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martes, 10 de abril de 2012

La frazada o la muerte - Juan Carlos Vecchi

La mirada podría ser una de esas miradas que se pierden en cualquier historia, pero es Gabriela Flores la mujer sentada en uno de los bordes de la cama mirando la fotografía de su bisabuela materna.
El genealógico hábito nocturno de los treinta centímetros hacia la derecha le movieron la mirada hasta la blanca cabellera de su abuela. Movió la cabeza un poco más, siempre hacia la derecha; en la dulce sonrisa de su madre solía encontrar ese método para mitigar su incondicional melancolía.
La suya no colgaba en la pared del débito familiar; no se estremeció al pensar que no faltaba mucho para ser un cuadro más.
Dejó que su cuerpo triste se inclinara hacia atrás, hasta que espalda y cabeza sintieron la amorosa textura de la frazada, la frazada tejida por su abuela; estiró un brazo hacia un costado y se tapó con otra frazada, la frazada que había tejido su madre.
Acuartelada en aquel tejemaneje congénito de ausencia, se preguntó por qué nunca había tejido una frazada ella misma.
Fue entonces cuando soltó la risa hasta el cielorraso al darse cuenta que siempre le había quedado más cómodo dejarse morir que aprender a tejer una frazada.

domingo, 28 de agosto de 2011

las ruinas del miedo - Daniel Montoly y Juan Carlos Vecchi

Una estampida de tumbas
levanta las ruinas del miedo
hasta donde llegan los ojos de la muerte.

Una luna resignada despunta, con su corona de cráneos,
saluda a los que morirán descalzos,
despedazados por los buitres del polvo
los que ofrecen reverencias al miedo y
festejan el ritual incomprendido, oscuro.

¿Cabería el destino de todos los hombres
en una hormiga aplastada por la última huella del hombre?

Un desparramo de rostros se forma con el hongo
abrazado por los hombres como un látigo
con el cual golpear el otro extremo...
donde muere la esperanza de supervivencia,
donde la noche cae como un oscuro latigazo de silencio.


De la Serie Poética "Cuatro manos al limón")