miércoles, 9 de octubre de 2013

Lucas Magistris

¿pero cómo es que un hombre malo comprende el crítico camino de la transición?
Se trata de un clic, de un chispazo que de golpe nos alumbra. Un instante único e irrepetible. A todos nos toma por sorpresa; su contenido es esencialmente el mismo, pero la forma en que irrumpe, no. Un hecho trágico, una plática agria, un sobresalto, una decisión mal tomada, miles de situaciones pueden servir de disparador. En mi caso fue aquel cielo primaveral el que agrietó los parámetros de mi ser. Pero no todo, si no una minúscula parte en donde parecía arquearse. Aunque no, era una leve fractura. Una fractura en el cielo. Tenía la forma de una hoja de cuchilla y estaba en el cielo. Era más opaca. Se asemejaba al contraste de azules de los mapas que presentan distintos tonos según la profundidad del océano. Me gustaría tener las palabras justas para mostrarles cuál fue mi sensación entonces. Fue como si una descarga eléctrica me trajera de improviso a la vida. Lo que tan solo segundos antes me parecía inconmovible ya se ponía en duda, y esa duda no tardaba en transformarse en incertidumbre, y luego en quiebres con la realidad. Yo estaba allí contemplando esa fractura en el cielo y al mismo tiempo estaba desplazado unos centímetros. Era como si fuera dividiéndome en decenas de capas, cada una más liviana y transparente. Mi existencia comenzaba a multiplicarse por el vergel. Cada nuevo hombre que se desprendía de mí era más etéreo, más traslúcido…


Fragmento de “fractura en el cielo” cuento atesorado en “el desenjaulado” de Lucas Magistris – 13 mil pájaros ediciones

sábado, 5 de octubre de 2013

Jorge Andrés Rosker

el cielo de maschwitz

que no se insolente
el ecuánime murmullo
de la mañana
que no he podido
perseguir el pájaro temprano
ni la luciérnaga tardía

que no se insolente el día
para que pueda estar
preguntándome la noche
todavía

la inmaculada poesía de maría

a veces se proponía
un efímero dolor
una aventura
maría
y otras
con adjetivos sustantivos
desproporcionados
una cosmogonía
maría
poesía brutal
y le decían
brutal
y ella solo reflejaba
maría
algunas noches de malas compañías

informe

no existe la humedad de Londres
ni la sangre de new york
el aire
           transcurre quieto

se extinguieron los hurones
los vendedores de indultos
los reyes ambulantes

no tienes ventana para dar
con tu propia espera

dont worry
bebe tu cerveza

y serás salvo

de Letrosidades de Jorge Andrés Rosker, imaginante editorial 2006

sábado, 28 de septiembre de 2013

Patricia Veròn

Un anciano maneja el colectivo
concentrado en la ruta
los cruces, el que para
dicen que no hace falta pensar
si a esa altura todo es mecánico
pero si no piensa y todo le sale bien
¿Qué es lo que de verdad hace?
Tal vez no escucha pero sueña
con una música pero otra música
suena y no la quiere y la deja sonar
molesta en su repetición
convenciones sobre el amor y el olvido
le queda un tramo más para la terminal
así que la música soñada
es su certeza

atrás
un pasajero joven
copula con una sirena
se empantana en la sensualidad
melódica del canto
los ojos blancos
la hediondez de los barcos
encalados en sal
la humedad de los cuerpos en reservorio
contra un calor furioso

una mujer duerme
en el cansancio físico de otra
mañana no ésta
tirando hacia adelante
su deseo

ninguno se mira

en el colapso de sus respiraciones
que empañan el vidrio
yo invento
lo que el anciano sueña
el joven silencia

la mujer desea.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Emboscadas, Amores y Patrias - Roberto Romeo Di Vita

Que se rechifle el viento en los algarrobos, que sople el viento en el maizal dorado, que se rechifle el viento que juega con el sol y las nubes. Ya están llegando las carretas de Cuyo.
Las mulas de San Juan entraron por miles en los corrales de la casa a construir.
serán excelentes las remesas de millares, enviadas las minas del Alto perú.
Se esta construyendo una hermosa Casa grande, con piedras y cerámicos de Andalucía; llegaron guardadas com o un precioso tesoro luego de la larga travesía oceánica. Los cultivos han sido benéficos este año en los valles salteños, no faltará tabaco y maiz y carnes y mantas y vino patero y cuero crudo para las monteras y hermosas blusas, para las jóvenes de ojos blancos de la quebrada. 
La aloja será más dulce y el carnaval o misachico estará a la orden del día con todos los colores del arco iris, para hacerle una sinfonía al canto carnal de la tierra, aunque el Virrey y los regidores lo prohiban.
Porque hay lugares de la quebrada y de los valles donde las tropas de los servidores del Rey no pueden llegar, ni conocen. 
Las gentes de Martín lo saben y es parte del secreto de los pueblos. 
No hay como el misachico para despertar el fruto palpitante de la piel regada por el amor y el canto. Las mujeres del lugar lo saben, los hombres del lugar lo saben, los protoguerreros del lugar lo saben...

Emboscadas, Amores y Patrias - Roberto Romeo Di Vita (La luna Que - 2013)


sábado, 21 de septiembre de 2013

Amadeo Gravino



gato y ángel

él sabe:
al llegar lo recibe con maullidos,
¿el gato está esperando para tocarle el alma
con ojos dónde se mira el cielo?

este gato es muy ágil, se mueve todo el dìa,
pasea orejas, bigotes y hocico;
de noche, ¿le brinda abrigo
con el calor de un cariño?
este gato es libre y ha elegido ser su amigo, 
no usa máscaras, charla con sabios, 
vive eneamorado de la luna
y es feliz jugando solo o durmiendo al sol
mientras duendes le cantan al oído.

2

él sabe que su gato
nunca explotó a otros gatos,
no los envidia ni les muestra las uñas,
que visita rincones con prudencia, elegancia
y sin melancolía

mirándolo vivir él ha comprendido:
cada gato es un ángel,
por eso soñamos vivir como los gatos, 
                        retornar al origen

calidoscopio del poeta joven - La luna qué 2017



4 – Hoy el sol es títere
que asoma su melena dorada
y acaricia techos/
glicinas/el pasto/los cipreses.

miro los gatos
en las cornisas,
palomas duermen
entre las sombras,
miro los gatos

Más allá de la Vuelta de Rocha
hay ropa tendida en la vereda
entre casas de chapa
y muelles de madera podrida.

La tarde tiene
cielo en los ojos,
grillos,
           mariposas,
y en su piel,
                    luego,
                    brillará la luna.


de “Imágenes virtuales” Amadeo Gravino (La Luna Que – 2013)

martes, 17 de septiembre de 2013

Jacobo Rauskin


La noche

Cincuentón, pronto sexagenario,
sin prisa, sin tugurio a modo de oficina,
dejo hablar a los años en Arcadia.
Al viento dejo hablar,
dejo hablar a la noche donde quiera
mi temblorosa estrella
que algo también en mí se estremezca.
La noche pide pan, pide vino.
Pide más, pide un pedacito de muslo
y sienes pétalos y pezones flores.
Quiere el cielo y la tierra.
Quiere constelaciones.
Quiere la flor del sexo, la pide
con la orquídea que sirve de rima y nexo.
Y el amor la confunde como siempre.

Y el amor la ilumina con un beso.

lunes, 16 de septiembre de 2013

cómo entra la muerte - La tana Pasquini


¿Cómo entra la muerte así por la ventana?
con su pulmón de fango
degollando la madrugada
con su avidez de tragaluz
con el hijo amortajado colgando entre las piernas
ahora viene
de Agosto imperturbable 
avanza 
con un ramo de fuego sobre el pecho 
con su medio cuerpo de loba
desbaratada 
enciende las quemaduras de la noche
finge ceguera de cíclope
guarecida en tu osamenta
escarba palabras para decir el ataúd que te nombra
enardecida
abandona tu rostro en los espejos.

Lapasquini-
(de -A mansalva-)

sábado, 14 de septiembre de 2013

María Mascheroni


es como no haber aprendido nada
encolumnados de este modo en las desapariciones
violentos y vedados vástagos crecen por doquier
dejan su semilla aún entre las piedras y la arena
y cómo tratar tanta insolencia y bravura

es la narración que no termina
sin maestros en esta historia de hijos cansados

sólo un pequeñísimo pájaro en lugar del paso próximo
extinto    cantando para sí

como los nuestros

domingo, 8 de septiembre de 2013

Apenas - Yanina Audisio

Apenas un error de la luz
Un hilo tenso
Inmóvil
El dolor ocupa el lugar del aire
El dolor ocupa la muerte de las horas
Apenas el asedio del mundo sobre mí
Obra su arraigo
El dolor
No duerme
El dolor 
Hace una mancha
Mi asedio sobre el mundo
Ya hiriendo lo tenue
Y para qué despertar hoy
Para qué este cuerpo con mi forma
No se acerca nada a oler
Cómo está de solo el pájaro
Que es mi parte que hiere al mundo
Que es el mundo lastimando en mí
El pájaro no sabe callar y dice el dolor
Apenas la quietud
Apenas nada
Ni un paso alrededor
Ni una pausa sobre el pico
Hundiéndose
En la carne cada vez más pequeña
Apenas la oscuridad en falta
Apenas mis ojos
El dolor
Apenas los intrusosConfundiéndose
El dolor
Apenas mi resto
Apenas
todas las cosas perdidas

la noche en los perros - Expreso Nova Ediciones 2013


sábado, 7 de septiembre de 2013

"de rayo en fiesta" reseña de Germán Cáceres

"el grito" Edward Munch
Mi agradecimiento a Germán Cáceres

Hugo Toscadaray en el notable texto de la contratapa afirma que éste “es un libro de la madurez, pero de una madurez apasionada, no exenta de equilibrismo en el desfiladero, no ajena al baile casi fatal junto al abismo”. Es que en este poemario firme y contundente la vida sería un simple intervalo entre la nada y la muerte ineludible (o sea, otra vez la nada). En ella hay dolor, llaga en el alma solitaria (”que le hurgue la pena, /que rasgue a lo ancho /su impronta /que hunda su diente de vampiro /hasta el hueso”), porque en sus versos subyace el rechazo ante el horror inexorable que el hombre finalmente debe enfrentar.

La sutil poesía de Alicia Pastore exhibe su fina sensibilidad, que rechaza las expresiones directas o explícitas, y opta por alusiones sesgadas (“los trenes van /y nunca regresan /en el último /partí hace tiempo…”) En su llanto desgarrado, pero pleno de belleza, anida un sentimiento trágico de la vida.

Refleja, además, el martirio del insomne que, mientras se debate en las tinieblas, “un punto de fuga /lo sorprende al alba, /se parece a la muerte…”

Por una suerte de sinestesia de rayo en fiesta evoca la angustia del célebre cuadro El grito (1893), de Edward Munch.

En “la palabra” se manifiesta una suerte de veneración a la potencia y a la carga metafísica de la misma, en tanto “en obscenidades”, se aloja una serena sensualidad.

Se está ante un libro en el cual la desolación y el hastío existencial dan paso a una poesía de indudable calidad.


Germán Cáceres es autor de cinco ensayos de historietas, tres libros de cuentos, dos novelas, tres libros de literatura infantil y juvenil, cuatro obras de teatro y dos compilaciones de cuentos. Recibió Mención de Honor Premio Municipal en Cuento. Obtuvo cuatro “Fajas de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores”. Mereció Mención de Honor en el Concurso Internacional de Ficción sobre Gardel (Montevideo- Uruguay). La Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le otorgó el 1er. Premio Especial “Eduardo Mallea” por su ensayo La aventura en América. En octubre de 2002 fue premiado en el concurso de cuentos “Atanas Mandadjiev”, celebrado en Sofía, Bulgaria, y recibió el título de Gran Maestro del Relato Policial. El 5 de agosto de 2003 fue nombrado socio honorario de SADE.