domingo, 10 de mayo de 2015

absinthe o la fee verte


Abro mis párpados.
Es de nuevo la mañana clara cuando todo inició.
Luego la tarde tibia, luz tenue y dorada.
Cierro mis ojos.
Había algo de sol en invierno.
Sus ojos, su cabello como el cielo,
tarde transparente como una marquesina sin color.


párrafo del poema Absenta de Juan Alberto Corrales, poeta costarricense

Juan José Saer



La orfandad me empujó a los puertos. El olor del mar y del cáñamo humedecido, las velas lentas y rígidas que se alejan y se aproximan, las conversaciones de viejos marineros, perfume múltiple de especias y amontonamiento de mercaderías, prostitutas, alcohol y capitanes, sonido y movimiento: todo eso me acunó, fue mi casa, me dio una educación y me ayudó a crecer, ocupando el lugar, hasta donde llega mi memoria, de un padre y una madre. Mandadero de putas y marinos, changador, durmiendo de tanto en tanto en casa de unos parientes pero la mayor parte del tiempo sobre las bolsas en los depósitos, fui dejando atrás, poco a poco, mi infancia, hasta que un día una de las putas pagó mis servicios con un acoplamiento gratuito —el primero, en mi caso- y un marino, de vuelta de un mandado, premió mi diligencia con un trago de alcohol, y de ese modo me hice, como se dice, hombre.


fragmento de el entenado - 3ª edición - Seix Barral, 2002

sábado, 9 de mayo de 2015

Celia Clara Fischer


La poesía
se explica
como un día
               con la madre
un día de otros tantos días en su casa
es verano
ella está en la cocina
               y yo en el jardín
la veo      no me mira
qué hace
               no sé
hay un rebaño
               de compromiso entre
                          nosotras.


http://celiaclarafischer.blogspot.com.ar/


domingo, 26 de abril de 2015

El misterio posible - María Elena Rocchio


“Las ceremonias son alfileres/clavados en el aire/para herir el silencio” dice María Elena Rocchio y tiende ante nosotros su ceremonia de escritura develando el misterio posible.

Débora Di Iácono nos adelanta en el prólogo: El poema cercano a la plegaria, su hermana.

Y también Marcos Silber nos anticipa su ceremonia de entrega: Su reposada belleza nos remite al templo…

“El mantel de la mesa/de mi madre/ángel que todo sabe/y todo calma”
La religiosidad sobrevuela la poesía de María Elena Rocchio y cae en la palabra reveladora: “cuando se tuvo amor se tuvo todo/hay un dios en la puerta de la casa”

La duda muere con la muerte: qué habremos de salvar/el yo, el otro, el alma, la materia?/qué pirueta divina nos espera/por fuera de los libros/
Yace Hamlet en lo profundo del mar/sereno en la poesía del ángel?/una caricia de sal en los ojos/de los que llegan a destino/si todo muere/la duda también.


Y si es en la palabra donde encuentra alguna verdad y nos la ofrenda, en la hondura de su recuerdo de las horas pasadas y futuras sabe que algo más fuerte, más poderoso, más cierto se impone, el deseo: cuando anochece/las palabras se abren al deseo/se desliza la lluvia/del otro lado de mis manos/mis libros no saben/de la íntima sed… 

© María Elena Rocchio, 2014

domingo, 19 de abril de 2015

vinopoesía



León de Greiff
Medellín, Colombia- 1895 – 1976
Doble canción:
                                                                                             
Tengo una sed de vinos capitosos
-venusino furor, pugnas salaces,
ojos enloquecidos por el éxtasis,
bocas ebrias, frenéticos enlaces…

Eurípides

“Donde no hay vino no hay amor.”

Jorge Teillier
Chile - 1935 - 1996
Poema del vino:

Silencioso en el umbral de todas las puertas
el ángel rojo del vino espera.
Y espera al principio de todos los caminos…

Luis Benitez
Buenos Aires, Argentina
Oh! Trae el vino negro:

¡Oh! Trae el vino negro,
que lleva su bosque, la tierra con muertos y vírgenes cegadoras
en un caudal desesperado hasta mi boca…

Jaime Dávalos
Salta, Argentina
Temor del sábado:

El patrón tiene miedo que se machen
con vino los mineros.
El sabe que les entra como un chorro
de gritos en el cuerpo…


Armando Tejada Gómez
Mendoza, Argentina - 1929 - 1992
Carta de Vinos:

…La memoria del vino, es la memoria
del labrador de pámpanos y estrellas
que un día, ya de pie, mató al olvido
y se vino a zancadas por la tierra…

edición especial de Isla Negra 220 de enero del 2010

vinopoesía - edición especial Revista Isla Negra

jueves, 16 de abril de 2015

Lucía Serrano


transmisión

Fue en el borde exacto del abismo,
no en las orillas de un río manso.
Fue entre conversaciones olvidadas,
no en el sentido de las palabras.
Fueron signos navegando sus dominios,
los que me concedieron una naturaleza deseante.
Ame, la cárcel de ese ministerio.
Tanta libertad, encadenaba la vida de un ser solitario.
A veces, quedábamos a solas, tú y yo entre montañas,
amaneceres y océanos abiertos.
Siempre me enamorabas, me enamorabas, me enamorabas.
Inclinación natural a las transparencias.
Una mujer extraña, ángel o demonio,
a punto de ser castigada permanentemente.
No pacta con los hombres en contra de los hombres.
Le fue prohibido.
Difícil arte, transmitir las veladuras.

del libro “Blues para la Corona”

un verdadero infierno

Siempre
             un recuerdo
             recuerda
a mis antepasados
             muertos.
Después,
               la lluvia
               lava
todos los ensueños.
Ya no busco a dios
     entre las ruinas,
             ahora
   lo siento más alto,
             el cielo
             es nuestro
Camarada de redes,
       pescadores,
              pescando
                   signos
                      inciertos.
Capitanes
       que abandonaron
                el barco
       para seguirnos.
Un verdadero infierno.


poema inédito

domingo, 12 de abril de 2015

Irma Verolín


Dice que no quiere morir
y lo dice en medio de cualquier conversación
mientras acaricia el borde sedoso de la frazada al pasar
así
soltando un apretado pensamiento
que no termina de ser pensamiento
en el interior de su desmoronada cabeza
frase mordida que al ser soltada
despedaza el aire de esta habitación
donde todos respiramos mirándola a ella
que acaricia el borde de la frazada y habla.


de “de madrugada” Irma Verolín – Ediciones Del Dock, 2014

viernes, 13 de marzo de 2015

Rodolfo Godino


El escindido

 Nadie conoce como yo
la partición del alma.

No hay escándalo allí,
sólo pausa, música
no danzada todavía.

Ocurre pocas veces, como llorar

o morir.


Materia prima


Haber guardado sentimientos
(tu figura en el páramo
de la mente) es mi riqueza,

es mi alegría la lealtad de las lágrimas
y lo que se aparta del cuerpo
para entregarse como tema:

gran máquina soy moliendo

mis huesos como ajenos escombros.

gracias a la SEA y a Página de Poesía

Silvia Castro


Laica

yo tengo una perra con un solo ojo
como la de Cartier Bresson
ella no captura el instante
sino la mitad
por ejemplo
tus manos en alto
se vuelven una sola
que muestra la palma
yo te apunto con mi Laica.
ella le ladra al futuro que pasa por tu mano
es un viaje del azar que no se detiene con Dios
tu mano se ha vuelto inmortal
y yo vivo en la mitad de tu vida
estás detenido en el espacio
Laica te mira a través de la burbuja de vidrio
vamos a casa
te dice
no todos los perros van al cielo
la burbuja brilla como la aureola de un santo
pero es sólo casualidad

no se puede rezar con una mano sola

gracias a la poeta Daniela Scagliola

domingo, 8 de marzo de 2015

Zulma Fraga


1

ella está feliz

pero no hay felicidad en

ninguna parte

su marido ha vuelto a casa


y en algún lugar

alguien


                   ¿yo?

está llorando tanto


24


andan/ mis muertos

                   ellos

los queridos

de espaldas por el mundo


28


por un rato fue

flor

sobre el pavimento

los ojos en el cielo

de la mañana radiante

                    de febrero

con un pelo casi naranja

y la blusa turquesa



después

la cubrieron


con una bolsa negra


de cuerpos en tránsito - Piso 12 Ediciones - 2012