejido
esponjoso de aquella mujer
sus puntos de
misterio
escritura de lana
diario de
decepciones.
pensaba que el
deterioro
en la piel
encrespada de mi madre
era ajeno a mí
como si yo no
fuese
una astilla de
tal o cual madera
que también cruje
se ablanda y un
día se pudre
como el tronco
exhausto
del viejo paraíso
ha dado ramitos
de flores violetas
parece mentira
una vez más
su estela
fragante
de casa de viento
Sostengo
con un par de
alfileres
un halo de
alegría mentirosa:
mi pancarta.
Tu silencio
asiente
como si nada
hubiese que decir
del carcinoma que
carcome
carroña que
supura
dispuesto mi
costado a cargar
tu mochila
al borde del
camino abandonada
-nada que decir-
mirar atrás
donde dulce huele
el limón
olvidar
el mal olor de la
cruz
los clavos, las
astillas
el peso
insoportable.
de Clausura (a la
memoria de su hermana Alba)
7
el ventilador
dispersa las letras
de la página que
leo
Babel de líneas y
puntos
alrededor de mis
pies
pienso en la
mañana de enero
un vaho
blanquecino baja al río
borra
toda certeza
25
esconde la carita
detrás de las manos
como si el cobijo
improvisado
pudiese repeler
el curso de la
Historia
como si el vano
escudo
lo eximiera del
peaje al infierno
detrás de las
cajas
en el carro de
supermercado
(cuestión de
centímetros)
el embalaje de la
traición
32
un día cualquiera
de lloviznas
matinales
me habré
dilapidado
en el recurso de
los libros
-sumas
tipográficas-
como recuerdo a
mi madre
reclinada a la
luz
entre nudo y nudo
del tejido
de condensados
de casa de viento - Alción Editora 2016
sábado, 12 de septiembre de 2015
Paula Oyarzabal
Arrastrada hacia la gran ciudad
borracha perdida en la segunda copa
Hanna Cash, hija suya se volvía
una pequeña gata gris atascada
en el beso de cualquiera.
//
Siempre fui buena en la cama
complaciente, capaz de andar entre cadáveres
sin perder la compostura.
//
Las palabras no encuentran
nada más que un sonido que aspira
vocablos idénticos y divide
continuamente las aguas.
Escribo doce cartas por día.
Una cada dos horas.
Cuando tus hijos encuentren en
el baúl de la abuela nuestra historia de amor
ya habremos, por suerte, muerto
//
Crecí sabiendo que si algo no me gustaba
la puerta estaba abierta, y que podía irme
cuando quisiera nunca estuvo en discusión
sin embargo cuando recuerdo
todas las veces que armé la valija
siento escalofríos, como si en el fondo,
despedirse de lo duradero fuera
una imperfección
//
En Buenos aires a la una de la mañana hacen 24 grados
me pregunto qué hubieras hecho amor
si hubieras sabido, que nos quedaba poco tiempo
//
Si no te hablo por mil días pienso que te castigo
me gustaría, tener tu sosiego, para castigarte mejor
//
Del libro “ Escritos en la cama” ( Alción.2008) de Paula
Oyarzábal
en la voz de Jimena Arnolfi y canción de Chavela Vargas
( Paloma negra).
Foto: Walter Cabanillas
Foto: Walter Cabanillas
Etiquetas:
C,
Cabanillas Walter,
O,
Oyarzabal Paula,
poesía
sábado, 12 de enero de 2013
Panteo - Pablo Ohde
VI
es el atajo
hacia el fondo del abismo
cuando nos atrapa
no importa el Norte
ni la delgada linea del horizonte
percibimos su aliento cuando ella
ya casi ni nos saluda
¿permaneceremos luego
fuera de su centro?
¿o será la voz funesta
que nos dirá al oído
nuestras últimas palabras?
XXVI
Los ojos se nos consumen
como la crepitación del incendio
de allí
todos los objetos del mundo
obtienen su forma
y extendidos
soñando soñando
la entonación del fuego
es así como todo el silencio
se convierte en miedo
XXX
digo
de las delgadas alas
-como finos hilos de plata-
que sostienen de la cintura
al gran mamifero que busca sangre
XXXII
Hay mariposas
ocultas bajo la frase escondida de la tierra
hay escorpiones
en la faz neutra de la tierra
hay una palabra
que repta sobre el signo devastado de la tierra
su más vergonzosa manifestación
Panteo
Panteo - Pablo Ohde
Libros de la Talita dorada (2009)
es el atajo
hacia el fondo del abismo
cuando nos atrapa
no importa el Norte
ni la delgada linea del horizonte
percibimos su aliento cuando ella
ya casi ni nos saluda
¿permaneceremos luego
fuera de su centro?
¿o será la voz funesta
que nos dirá al oído
nuestras últimas palabras?
XXVI
Los ojos se nos consumen
como la crepitación del incendio
de allí
todos los objetos del mundo
obtienen su forma
y extendidos
soñando soñando
la entonación del fuego
es así como todo el silencio
se convierte en miedo
XXX
digo
de las delgadas alas
-como finos hilos de plata-
que sostienen de la cintura
al gran mamifero que busca sangre
XXXII
Hay mariposas
ocultas bajo la frase escondida de la tierra
hay escorpiones
en la faz neutra de la tierra
hay una palabra
que repta sobre el signo devastado de la tierra
su más vergonzosa manifestación
Panteo
Panteo - Pablo Ohde
Libros de la Talita dorada (2009)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

