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sábado, 6 de mayo de 2017

Inés Legarreta


XV

Si después no tengo ojo
para mirar
encontraré en las manos la conciencia
porque dónde sino en el cuerpo extendido hacia la anada
que se quema   se rompe   se lastima
está el mundo

XVI

Toda la noche
cayó l lluvia
me despertaba para oìr
correr
los sueños
como en una acequia

LI

ni un ala cabe en los espejos
ni el viento o el soplo de la palabra de un ángel
sólo nosotros
fieles a la traición

LIV

No sé donde estoy
si en la escalera que sube o en la que baja
si en la luz o en la penumbra
de las cosas
lo que veo
se mueve
como viento del ojo
hojas arrastradas
en el agua que las mece

de la puntada invisible  ediciones En Danza 2016



jueves, 9 de julio de 2015

la imprecisa voz que me sueña - Inés Legarreta


A Inés Legarreta le suceden sueños. De cada uno extraería un párrafo  y lo trasladaría a este espacio, pero  eso sería injusto, precario y corrupto porque sólo estarían leyendo mi mirada sobre sus sueños. A eso lo llamaría expropiación, y nadie que se apropie de la mirada de otro merece el regalo de un libro.

Un apenas:

Cita a Pier Paolo Pasolini: la verdad no está en un sueño sino en muchos sueños.

Dice en el prefacio: Los sueños, en su desorden,  tienen un hilo conductor que los hace intrépidos y sordos, pantalla de atrás del telón, voz de lo deseado en boca de extranjeros.

     Y a puro golpe de poesía, va cincelando  sus sueños, velos que desgaja de uno en uno, y en cada desprendimiento suelta a la Inesdurmiente, que se expande sin prejuicios, la Inesdurmiente, su preferida, quizá porque todas caben en ella.

…Allí los cajones y los placares se abren y saco una maza de madera, de esas que se usaban antes para aplastar la carne de las milanesas. La maza ocupa todo porque va a aplastar a alguien que no veo…

…Entonces alguien me mostraba a un niñito mirando a través de una ventana: tenía en la foto (porque le habían tomado varias fotos) una expresión cerrada y pensativa que se le marcaba en las mandíbulas; cuando crezca tendrá que usar protector bucal como yo, pensé y me dio lástima. Era tan armónico y bello, y sin embargo, algo le dolía.

…Finalmente visitaba una feria de cachorros, había muchos señores sentados en bancos, y al frente, cajas con los perritos recién nacidos o de meses; al ver tantos animales amontonados para la venta sentí asco, miré el piso y estaba lleno de papeles sucios, gusanos, heces. ¿Cómo fue que había llegado hasta allí?

En la declaración de amor por otra mujer había un reproche hacia mí o yo, que no soportaba las palabras, las desviaba sin ningún pudor; en la escena, la pareja mirándose con embeleso y mi figura, disminuida por la envidia, una mosca callada, sin volar…

…Lo hubiese matado. No sé que cosas le dije cuando lo insulté. Él seguía con esa sonrisa puesta, un disfraz, mientras se desplazaba por el consultorio de papá como un mono. Así dormí: entre la vieja casa, mi casa y el deseo insoportable de matar.


Todo lo demás en la imprecisa vos que me sueña, Nuevohacer Grupo Editor Latinoamericano - 2014