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miércoles, 29 de mayo de 2019

domingo, 27 de enero de 2019

GUILLERMO BIANCHI





lectura de poemas de Guillermo Bianchi, durante la emisiòn del programa número 14, emitido el 11 de octubre de 2018 por Ragna Rock

martes, 2 de octubre de 2018

GUSTAVO BORGA





poemas de Gustavo Borga leídos durante la emisión del programa un caos lúcido por la ragna rock el 13 de septiembre de 2018

martes, 25 de septiembre de 2018

SILVIA BAREI





poemas de Silvia Barei leìdos en el programa un caos lùcido emitido por la ragna rock el 06 de septiembre de 2018

lunes, 17 de septiembre de 2018

CLELIA BERCOVICH





poemas de Clelia Bercovich, leìdos en el programa un caos lúcido por la ragna rock en agosto de 2018


domingo, 18 de marzo de 2018

la sociedad sitiada - Zigmunt Bauman



El mundo está agotado Cualquier similitud con la conocida expresión “localidades agotadas” es puramente fortuita, una ficción que la sintaxis insinúa. Cuando uno ve un letrero como ése en la taquilla de un cine o un teatro, sabe inmediatamente que ya no queda espacio disponible, aquí, en este edificio, y esta noche; y que debe cambiar sus planes para la velada. Estas “localidades agotadas” son, sin embargo, sólo un pequeño espacio entre muchos otros. Y en el momento en el que lee el cartel, uno está parado frente a esa misma localidad que está agotada. Hay otros edificios a los que uno puede ir; de hecho, si uno insiste en ingresar en esta “localidad”, es probable que en otro momento le sea posible hacerlo.

Sin embargo, esto no resulta así en un “mundo agotado”, por la simple razón de que il n’y a pas hors du monde… no hay un “afuera”, ni una vía de escape, ni sitio para refugiarse, ni espacio para aislarse y ocultarse. No hay ningún lugar en el que pueda afirmarse con un mínimo de certeza que uno se encuentra chez soi, que es libre de vivir a su manera y perseguir sus propias metas, y de no prestar atención al resto de las cosas, considerándolas irrelevantes. La era que comenzó con la construcción de la Muralla China y la de Adriano, y que terminó con el Muro de Berlín, está definitivamente cerrada. En este espacio planetario global, ya no se puede trazar un límite tras el cual pueda uno sentirse verdadera y absolutamente a salvo. Y esto es definitivo: vale para hoy tanto como para cualquier futuro que podamos imaginarnos. Cada sitio concebible que uno ocupe en un momento dado, o en el que pueda ubicarse en otro, está indefectiblemente dentro del mundo, y destinado a permanecer en su interior para siempre, se entienda por esto último lo que se entienda. En este mundo agotado, somos todos residentes permanentes sin otro sitio a dónde ir.

De ese agotamiento uno puede darse cuenta desde adentro. No se trata simplemente de un nuevo producto del mercado de la información. Uno siente ese agotamiento, lo vive a diario, y se haga lo que se haga, esa experiencia del agotamiento no desaparecerá. Pobres de aquéllos que olviden tenerla en cuenta, o en su jactancia sueñen con que podrán desentenderse de ella. El despertar podría ser devastadoramente cruel, como lo fue el de la mañana de un 11 de septiembre para aquellos neoyorquinos que quizás pensaban que las cosas que ocurrían “allá afuera”, tras sus fronteras vigiladas, no afectaban ni podían afectar su bienestar, que todos los lápices necesarios para trazar el límite entre la buena y la mala suerte podían encontrarse de este lado de la frontera y que muy pronto el escudo antimisiles más tecnológicamente avanzado sellaría completa e infaliblemente esa frontera.

de la sociedad sitiada de Zygmunt Bauman


sábado, 28 de noviembre de 2015

Carlos Becerra



Carlos Becerra recibiendo premio del V Certamen Europeo convocado por la Federación de Funcionarios de la Seguridad Social. por el poema "Anábasis" que cierra "Ese punto preciso en el que encallas".


Rosellón – Viladomat (Barcelona)

Yo nunca estuve allí, quiero decir,
En aquel tiempo, porque no había nacido,
Pero a veces, cuando el otoño empuña
Su bandera granate
Parece que te incitara a volver
Donde nunca estuviste,
Posar frente al portal que fue nuevo entonces
Esperando quizás que una señal remota
Te muestre los orígenes,
La que será mi madre algún tiempo después,
Mientras oye en la radio
Que el Sabaté* volvió a fugarse,
Y prepara la mesa con afán diligente,
Colmando la vivienda de olor a bechamel.

*Quico Sabaté (1915-1960) Uno de los últimos guerrilleros urbanos que actuaron en Barcelona en la posguerra (Nota de autor)


primer poema de parte I (las casas que habitaste) del libro Ese punto preciso en el que encallas - Agalir Ediciones 2014

domingo, 21 de diciembre de 2008

Entrevista a Christian Bobin por Marie de Solemne




"Creo que para vivir –porque uno puede pasar por esta vida sin vivir, y es un estado sin duda peor que la muerte– hay que tener una cosa que, desgraciadamente, no es muy corriente, y se trata de una gracia. Para vivir, hay que haber sido mirado al menos una vez, haber sido amado al menos una vez, haber sido sostenido al menos una vez... Y después, cuando eso ha sido dado, uno puede estar solo... La soledad ya no será nunca más mala. Incluso si ya no te sostienen, incluso si ya no te aman, incluso si ya no te miran, aquello que ha sido dado, verdaderamente dado, una vez, lo ha sido para siempre. En ese momento, puedes ir hacia la soledad como una golondrina puede ir hacia el pleno cielo."


Este es sólo un párrafo. Si les agrada, no se priven de la entrevista completa:


www.terra.es/personal/javierou/con-bobin.htm

domingo, 6 de abril de 2008

Jorge Bocanera


bésale las piernas a la poesía
aunque diga que no/que aquí nos pueden ver
bésale las palabras hurga su lengua/hasta

que abra los brazos y diga ¡Santo Dios!
o hasta que santodios abra los brazos de
escándalo
bésale a la poesía a la loba
aunque diga que no que hay mucha gente que
aquí nos pueden ver/bésale las piernas las palabras
hasta que no de más hasta que pida más
hasta que cante



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viernes, 28 de marzo de 2008

Jorge Luis Borges


vanilocuencia

La ciudad está en mí como un poema
que no he logrado detener en palabras.
A un lado hay la excepción de algunos versos;
al otro, arrinconándolos,
la vida se adelanta sobre el tiempo,
como terror
que usurpa toda el alma.
Siempre hay otros ocasos, otra gloria;
yo siento la fatiga del espejo
que no descansa en una imagen sola.
¿Para qué esta porfía
de clavar con dolor un claro verso
de pie como una lanza sobre el tiempo
si mi calle, mi casa,
desdeñosas de plácemes verbales,
me gritarán su novedad mañana?

Nuevas como una boca no besada.

tankas

1


Alto en la cumbre
todo el jardín es luna,
luna de oro.
Más precioso es el roce
de tu boca en la sombra.


2


La voz del ave
que la penumbra esconde
ha enmudecido.
Andas por tu jardín.
Algo, lo se, te falta.


3


La ajena copa,
la espada que fue espada
en otra mano,
la luna de la calle,
¿dime, acaso no bastan?


4


Bajo la luna
el tigre de oro y sombra
mira sus garras.
No sabe que en el alba
han destrozado un hombre.


5


Triste la lluvia
que sobre el mármol cae,
triste ser tierra.
Triste no ser los días
del hombre, el sueño, el alba.


6


No haber caído,
como otros de mi sangre,
en la batalla.
Ser en la vana noche
él que cuenta las sílabas


Buenos Aires


Y la ciudad, ahora, es como un plano
de mis humillaciones y fracasos;
desde esa puerta he visto los ocasos
y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
me han deparado los comunes casos
de toda suerte humana; aquí mis pasos
urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
el fruto que le debe la mañana;
aquí mi sombra en la no menos vana
sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;

será por eso que te quiero tanto.

lunes, 3 de marzo de 2008

Isidoro Blaisten


el humor de los poetas


...el humor se parece a la poesía por su mecanismo. Es siempre, en esencia, una metáfora. Establece un misterioso nexo entre dos cosas aparentemente imposibles de comparar. Tanto el humor como la poesía encierran en su mecanismo el júbilo del descubrimiento. Pero mientras la poesía descubre, descorre el velo de la belleza, el humor desgarra el velo de la estupidez humana. El humor, como la poesía, no es algo que se explica. Borges dice que sentimos la poesía como sentimos la cercanía de una mujer, y agrega: “Hay personas que sienten escasamente la poesía; generalmente se dedican a enseñarla”. Yo estoy de acuerdo con Borges y tengo para mí que el humor es como la poesía, de alguna manera , nos ofrece un ordenamiento del caos, quizá la única forma de ordenamiento, la única forma de salvación, la del absurdo... ...Sé que la poesía conduce a la locura y que un poeta es como un cartero que corre envuelto en llamas, alguien que corre envuelto en fuego con algo en la mano que tiene que entregar”.


sucedió en la lluvia (audio)