sábado, 27 de julio de 2013

Rolando Revagliatti

Nos trajo el trolebús

Un trolebús, no para todos destartalado
nos dejó de a pie cuando nacimos

no menos de a pie que a aquellos
que no llegaron a propiamente nacer

aunque aún más de a pie fueron dejados
los que apenas después de propiamente nacer

murieron.

En sueños

Condeno a tipos y a tipas
en los grumosos, enervantes sueños
pelados de escenografía, de ínfima trama

y entretengo pelafustanamente discurriendo
ensalzando, pontificando

y aturdo cuando me desquito quitándome
aullidos y multiformes destemplanzas
-desnudo lloro odiando-

y unos desasosiegos vándalos cercados
por el pudor



Cómo sopla el serpentino cuando no canta el gallo - Vanesa Guerra

Escritura que se desliza con la sutil ligereza, la atrevida precisión de un bordado y velocísima en ráfagas de viento y luz, traduce la fijeza de la pampa áspera en dimes y diretes, cabos sueltos y rabos encontrados, chispas, fogonazos, fuegos lares, calma chicha, chicharras, noches infinitas en el canto de los grillos.
Vanesa busca -y encuentra- la estrella de la síntesis, la salvaje alborada, el resuello, la flecha del centauro en la constelación. Y nos entrega un diamante, una diadema, una diáspora incumplida también. Un sueño que va del polvo al polvo.
Como quería Martinez Estrada, mira con los ojos del que se queda cuando el tren se va. Teresa Arijón

¿qué cosa es una cosa sin su dueño? una cosa suelta? una cosa guacha?, vaya a saber que es una piedra, por ejemplo, que está o no está y lo mismo da porque nos ignora; porque aún sin nosotros perdura y seguirá su camino de piedra sobre nuestro cadáver; pero las cosas abandonadas andan como sombras de lo que uno fue, son aullido que busca el nombre propio entre la oscuridad; Don Mateo cree que es una piedra y cuando muera nos quedaremos y te quedarás sin luz y sobrará otra casa. Esta casa ahora es de nadie, huérfana, guacha, sin heredero, y posible es su destino de piedra, algún día el pueblo entero será un cementerio de piedras, más grandes, más pequeñas, más redondas, más bajas, más frías, más soleadas...
Cosas y casas sin alma deambularán su presencia en cada noche/ noche que abarca al mundo sin voluntad ni propósito/no le soples la vela, mandinga que ahí dio con nueva carta y papel

de Cómo sopla el serpentino cuando no canta el gallo, Vanessa guerra

Editorial Bajo la luna 2012


domingo, 23 de junio de 2013

Eugenio Polisky

lenguaje

hay un lenguaje que habla
en la nitidez del símbolo
en el desorden de la luz
en la soledad de una silla o el recuerdo de una copa o la decisión de languidez 
                      de un mantel 
en lo que vive en el salero o se econde en el remolino del pan o grita como un 
                      eco desde el fondo de una botella de vino
o de sangre
o de angustia

de silencio en la nada luz, textos intrusos, 2013


María Elena Rocchio

XXVIII


A Luis Raúl Calvo

en tiempos de piedad
caricias deshilachadas
envuelven la noche
el fruto del poema se desvela
                                   /en otros ojos

en el silencio del espíritu vuelvo
a la sensualidad del mar

luego el invierno llega
el tiempo pasa

la arena es siempre otra

Luz indefensa - ediciones Generación abierta 2009


profecía - Gabriela Delgado

Puede predecir la noche
en el vuelo de los pájaros
a contramano de la brisa.
Un augurio de sombras
en el dintel de la puerta
ensayando llaves.
Jadea la marea su presagio
de errantes arenas.
Siente el desenlace
en la mirada vidriada
de su espejo.
Conoce la profecía
tallada en la loza del sepulcro.
Mientras la ignore
no será cierta.

La vida es otra cosa (ediciones El Mono Armado 2008)


domingo, 26 de mayo de 2013

oscuro portal - Ernesto Goldar

Caminamos la noche, 
caminamos en la noche
y obedecemos la umbría de los árboles, 
las raíces custodiadas,
las formas nocturnas en su recogimiento
cuando las calles concentran su existencia
en alguna fuerza que cree y nos sitúa,
la savia y la naturaleza, 
las palabras sin reposo
de quien te canta
en medio de la noche. 

En voz desmayada y baja - Vinciguerra 2009

Lila Zemborain

un escalpelo 
hurgando en la
humedad de mi tibieza

Hoy soy solamente eso

Un escalpelo
hurgando en la 
humedad de mi tristeza

"ábrete sésamo debajo del agua" ediciones Último Reino 1993

sábado, 18 de mayo de 2013

mujer 2 - Ana Guillot

a Guadalupe Wernicke

La baba de ese beso
la saliva en la espalda
en la vagina
la yerma lascitud
de haberse equivocado
de hombre
los corpiños al borde
de la cama
las enaguas que retienen la seda
no hay canto primoroso
no hay gemido grito rasguño gutural
espasmo
no hay nada
hay la pared y su humedad
como un augurio
el olor hueco de sus crines
sobre el desaguadero
ella tensa las manos
en el hierro
se sujeta de la cabecera
él empuja la queja más dolida
ella hace silencio
los corpiños al borde de la cama
una ladera montañosa
la roca de por medio
(haberse equivocado de hombre)
el hueco de las crines
no hay roce caricia extremaunción
no hay nada de nada
se encoge frugal ella
él avanza las crines y el quejido
taladra la madera del abdomen
los músculos más tiesos
se agigantan
las noches
pesadillas del aire la baba en los pezones
nada de nada
en el vejamen sólido
en el entretejido de las mantas
ella reza para que pase pronto
él oscila las crines
la masa de su cuerpo
no hay más techo no hay sigilo
no hay ternura
no hay nada de nada
ni acaso rebelión
habría
él se come la zarza en ese grito
ella detiene el rezo
él bosteza
ella gira en la cama
el pueblo es un espectro
una calavera amenazante. 

de "el coro" de "la orilla familiar" Botella al Mar 2011

domingo, 14 de abril de 2013

canto I - vigilia - Luis María Sobrón

te inventé 
en olas del impávido mar,
cuando el día
jugaba el valor de mi yo
en la entrega.

inventé para vos
el camino de la rosa,
para descubrir en cada pétalo
el mandato de tu origen.

En la orilla del mundo
donde el límite ya no existe,
mis pensamientos en penumbra
te miran por dentro.

Con párpados abiertos,
te ofrendo la blanca orquídea
en la morada garganta de la noche.

tu voz, mi voz - Vinciguerra 2006

sueño ritual - Gianni Siccardi

ella duerme 
y sueña conmigo.
un sueño hermoso
en que le entrego un frasco.
Resplandece la atmósfera.
muda escena
transcurre en un espacio
envuelto en luz dorada.

Oh, los sueños rituales.
Finalmente
despierta conmovida
estira el brazo y toca
la almohada solitaria.
Intemperie sin fin.
En la vigilia
ambos estamos solos.

La Soledad habitada - Gianni Siccardi (selecciòn de Ofelia Funes - 2011)