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domingo, 11 de agosto de 2019

jueves, 25 de diciembre de 2014

Jorge Rivelli


bajo la luz de la niebla

noche inesperada
con niebla y sin luna
al fin
ahora puedo ver
todo más claro
sé quien soy
le doy piés a los zapatos
piernas a los pantalones
brazos al saco
voy a contestar cartas
y nis preguntas
el amor
es un paraguas iluminado
en el fondo de una botella
la muerte
caballo de copas
sentado en bastos
robando el oro
saboreando la espada
la soledad
es el trabajo
de negociar
con fantasmas
ser profundo
es como vivir ahogado
en el fondo de la pileta
una sombra tu voz
la extensa cabellera
de los hechos
certeza implacable
para sacar pecho 
y tragarse la noche
el dolor
exagerado protagonismo
del nervio ciático
la pérdida
quedarse
con los bolsillos
vacíos
ante tanta insistencia
sí... sí...
soy un cobarde
hasta que
que se vaya la luz.

de manhattan gandhi - la porteña 2014

miércoles, 1 de octubre de 2014

Jorge Rivelli


Rivelli combina fórmulas de brebajes clásicos: tequila, whisky, ajenjo, cerveza, cocoroco y otras pócimas con el viaje hasta el fondo de la botella. De dónde se viene no es lo que importa. Ya se está ahí. Y uno sabe que está ahí, en el más descarnado vuelo poético y sin lamentaciones: 

el alcohol vespertino
late otra vez
maldita música
entra y sale de la celebración 
coronada de castigos
entonces insisto
con los mismos hechizos
mujeres vampiresas
mujeres meretrices
mujeres clandestinas
mujeres inmortales
miran el fondo de mis ojos
perfectos para la noche
de luces abiertas y
el contorno colosal
de buenos aires sin manchas
y así te bebo
beligerante baba
bisagra viscosa
líquido luminoso
que escapa de la agonía
por el costado del vidrio
que encandiló mis labios
copio los versos
como falsa enmienda
herido & desierto bar
de figuras dilatadas
repito en voz alta
cada bebida encendida
que me nombra en silencio
para evitar en vigilias
esa antigua soledad
de un coro de demonios
que cantan en domingo
la sal reproduce el estaño
los versos las copas
y cada mujer desnuda
que danza en escena
es el engaño al ojo
un centro de tormenta
para un final fatal
el fastidioso fracaso
del poeta vedado
de lluvias y lágrimas

como una voz en la celda de la mente el espíritu del licor alimenta el vacío del cuerpo en la soledad de las páginas en el cerrado mundo manchado de lastre en los nervios lúdicos colgados del espejo reflejo de círculos de trenes y puertos que flotan en el cielo y la sombra de siempre nublando los ojos del futuro por eso la necesidad del trago para ofrecer el descanso de los mortales mansillados

baila baco baila - Editorial La Porteña 2013 - colección acento urbano


lunes, 26 de mayo de 2014

Jorge Rivelli


la cerveza tibia es una buena bebida para las moscas monótonas que revolotean alrededor de mi cabeza en llamas en esta tarde de verano sin un alma en pie sed que hunde sus garras en la garganta agotada frente al mozo del solitario bar del andén en este pueblo bonaerense que cree que las moscas son ángeles curadores de los habitantes del purgatorio magistral muerte en escena se repite parpadea destellos de huesos plásticos hasta quedar calcada en la retina la barra la hilera de vasos vacíos el último casi lleno y yo parado mirando por la ventana los rayos de sol cocinando el cemento gris y la tierra en un profundo silencio mientras beben mis demonios pienso si es posible que ellos también sean curadores o sólo guías del séptimo círculo del infierno o la extensión de la realidad cotidiana  

de baila baco baila, La Porteña - 2013