Una nube de silencio
disuelve sus gotas
en el sonido del tiempo,
entre sus ribetes
alucinaciones de mármol
respiran por los huecos
que deja la resaca
de su vaivén.
Una silueta
se dibuja
en los rincones del deseo,
el engaño
rechina los dientes
como ratas erectas.
Un vendaval prófugo
anida
detrás de las paredes
de mi planeta,
los rizos del sol
se despeinan clausurados
y el futuro inventa adjetivos
como maraña de huesos.
---------
No tengo paz ni guerra
negociando
con la estrella apagada
que me alumbra.
Escucho un aleteo de luces
de rapiña
con la voz de su prisión
volando libres
en su sentencia
como gritos clavados
en la noche.
Voy quemando días raquíticos
en las brasas congeladas
del olvido.
El metal de mi piel
cicatriza con los velos sedantes
que cura la calma.
No tengo odio ni llanto
para regalar, en la gama de los grises
tampoco intento mendigar
mas muertos a mis llanuras,
ni orgías de silencio y ausencia
encerrándome
en un círculo vicioso,
ya ni siquiera tengo tiempo
para que me deshoje una margarita.
------
El viento escribe
historias inéditas
detrás de los sueños,
dejan huellas ajenas en mí
que nunca comienzan.
En las noches de tres lunas
mi voz tiene contracciones
cada cinco minutos
de mis palabras brotan seres
ellos desatan abismos
de alto voltaje
encerrados bajo siete llaves.
Los faroles
prenden suspiros alucinados
y angel perdido
en mi soñar
me ha tomado rehen.
http://8pmpoetasdemoreno.blogspot.com.ar/2012/06/eduardo-esposito.html
sábado, 8 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
En la fragilidad de la palabra... Elisa Dejistani
En la fragilidad de la palabra
me resguardo de mí misma:
sicario
con el que deletreo mi costado izquierdo
mientras el derecho se llena de manchas
y arrugas
y puntos suspensivos
Por eso la bestia que me habita
ataca a mi sombra
la retuerce
mastica el alto rugido de la sangre
y por fin
se entrega
Dualidad del silencio
Botella al Mar - 2009
me resguardo de mí misma:
sicario
con el que deletreo mi costado izquierdo
mientras el derecho se llena de manchas
y arrugas
y puntos suspensivos
Por eso la bestia que me habita
ataca a mi sombra
la retuerce
mastica el alto rugido de la sangre
y por fin
se entrega
Dualidad del silencio
Botella al Mar - 2009
lunes, 13 de agosto de 2012
Hilandera del viento - Alba Estrella Gutierrez
vuelvo a ese lugar
donde los sueños son regreso
tiempo de mitades
indescifrable desconcierto
con la piel cosida de silencios
a despertar los ojos del asombro
y caminar mi propio vuelo
acepto la soledad de dios
y todo mi infierno
con la rendición de un pájaro
vuelto de espaldas
sobre el olvido inapelable
de mis alas
porque soy mi dolor
mi alegría de ser
hilandera del viento
vuelvo
a ese lugar de espejo necesario
al paraíso irrenunciable de la infancia
y vuelvo a mi voz
grito de luz en el abismo
donde los sueños son regreso
tiempo de mitades
indescifrable desconcierto
con la piel cosida de silencios
a despertar los ojos del asombro
y caminar mi propio vuelo
acepto la soledad de dios
y todo mi infierno
con la rendición de un pájaro
vuelto de espaldas
sobre el olvido inapelable
de mis alas
porque soy mi dolor
mi alegría de ser
hilandera del viento
vuelvo
a ese lugar de espejo necesario
al paraíso irrenunciable de la infancia
y vuelvo a mi voz
grito de luz en el abismo
miércoles, 1 de agosto de 2012
Marina Kohon
las medias tintas no existen
No hay medias tintas
si te dejás, estas cosas se llevan
tu carne en jirones
tus pedazos de días y de noches
saltás
o el tajo se abre
hasta tragarte
caés atrás lo que no es
los ojos de arena
los besos nacidos del caos
y de las cenizas
el futuro de un espejo negro
y saltás
y adelante hay sólo un cuerpo
flotando entre hielos
y sabés
que habrá ardor por despertar
de otro tipo de muerte
que ese es el precio.
No hay medias tintas
si te dejás, estas cosas se llevan
tu carne en jirones
tus pedazos de días y de noches
saltás
o el tajo se abre
hasta tragarte
caés atrás lo que no es
los ojos de arena
los besos nacidos del caos
y de las cenizas
el futuro de un espejo negro
y saltás
y adelante hay sólo un cuerpo
flotando entre hielos
y sabés
que habrá ardor por despertar
de otro tipo de muerte
que ese es el precio.
domingo, 29 de julio de 2012
movimiento - Irene Gruss
Una mujer sola frente al mar
es más majestuosa que él.
Puede pasar una gaviota
augurando la muerte
o puede caer el sol humedeciendo
las lonas de las carpas
hasta apagarlas,
pero una mujer
frente al mar
mece su soledad como una dueña
y no se estremece.
La luz
del mar tiene la importancia
y el movimiento de su ánimo, de su alma.
El viento suena alrededor
de la mujer
y la despierta:
ahora se trata de la playa sin luz, una mujer,
el sol caído, el sonido del mar,
carpas levantadas,
el viento que lo da vuelta
todo.
Ir a descargar
sábado, 28 de julio de 2012
como golpeando a una puerta
Agradezco a la Señora Irene Gruss la publicación, en su blog: El mundo incompleto, de los poemas:
Costado oscuro
Vida útil de las piernas
Parto
http://elmundoincompleto.blogspot.com.ar/search/label/ALICIA%20B.%20PASTORE
Costado oscuro
Vida útil de las piernas
Parto
http://elmundoincompleto.blogspot.com.ar/search/label/ALICIA%20B.%20PASTORE
Alba Estrella Gutierrez
a veces
el dolor es una voz
antiguo pulso de la memoria
un ruido en la noche
descalza el miedo de unos ojos
que no estarán
y uno se apequeña como un fugaz olvido
a veces se pierden los espejos
y el rostro cae despacio
y dios se ausenta por un rato
el dolor es una voz
antiguo pulso de la memoria
un ruido en la noche
descalza el miedo de unos ojos
que no estarán
y uno se apequeña como un fugaz olvido
a veces se pierden los espejos
y el rostro cae despacio
y dios se ausenta por un rato
viernes, 27 de julio de 2012
pequeño holocausto - Gisela Galimi
No hay bombardeos
ni estrategias,
ni generales,
ni hombres,
en tu guerra niña.
En tu pequeño holocausto
infantil y femenino
sólo existió
un coche de muñecas
que abandonaste
a cambio de salvarte
y una maestra que te dijo
que tu casa no era tu patria.
ni estrategias,
ni generales,
ni hombres,
en tu guerra niña.
En tu pequeño holocausto
infantil y femenino
sólo existió
un coche de muñecas
que abandonaste
a cambio de salvarte
y una maestra que te dijo
que tu casa no era tu patria.
jueves, 26 de julio de 2012
Poema III - Carlos Alberto Pasqualini
Veladuras
cubren
la morada
de los palimpsestos
un árbol roto
me visita
por las noches
en silencio
trae las letras
que perdí en sus huecos
lleva mi alma
despacio
hasta el límite justo
donde nace la palabra
Más allá
despierto
en el cruce imposible
de todos los caminos
cubren
la morada
de los palimpsestos
un árbol roto
me visita
por las noches
en silencio
trae las letras
que perdí en sus huecos
lleva mi alma
despacio
hasta el límite justo
donde nace la palabra
Más allá
despierto
en el cruce imposible
de todos los caminos
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Pasqualini Carlos Alberto,
poesía
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